Batlle cuestionó "triunfalismo" de la izquierda y planteos "fascistas"
La presencia del líder forista, quien arribó a la residencia oficial próximo a la hora 19.30 y se retiró a las 21.15, fue interpretada como una fuerte señal de unidad y de respaldo a la gestión presidencial. El encuentro de camaradería contó con la presencia de todos los legisladores de la Lista 15 y del Foro Batllista, los ministros a excepción del de Trabajo Santiago Pérez del Castillo y de Vivienda Santiago Irureta los subsecretarios de Estado, el secretario de la Presidencia Raúl Lago, el ex presidente de OSE Juan Justo Amaro y la mayoría de los intendentes colorados. No estuvieron presentes ni el asesor presidencial Carlos Ramela ni el intendente de Canelones Tabaré Hackenbruch.
El anfitrión del encuentro fue el único orador, por espacio no mayor a los diez minutos.
Según trascendió, Batlle no se refirió al resultado del pasado referéndum contra la Ley de Asociación de Ancap con capitales privados ni a la reciente controversia entre el gobierno de nuestro país y el argentino por los derechos humanos.
La reunión comenzó próximo a la hora 19.30 y culminó pasadas la hora 22.00.
Antes de la cena, en el salón principal de la vieja casona de Suárez y Reyes, Batlle, de pie junto a Sanguinetti, a su derecha, y al vicepresidente Hierro López hizo uso de la palabra. Los participantes formaron una ronda en torno a las tres figuras del Partido Colorado.
En su discurso, el mandatario hizo un llamado a los concurrentes a la cena a «dar el máximo esfuerzo, trabajar al firme y a tomarse vacaciones, pero no más allá del 10 de enero, para luego proseguir en la lucha por solucionar los problemas del país».
Asimismo, cuestionó «al triunfalismo que ha ganado en el Frente Amplio» y a la actitud asumida por la coalición de izquierda «de no hacer anuncios concretos respecto a lo que realizarán ya que ocultar su verdadero programa es negativo para un partido que pretende ser gobierno».
Por otro lado, catalogó algunas propuestas del FA de «fascistas» como «aquella que la condena a todos aquellos funcionarios que actuaron a favor de la reforma educativa».
También cuestionó la declaración de la izquierda sobre las AFAP y sostuvo que las posiciones del FA representan, en muchos casos, «un retroceso para el país». A su vez, también criticó la «falta de propuestas concretas» de esta fuerza política y como ejemplo de ello, dijo que «todavía no tenemos el proyecto concreto sobre la Ley de Ancap que tanto Vázquez prometió presentar al otro día de la consulta del 7 de diciembre».
Batlle señaló que el EP-FA, «para tratar de asegurar ese triunfo, torna secreto las acciones y políticas que emprenderá en el caso de que los apoye la ciudadanía», y criticó a la coalición de izquierda en el sentido de que «la gente tiene que saber lo que vota».
Batlle valoró el trabajo legislativo y reconoció, muy especialmente, el «aporte y el sostén» que brindó Sanguinetti a este gobierno. En este sentido, parafraseando a Wilson Ferreira Aldunate, señaló que en momentos difíciles para la vida del país y del partido, existió unidad y el Partido Colorado fue «el nombre que se le dio al gobierno».
Batlle habló del «intenso trabajo que había por delante, de todos, ya sea candidatos o dando un paso al costado, todos hay que trabajar intensamente en 2004.
Destacó que el país salió de la crisis en dos años y agradeció el aporte de los ex ministros de Economía Alberto Bensión, Alejandro Atchugarry «y ahora agregó de Lito Alfie, que está recogiendo los frutos».
Batlle reiteró cuáles eran las expectativas del equipo económico para el año próximo en especial la creación de 50 mil puestos de trabajo y sostuvo que el aumento de las exportaciones y de las inversiones le habían permitido al país crecer y salir de la crisis. Por otro lado, se refirió a los índices de recuperación económica que «se perciben en todos los órdenes lo que se constará fehacientemente en los próximos meses lo que es la señal de que se está en el buen camino». Según los participantes consultados, la reunión se desarrolló en un clima de «mucho entusiasmo, confraternidad y unidad».
En ese marco, el máximo mandatario dio «ánimo» a legisladores y ministros ante la inminencia del año electoral. Batlle anunció diversos proyectos de inversiones que se concretarían en diversas áreas los cuales, según las fuentes consultadas, «deberán alegrar a todos los uruguayos por encima de fronteras partidarias».
El Presidente se refirió «muy afectuosamente al doctor Sanguinetti y a lo que había representado durante el gobierno como apoyo a toda la colectividad». Asimismo, agradeció a legisladores por la existencia de un partido unido.
«Hace tiempo que no se respiraba un clima tan propicio, lo que es bueno para el país porque si los proyectos y anuncios económicos se cumplen, tenemos la sensación de que con suerte y sin que nadie ponga un palo en la rueda, las cosas van a ser mejores de lo anunciado», expresaron fuentes consultadas.
Al finalizar su discurso, Batlle y Sanguinetti estrecharon sus manos. «No fue un abrazo, pero fue un buen apretón de manos», dijo a LA REPUBLICA uno de los participantes. La cena fue austera y con un sistema de autoservicio. Consistió en un pequeño bocado de entrada y luego, los comensales pudieron optar entre ravioles, ñoquis o spaghettis, como plato principal. Entre las bebidas, debido al calor, hubo abundante agua mineral, refrescos y también vino. De postre, se sirvió torta de mango. Los participantes consultados calificaron la mesa como «sencilla» y «acorde a una austeridad republicana». *
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