Las Piedras, batalla perdida
Considerada como la «capital real» de Canelones, Las Piedras cuenta con aproximadamente 86 mil habitantes que la ubican como la segunda ciudad más habitada de Uruguay. En los últimos años las principales fábricas y frigoríficos cerraron sus puertas, lo que implicó la pérdida de importantes fuentes de empleo y acarreó una crisis en el área comercial.
Su vasto electorado –alrededor de 60 mil habilitados en las últimas elecciones– determinó que siempre fuera una de las ciudades más codiciadas por los partidos políticos. No es casualidad que a lo largo de los años colorados y blancos tuvieran sus respectivos «caudillos» en esa localidad.
Tras un histórico predominio colorado, en los comicios de 1994 –cuando aún las intendencias se definían junto al gobierno nacional– la mayoría de los pedrenses votó al EP-FA, lo que influyó en el resultado departamental y alertó a los partidos tradicionales sobre una posible victoria encuentrista en las siguientes elecciones.
Esta hipótesis se confirmó en los comicios nacionales de octubre pasado y en el posterior balotaje de noviembre: en ambas ocasiones la izquierda derrotó a los partidos tradicionales, primero separados y luego unidos.
Resultados de este tipo se propagaron en amplias zonas del departamento, pronosticando una dura pelea en «las municipales» del 14 de mayo. Sin embargo, ese día se produjo un notorio cambio en el comportamiento del electorado local, que en su mayoría prefirió al Partido Colorado.
Las cifras del mes de octubre indican que, al tomarse Las Piedras como una «gran ciudad» –incluyendo los barrios Obelisco y El Dorado y la zona de El Colorado, los cuales tienen series propias– el EP-FA obtuvo 23.274 votos (45,8%), el Partido Colorado 15.085 (29,7%), el Partido Nacional 9.355 (18,4%) y el Nuevo Espacio 3.130 (6,2%).
Con estos datos en sus manos, los principales dirigentes del Partido Colorado decidieron dar una dura lucha en Las Piedras para obtener un triunfo que no alcanzaban desde 1989. En el marco de esa estrategia, el entonces candidato a la reelección por el Foro Batllista, Tabaré Hackenbruch, inauguró 90 clubes y filmó sus spots televisivos en los lugares más pintorescos de esa localidad.
En esa misma línea, el líder forista, Julio María Sanguinetti, realizó su primer acto político como «ex presidente» en Las Piedras y el diputado Tabaré Hackenbruch Legnani –hijo del reelecto intendente– recorrió los barrios disputándole los votos a sus vecinos y compañeros de cámara, los legisladores frenteamplistas José Carlos Mahía (Asamblea Uruguay) y Roberto Conde (Espacio 90).
Tras esta campaña, el EP-FA captó 20.197 adhesiones (41,1%), siendo superado por el Partido Colorado con 23.154 sufragios (47,2%). El Partido Nacional captó la adhesión de 5.222 electores y quedó debajo de su propia media departamental con un 10,6%. En tanto, el Nuevo Espacio recibió 530 votos (1,1%).
En la noche de ese esperado domingo, tanto Hackenbruch como sus contendientes, Angel Spinoglio (EP-FA) –quien además vive en Camino Mendoza, cerca del límite entre Montevideo y Las Piedras– y Julia Pou (Partido Nacional) –inscripta, al igual que su hijo Luis Alberto Lacalle Pou, en un circuito pedrense– aguardaron los resultados en sus sedes departamentales, ubicadas alrededor de la plaza de esa ciudad.
«La máquina clientelística»
«El sur de la Ruta 5 es un capítulo muy especial en el análisis del departamento porque junto a Barros Blancos son los únicos lugares donde el EP-FA cae, mientras que en los demás lugares mantiene sus votaciones», dijo a LA REPUBLICA el reelecto edil por Las Piedras Juan Ripoll (Asamblea Uruguay).
Dijo que el Partido Colorado definió la elección municipal «como la batalla de Canelones, y dentro del departamento como la batalla de Las Piedras». «Con esa concepción, el Partido Colorado atacó la zona por todos los medios», indicó, recordando la propagación de «mensajes en todos los medios locales y en la televisión abierta mostrando imágenes de Las Piedras, que quedaron marcadas en la retina de sus habitantes».
Para Ripoll, «el razonamiento de la gente fue el siguiente: a mí no me importa que acomoden a un pueblo, me importa que hagan la obra». Denunció que hubo «una distribución de cientos de cargos en Las Piedras durante la semana previa a la elección». «Movieron la máquina clientelística para granjear simpatías a último momento», sintetizó.
Sostuvo que se produjo «un desfasaje entre un Foro Batllista que trabajó utilizando absolutamente todos los recursos, con un gran potencial económico y abriendo una sola lista, y del otro lado el EP-FA, que no contó con recursos a nivel nacional y que en lo departamental la falta de organización no le permitió apelar al único capital: la gente militante». «Las grandes figuras no estuvieron presentes en Las Piedras, más que Tabaré Vázquez cincuenta minutos en un acto», apuntó.
A su juicio, el EP-FA no logró tener una actitud militante, los comités de base no respondieron en la medida que se precisaba. «Esta, que era la única arma con la que se contaba, trajo aparejada una catástrofe», añadió. El edil resaltó además que se registró «una gran cantidad de votos en blanco» que «superan la media departamental».
«El cuartel colorado»
Por su parte, el diputado socialista Roberto Conde –también residente en Las Piedras– afirmó que «los factores determinantes del resultado no están en nuestra debilidad sino en la fortaleza del adversario». Indicó que Las Piedras «es el cuartel general del Partido Colorado en Canelones» y destacó que «allí desarrollaron un trabajo político y clientelístico formidable».
«Hubo más blancos votando al Partido Colorado en Las Piedras que en el resto del departamento. Esto puede vincularse no sólo a la oferta política y ‘de la otra’ hecha por el Partido Colorado sino también a cierta debilidad de los caudillos blancos pedrenses», comentó.
Respecto a los errores cometidos dentro del EP-FA, el legislador señaló que «existe una desproporción entre la capacidad militante y los grandes conglomerados urbanos». Por este motivo, calificó como prioritaria la conformación de una «red de comités de base» que permita «abarcar toda esa superficie».
Recordó que «en su mejor época, el FA llegó a tener 20 comités en Las Piedras. Actualmente nuestra estructura ha decaído bastante: sólo funcionaron seis o siete comités». «Debemos discutir como concepto general la organización de nuestra militancia en grandes conglomerados urbanos», añadió.
Compartí tu opinión con toda la comunidad