Long: Las visiones del PN y el FA son distantes y se hace "difícil" integrar el gabinete de Arana
Long dijo que se sentiría «encantado de la vida» si el intendente Arana recoge ideas que el Partido Nacional presentó en la campaña electoral, pero «integrar el gabinete implica otro tipo de acuerdos y coincidencias».
Reivindicó la vigencia de su propuesta: «El sueño de una ciudad que sea modelo de la región es un sueño que está intacto».
Respecto a su futuro papel, Long aspira a coordinar la acción de los tres ediles nacionalistas y adaptarse a la nueva correlación de fuerzas: «Lo que hemos perdido en cantidad de representación lo podemos recuperar sobre la base de una calidad de gestión».
En relación a la interna partidaria se mostró favorable a realizar una autocrítica «con altura y con respeto» del proceso electoral.
–Ingeniero Long, a dos semanas de la elección municipal, ¿qué evaluación realiza de la votación que usted alcanzó y la de sus adversarios?
–Realizo una evaluación positiva de nuestra votación y de la participación en la elección.
Vale decir que en octubre, el Partido Nacional había obtenido un 12% de los votos pero luego en los meses subsiguientes, como lo muestran las encuestas de opinión, la tendencia a votar dicha colectividad siguió descendiendo. En marzo, cuando comenzamos la campaña electoral, nos encontramos con que la intención de voto al Partido Nacional andaba en el 3% y que su candidato, este humilde servidor, ni siquiera era conocido por ese 3%.
Arrancamos de una base muy baja, en una ciudad grande, con recursos escasos, con una situación de considerable desánimo de nuestros militantes, y con muy poco tiempo.
En 45 días de campaña desde el 25 de marzo, logramos llegar al 12% con una tendencia creciente que hubiera seguido aumentando de haber sido las elecciones más adelante, con un entusiasmo grande de quienes nos apoyaban, con un número importante de personas que no siendo de raíz blanca compartieron nuestra propuesta, con un conjunto de ideas innovadoras que apostaban a soñar con el Montevideo del futuro, proponiendo medidas concretas para alcanzarlo.
Fue con un estilo muy definido de actuar en positivo, con mucha tolerancia, con mucho respeto, con una crítica muchas veces dura pero siempre fundada y respetuosa.
Terminamos la campaña claramente en el haber. No es poco lo que se logró en 45 días de actividad, y creemos que hemos puesto la semilla para muchas cosas buenas en el futuro.
En cuanto a la votación de mis ocasionales rivales, pienso que el arquitecto Arana logró proyectar una imagen personal que en la evaluación de los votantes pesó más que la gestión efectivamente realizada y que eso le redundó un buen respaldo electoral.
El señor Magurno apostó fundamentalmente a la crítica a la situación actual de Montevideo pero sin formular un modelo alternativo.
–Usted habla de recursos escasos, ¿a cuáles se refiere?
–Fundamentalmente a recursos económicos. También debe decirse que después de tres elecciones y una derrota histórica en el mes de octubre, los recursos humanos del Partido Nacional en Montevideo no estaban en sus mejores condiciones. Debo decir que a medida que pasaron los días, la gente respondió de una forma magnífica, en particular los dirigentes barriales, los militantes, dejaron lo mejor de sí, con un entusiasmo creciente y con un cariño hacia mi persona que me llena de gratitud.
Gente que apenas conocía realmente brindó lo mejor de sí tras un ideal y eso es algo muy importante.
Quien nos votaba sabía que las posibilidades reales de victoria eran remotas. El que nos votaba era porque estaba convencido de que, en el corto o en el largo plazo, esas ideas que estaban apoyando eran las que Montevideo necesitaba y a través de su voto quería manifestar eso.
Los recursos que nos faltaron fueron económicos y en forma notoria. Nuestra campaña fue hecha con un mínimo de recursos, con corrección y prolijidad desde el punto de vista técnico pero sin suficiente presencia. Particularmente eso fue notorio en la televisión.
–¿Y sintió el respaldo de la principal dirigencia de Montevideo?
–En todos los eventos importantes, como en ocasión del lanzamiento de la campaña, del cierre de la misma con la caravana y cuando se realizó una media docena de actos zonales –llevados a cabo en forma conjunta por todas las listas–, los dirigentes principales del Partido Nacional estuvieron presentes. Hubo un respaldo considerable y una demostración de unidad y de respeto interno dentro del partido que ayudó a mejorar la imagen del Partido Nacional en Montevideo.
El papel de Long
–El Partido Nacional disminuyó de seis a tres ediles. ¿Qué papel cumplirá Long con esos ediles? ¿Coordinará su acción política?
–Efectivamente. La idea es que lo que hemos perdido en cantidad de representación lo podamos recuperar sobre la base de una calidad de gestión. Son tres muy buenos ediles titulares, secundados por varios calificados suplentes.
Se va a poder armar un buen equipo en la Junta Departamental para proponer ideas interesantes, no sólo limitarse a la función de control –que es importante– sino también a la de proponer cosas.
Los ediles me han solicitado que los apoye en esa labor, lo que haré con todo gusto.
–¿Quién va a determinar ese nuevo rol? ¿O usted mismo, por el hecho de haber sido candidato, ya tiene acciones a emprender y desarrollar?
–Las cosas van cambiando. En enero, cuando se me planteó el tema de la candidatura, fue una cosa totalmente unilateral del Partido hacia mí y hoy en día la cosa es de otro nivel de diálogo. Hay muchísima gente que en apenas dos semanas se nos ha acercado, proponiéndonos ideas, he ido reflexionando y haciendo llegar mis opiniones. No depende de nadie en particular sino que primero que nada de los distintos grupos que operan en Montevideo, porque son ellos los que han dado el combustible a todo este tema.
–Si el intendente Arana le plantea al Partido Nacional integrar el gabinete, ¿usted cree que debería aceptarlo?
–Es un poco temprano plantearse eso. Hasta ahora la única manifestación que ha hecho el arquitecto Arana es que ha habido ideas que él oyó de otros candidatos en la campaña que le parece interesante llevarlas adelante, y luego por algún comentario adicional puede creerse que son las ideas que nosotros estábamos impulsando.
Todas las ideas que puedan ser llevadas adelante, encantados de la vida, y en eso vamos a colaborar.
Ahora, integrar el gabinete implica otro tipo de acuerdos, otro tipo de coincidencias que van más allá de ideas puntuales y tienen que ver con una visión de lo que es la gestión municipal, por cómo administrar el departamento, cómo resolver determinados problemas, y yo creo que esas visiones hoy día son bastante distantes. Personalmente veo difícil esa participación.
–¿Qué papel deben cumplir los ediles nacionalistas en la nueva administración?
–Le diría que dos: uno de ellos de control serio. Nosotros no queremos promover ningún tipo de circo político menor que lo único que hace es descaecer la imagen del sistema político en general y que la gente cada vez les tenga menos confianza a los actores políticos. En segundo lugar, hay que ir más allá de eso y hay que proponer iniciativas puntuales en las cuales sí puede haber una coincidencia de muchos sectores y esperamos que todas ellas puedan ser compartidas y que se lleven a la práctica en los próximos años.
—En lo nacional ¿cómo observó la votación de su partido en este nuevo escenario?
–Sin duda que muy bien: emerge una imagen fresca, renovada, del P
artido Nacional, con muchos dirigentes de fuste en muchos departamentos, con un calor popular muy grande, que en algunos casos llegan a porcentajes insólitos del 80%. Eso perfila al Partido Nacional luego de 163 años de vida como que va a seguir siendo un protagonista muy importante del quehacer nacional. La llama, la gente y las ideas están, y hay muchos intendentes capaces de proponer ideas interesantes. Con vistas al futuro le da una perspectiva mucho más alentadora que la que le había dado la elección de octubre, y una imagen de partido mucho más apetecible por el electorado, aún por el que no nos votó. Hay una unanimidad de los analistas en considerar que en mayo el partido político que ha recogido mayores beneficios ha sido el Partido Nacional.
Autocrítica con altura
–¿Hay que ir a una autocrítica sobre las razones por las cuales se votó mal, por qué se votó mejor en mayo, por dónde cree que debe pasar esa votación?
–El análisis de la evolución de la colectividad en general a lo largo de este proceso de elecciones es siempre un hecho beneficioso. Debe hacerse con altura y con respeto. En 45 días de campaña LA REPUBLICA observó cómo yo trataba a los adversarios políticos.
Bueno, imagínese que dentro de filas corresponde aun más respeto, porque en el fondo somos camaradas de armas, llamémosle así.
Ese respeto es fundamental, en el cuidado con las trayectorias, con los nombres, las cosas no pueden manejarse a la ligera.
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