"No hay dignidad ni futuro posibles sobre la pobreza y exclusión social"
Ante centenares de simpatizantes la plana mayor del EP-FA, el senador del Nuevo Espacio, Rafael Michelini y con la ausencia por razones de salud del general (r) Líber Seregni, Vázquez habló durante dos horas sobre «las propuestas concretas que el señor Presidente (Batlle) pide», el resultado del referéndum de Ancap, el contexto regional y las posibilidades de llegar al poder en las próximas elecciones.
Vázquez comenzó su alocución exhortando a los votantes que promovieron la derogación de la ley que habilitaba la asociación del ente petrolero con capitales privados a que «festejen porque ustedes salvaron Ancap y Ancap sigue siendo uruguaya». No obstante, en este tema Vázquez llamó a «no caer en el triunfalismo ni en la soberbia», porque la empresa pública aún «necesita transformarse para llegar a la Ancap que necesitamos para el país que queremos».
El líder de la izquierda hizo una síntesis de lo que será su programa de gobierno, con miras a las elecciones presidenciales de 2004.
La denominada «agenda de reconstrucción nacional» que da forma a «la estrategia de país» que el EP-FA entiende está basada en los siguientes puntos: atención a la emergencia social, reactivación económica sobre bases de producción y trabajo, ordenamiento del sistema financiero, racionalización del sistema tributario, reforma del Estado y por último integración nacional e inserción internacional.
Vázquez dedicó unos minutos para referirse a las peticiones que recibió de parte del presidente Batlle para que su fuerza política presente proyectos alternativos a efectos de sacar al país de la mayor de las crisis.
En tal sentido, el líder del EP-FA dijo: «Ahora la derecha adoptó la moda de exigirnos propuestas concretas. Seguramente ha adoptado esta moda porque sus propuestas concretas han sido muy malas y las consecuencias también son muy concretas.
Basta con andar por la calle para verlas en toda su dimensión: porque un compatriota comiendo en un tacho de basura, o haciendo malabares en las esquinas para ganarse la vida, son consecuencias concretas de propuestas también concretas» de la administración Batlle.
El presidente del EP-FA remarcó que aunque el equipo económico de gobierno haya anunciado que los indicadores de reactivación económica han mejorado, esto no se ha notado en los bolsillos de los uruguayos y «los postergados de siempre siguen siendo postergados».
Sobre este tema, Vázquez dijo estar seguro que: «Si un gobierno progresista no puede garantizar las necesidades básicas de todos los niños y adolescentes de Uruguay en materia de alimentación, salud y educación, podrá ser gobierno, pero no será progresista.
Y como esta fuerza política quiere ser un gobierno y progresista, debemos comprometernos desde ya a garantizar esas necesidades que son, además, derechos inalienables del ser humano».
El «proyecto país» de un eventual gobierno de izquierda priorizará aspectos denominados el «Uruguay Social» porque según dijo Vázquez en su alocución «no hay dignidad ni futuro posibles sobre la base de la pobreza y la exclusión social», elementos que, a su juicio, Batlle y su gabinete no han atendido en lo que va de su mandato.
«El Uruguay productivo» será otro de los aspectos que el programa del EP-FA contemplará, donde se intentará «jerarquizar el trabajo nacional, lograr un mayor aprovechamiento de los recursos naturales, humanos, materiales, tecnológicos y financieros del país.
Agregar el máximo valor posible a la producción nacional y que lo haga valer comercialmente. Es decir, avanzar en la industrialización del país como forma de incorporar tecnología, generar empleo, agregar valor y canalizar excedentes hacia el exterior.
Generar producción competitiva en cantidad, calidad, precio, oportunidad y diferenciación y por último promover un desarrollo autónomo y sostenible», aseveró Vázquez.
El tercer aspecto del programa del EP-FA es el denominado «Uruguay tecnológico», donde se apuntará al desarrollo de las ciencias y tecnologías como vía de desarrollo, sobre todo cuando esta receta ha sido útil y beneficiosa a países chicos como el nuestro.
La modernización y las «políticas de desarrollo tecnológico» estarán orientadas a no perder competitividad en la región, donde el «Software» jugará un papel importantísimo, si además se le da mayor apoyo desde el gobierno, dijo Vázquez.
Para lograr este «Uruguay tecnológico» el líder de la izquierda sostuvo que es necesario mantener a Antel bajo la órbita estatal para «que siga siendo uruguaya». No obstante, afirmó que «hay que mejorarla» al igual que Ancap.
El líder del EP-FA señaló la importancia que su fuerza política brindará a «la construcción de un sistema educativo que permita a todos los alumnos desarrollar al máximo sus capacidades».
De lograrse esto, Vázquez aseguró que los jóvenes tendrán oportunidades para trabajar y producir en su patria porque según dijo: «Está bien exportar mucho, pero basta de exportar seres humanos».
El cuarto aspecto del programa frentista es el denominado «Uruguay democrático», donde se dice que la ciudadanía «tendrá que asumir que las cosas no van a cambiar como por arte de magia, que muchos de los objetivos buscados no se lograrán de inmediato ni fácilmente, que no todos los uruguayos tenemos las mismas urgencias y que por tanto no todos veremos totalmente colmadas nuestras expectativas».
En tal sentido, Vázquez exhortó a que «si alguien piensa lo contrario o quiere lo imposible, que ni siquiera se moleste en apoyar nuestra propuesta pues lo vamos a defraudar; pero quienes crean que es posible un acuerdo ciudadano en torno a un proyecto progresista de país que cuente con nosotros, no los vamos a defraudar».
El último de los aspectos del proyecto progresista es el «Uruguay en la región y en el mundo». Vázquez señaló que dentro del contexto regional es necesario «desarrollarse en condiciones de igualdad» y ha llegado el momento de «globalizar ese postulado» y «en el caso de nuestro proceso de integración regional, aplicarlo en todos sus aspectos; especialmente en materia de políticas productivas y, como instrumentos de éstas, en materia de políticas comerciales».
El presidente del EP-FA dejó el final para hacer un especial llamado a la «unidad partidaria» y a aceptar la «diversidad» interna, en un claro mensaje a Asamblea Uruguay y a su líder, senador Danilo Astori, que observó imperturbable el desarrollo del acto.
Vázquez dijo: «En el Frente Amplio no está prohibido discrepar ni discutir. Lo que está éticamente prohibido es ser intolerante, irrespetuoso, inconsecuente o desleal».
El Tribunal de Conducta Política del EP-FA «expresa la necesidad de compatibilizar la fraternidad frenteamplista con las diferencias de opinión y colocarla por encima de actuaciones personales. Ello es necesario para crear un clima en que se respeten las distintas opiniones dado que todas contribuyen a ir formando nuestro pensamiento político.
En el Frente Amplio nadie está libre de meter la pata. Lo que no se puede, lo que no permitimos, es meter la mano en la lata», sentenció Vázquez mientras recibía un cerrado aplauso de los presentes.
El presidente del EP-FA dijo que la actual situación mundial «no tiene precedentes», dado que «nunca antes hubo tanta riqueza concentrada y tanta pobreza extendida» y ese contexto será el que le tocará en suerte a dicha fuerza política si tiene la posibilidad de acceder al poder en el año 2005.
No obstante, Vázquez destacó los importantes logros que, a su juicio, se están escribiendo en la región «de la mano de un obrero metalúrgico en Bras
il», en alusión al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, y en Argentina cuyo mandatario, Néstor Kirchner, ha propiciado el clima para que «nuestros hermanos argentinos se reencuentren consigo mismos para reconstruir un país devastado por el huracán neoliberal». *
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