Gargano: "Hay una situación de dependencia del FMI y del Banco Mundial"

"El presidente Batlle traba el desarrollo de una política de integración de toda América del Sur"

Para el senador socialista Reinaldo Gargano «está muy claro que la opción del gobierno uruguayo no es la nuestra, cuando hablamos de procesos de integración». «Cómo se puede entender que sigamos apuntalando el desarrollo del Mercosur cuando el presidente Batlle declara que la industria uruguaya desapareció por culpa del Mercosur», se preguntó el legislador, quien a la vez salió al cruce de versiones que responsabilizaron a la crisis de Brasil de 1999, de haber provocado el cierre de la textil Sudamtex. «No, eso no fue así, porque Sudamtex está en crisis de hace diez años y no desde hace cuatro», puntualizó.

Gargano entiende que la política exterior uruguaya «está más cercana a las posiciones de Estados Unidos, en relación al Tratado de Libre Comercio de Las Américas (ALCA), propuesto en 1994″. ¿Por qué Uruguay puso palos en la rueda a la posibilidad de que hubiera una reunión de Presidentes, simultáneamente con la reunión del Mercosur, para ratificar o consagrar los avances que se ha conseguido con la Comunidad Andina de Naciones (CAN)?», se preguntó el presidente del Partido Socialista, quien recordó que la opinión de Brasil es que «ya hay material suficiente como para sentar las bases de un proyecto de desarrollo futuro de negociaciones más avanzadas».

Mientras que la intención de Estados Unidos «es extender su dominio económico y comercial al conjunto de las Américas, nuestra posición es la de proteger los intereses de los países sudamericanos, empezando por el Mercosur». En este sentido recordó que el Mercosur se está «fortaleciendo por la vía institucional, donde ya se ha adelantado bastante porque Brasil ha ratificado el Tribunal de Solución de Controversias, lo que permitirá dirimir los conflictos que existan en el intercambio comercial».

«No hay una respuesta clara de nuestra Cancillería en torno a incorporar a una zona de libre comercio a los países de la Comunidad Andina de Naciones», aseguró, para agregar que si esa zona de libre comercio con la CAN se lograra «nuestros países se beneficiarían enormemente, especialmente nosotros que tenemos mucho para crecer en un mercado de 450 millones de habitantes». «Además protegería la idea de que los países de América del Sur pudieran negociar en conjunto con otros espacios económicos», acotó. Gargano se alinea entre los partidarios «de acentuar la política de integración regional y de hacer avanzar las negociaciones con la CAN, integrando también a Venezuela y a Perú como socios del Mercosur». Su intención es avanzar con el resto de los países para buscar que el área de América del Sur «sea predominantemente una zona donde el comercio libre favorezca a los países de la región». Luego de que se haya pactado un acuerdo de esta naturaleza, se debería «negociar con el resto de los espacios económicos, no solo con el Nafta sino también con la Unión Europea», agregó.

El dirigente socialista también entiende que la política errática del doctor Batlle se explica porque «detrás de todo esto está la situación del país, después de la crisis financiera del año pasado y la situación que se ha creado de dependencia del FMI y del Banco Mundial para sostener el pago de los intereses y del capital de la deuda en los años próximos».

«Esa contribución de Estados Unidos se está amortizando con esta postura, que a mi juicio traba el desarrollo de una política de integración de toda América del Sur», subrayó.

A su vez rechazó la tesis del gobierno de que no se avanza en un acuerdo con la países de la CAN porque estos «ponen una salvaguardia agrícola, que va a dificultar nuestras exportaciones». «Eso no lo creo, porque por ejemplo hoy vendemos mucho arroz a Perú, sin la existencia de ningún convenio. Un área de libre comercio permitiría, más allá de las salvaguardias que pongan, negociar con mayor eficacia con los países de América del Sur, como Venezuela donde tenemos todo para venderle en materia de alimentos».

Por último Gargano dijo a LA REPUBLICA que el canciller Didier Opertti le manifestó que Uruguay no descarta ninguno de los tres caminos propuestos para construir el ALCA. Esos caminos son la integración de los 34 países con Estados Unidos y Canadá, el 4+1 (Mercosur más el Nafta) y el ALCA «light», donde se permiten los acuerdos bilaterales de los países de América del Sur con Estados Unidos.

«El gobierno dice que maneja todos los caminos a la vez, pero eso es muy difícil, porque el que está en el medio, como factor predominante, es Estados Unidos». También resaltó que Uruguay no ha dado una respuesta clara al planteo de Brasil sobre garantizar con una mejoría del arancel externo común, «la protección del área frente a quintos países».

Como tampoco tiene respuestas claras sobre la propuesta de Brasil y Argentina, de coordinar las políticas monetarias, lo que impediría que un país devaluara en su beneficio afectando a los otros, como lo hizo Brasil en 1999. «Es un beneficio para los países menores, que nos protege de cambios bruscos en las políticas monetarias, tanto de Argentina como de Brasil», concluyó. *

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