El día después: gobierno "debilitado", Juio Ma Sanguinetti "derrotado" y Tabaré Vázquez camino a la Presidencia
Los especialistas remarcaron que los mayores «costos políticos» de la derrota recaerán sobre el Partido Colorado, y no tanto sobre el Partido Nacional, pero advirtieron que el pronunciamiento popular de ayer implicó también un voto «contra la gestión de gobierno».
Todos indicaron que el triunfo del SI «reforzó» el liderazgo de Tabaré Vázquez dentro de la izquierda, y reafirmó «la certeza» de que el Encuentro Progresista resultará vencedor en las próximas elecciones nacionales.
Señalaron además que el gobierno Batlle encontrará a partir de ahora serias dificultades para alcanzar mayorías parlamentarias que le permitan llegar a acuerdos gubernamentales de relevancia.
LA REPUBLICA dialogó con los politólogos y cientistas sociales Adolfo Garcé, Daniel Buquet, Daniel Chasqueti, Jorge Lanzaro, María Elena Laurnaga y Gerardo Caetano. A continuación, lo esencial de las comentarios de los reconocidos académicos.
«La gente se manifestó por una renovación de las elites dirigentes»
Adolfo Garcé acotó que el resultado implica «el inicio de un período de transición» a partir del «debilitamiento» de la figura presidencial de Jorge Batlle, «que recibirá un mensaje de descontento a modo de protesta», y una mayor certeza de que «Tabaré Vázquez será el próximo presidente de la República».
«De lo que vamos a hablar en los próximos meses es de cómo se va a procesar la transición de un sistema tradicional de partidos hacia el primer gobierno de los partidos de izquierda en toda la historia del país», avizoró.
Según afirmó, el doctor Vázquez «reafirmó su liderazgo».
Garcé sostuvo que el ciudadano común expresó a través del referéndum «un claro mensaje contra el gobierno y a favor de un cambio profundo con una vasta renovación de las elites dirigentes».
«La gente expresó una necesidad de renovación; la gente pidió aires nuevos», destacó.
Agregó que también sufrieron un debilitamiento las figuras de Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle, que a su modo fueron codestinatarios del rechazo ciudadano.
«Los principales promotores del NO sufrieron una clara derrota: fracasaron», concluyó Garcé, al recordar que Sanguinetti y Lacalle «ni siquiera lograron convencer a la mayoría de sus votantes».
«La diferencia de escenario está en el margen de los porcentajes»
Daniel Buquet dijo que el margen de diferencia en los votos por una u otra opción marca «una diferencia sustancial», en tanto que una victoria «ajustada» implicaría «un impacto mínimo» que sólo «reforzaría la preferencia» de la población por el Encuentro Progresista.
Por el contrario, una diferencia «holgada», lo que bastaría con un 55%, «transformaría el favoritismo» electoral por el EP «en una certeza» de seguro triunfo en las elecciones nacionales, agregó.
Explicó luego que el referéndum adelantó de algún modo el comienzo de la campaña electoral y señaló que una victoria «holgada» del SI obligaría al Partido Colorado a «repensar su estrategia».
Consideró que el Partido Nacional podría mantener por su lado su actual estrategia porque «ya se sabe quiénes serán sus candidatos» internos a la Presidencia.
Descartó por otra parte que el resultado del referéndum pudiera generar mayor polarización política de la que ya hay.
«Vázquez es el ganador; Sanguinetti, el perdedor»
Daniel Chasqueti sostuvo que «el gran ganador» del referéndum es Tabaré Vázquez, y Julio María Sanguinetti es «el gran perdedor», al tiempo que Danilo Astori «debería resignar la posibilidad de ser un candidato con chance de disputar la Presidencia a Vázquez».
«El Encuentro Progresista quedó más y mejor posicionado que nunca», señaló. «Para el EP fue una suerte de preliminar» hacia las elecciones nacionales.
Chasqueti señaló que Sanguinetti pagará «los mayores costos políticos» por ser la figura referente del Partido Colorado, mientras que Lacalle padecerá «costos un tanto menores» porque el Partido Nacional tiene otros precandidatos.
«El más perjudicado es el Partido Colorado y Julio María Sanguinetti; el más beneficiado es el Encuentro Progresista y Tabaré Vázquez», resumió.
Dijo que los «costos políticos» de la derrota de los blancos y colorados que impulsaron el NO se miden por la diferencia porcentual de votos que recibió cada opción.
«A mayor distancia entre el SI y el NO», indicó, «mayor es la derrota» para Sanguinetti, en especial, y Lacalle, en particular.
Astori sería, según Chasqueti, otro derrotado que vería alejada toda posibilidad de disputar liderazgo interno con Vázquez.
Destacó además que el resultado del referéndum arrojó como efecto colateral un escenario político en el que el presidente Jorge Batlle «quedó muy debilitado», «con un partido maltrecho», y «con un muy escaso margen de maniobra política».
Tenemos «un gobierno bloqueado» y, en consecuencia, «las grandes decisiones políticas» deberán aguardar la asunción presidencial de Tabaré Vázquez.
«El presidente legítimo queda sin poder gobernar y el futuro presidente, ahora más legitimado, deberá aguardar a que le llegue su turno», indicó. Al señalar que se inicia una período del que emanarán escasas decisiones de relevancia política.
Subrayó, desde otro punto de vista, que «cada palabra» de Tabaré Vázquez será «mirada ahora con lupa» porque «toda la sociedad estará esperando de él todo tipo de respuestas programáticas» que avizoren los lineamientos de un «casi seguro» gobierno de izquierda.
«Toda la izquierda deberá hacer una gran esfuerzo intelectual e imaginativo para responder a la expectativa que generó a partir de ahora en la gente que ya mira a Vázquez como el próximo presidente», advirtió.
«No modificará las preferencias electorales, pero refuerza al EP»
Jorge Lanzaro relativizó el impacto político que tendrá el referéndum en las tendencias electorales ya perfiladas, pero admitió que podría significar una leve ventaja para el Encuentro Progresista, en detrimento de los partidos blanco y Colorado.
«No habrá modificaciones significativas en las condiciones políticas ya dadas, ni en la tendencias electorales», sostuvo. «El triunfo del SI», agregó, no obstante, «refuerza levemente el posicionamiento del EP, pero sin mayores cambios».
Destacó por otra parte que el gobierno de Jorge Batlle «ya está muy debilitado» y «seguirá lánguidamente como hasta ahora», igual que lo hubiera hecho cualquiera fuera el resultado.
Señaló que el referéndum tuvo «un componente» de «anticipo electoral», pero subrayó que, de hecho, «ya estamos en campaña electoral».
Opinó que a partir de los resultados de ayer «los partidos se volcarán al ordenamiento de sus sectores internos» de acuerdo con las preferencias ya manifestadas.
Especuló además con que la actividad política pasará a un receso «hasta marzo o abril» tras «el paréntesis del verano», como hubiera acontecido con cualquiera de los resultados posibles.
«Habría ido mucho menos gente a votar si el voto no fuera obligatorio», destacó Lanzaro, al recordar que mucha mayor movilización popular generaron los plebiscitos del 89 por el Voto Verde, de 1992 por las empresas públicas, y el de 1996 por la reforma constitucional.
«La gente votó contra la gestión de un gobierno»
María Elena Laurnaga afirmó que Julio María Sanguinetti «fue el gran perdedor de la jornada», y sostuvo que el referéndum «fortaleció» el posicionamiento electoral del Encuentro Progresista y el liderazgo de Tabaré Vázquez
dentro de la izquierda, a la vez que aumentó en la gente «la convicción» de un triunfo progresista.
«Sanguinetti levantó tanto la apuesta que transformó el referéndum en un pronunciamiento a favor o en contra del gobierno», indicó Laurnaga.
El principal líder del Partido Colorado «se jugó personalmente», agregó, y utilizó el referéndum como «un test» para su eventual precandidatura, una suerte de muestreo de opinión pública «que le resultó demasiado costoso».
Laurnaga sostuvo además que el ciudadano común «votó en contra de la gestión de un gobierno».
Opinó, no obstante, que «el escenario electoral no cambiará mucho» tras el resultado victorioso del SI.
Afirmó, de todos modos, que el Partido Colorado pagará un alto costo político por su promoción del NO, hecho que no ocurriría en igual medida en el Partido Nacional, que «se verá menos afectado», porque «tiene una cultura y una tradición de controversias y fragmentaciones internas».
Respecto a la actitud asumida por Danilo Astori que apoyó el NO contra la posición adoptada por todo el Encuentro Progresista, Laurnaga estimó que el líder de Asamblea Uruguay resultó «perdedor» dentro de la izquierda, y ante Tabaré Vázquez.
«Pero», aclaró, «no creo que Astori vote mal en 2004 porque su antagonismo con Vázquez, pero a la vez su fidelidad con el EP, terminaron siendo funcionales a la estrategia de acumulación de votos de la izquierda».
«Un golpe para el gobierno»
Gerardo Caetano opinó que el resultado del referéndum implicó «un golpe muy fuerte para el gobierno» y arrojó en consecuencia un escenario político «cuesta arriba» para el Partido Colorado que tiene las miras puestas en las próximas elecciones nacionales.
El referéndum, explicó Caetano, «expresó un gran enojo de la gente» que, según opinó, debería ser analizado con detenimiento por todo el sistema político de partidos.
Afirmó luego que un triunfo «abultado» del SI consolida «la certeza» de un inminente triunfo electoral del Encuentro Progresista, al tiempo que una victoria más estrecha podría haber reflejado una fragmentación en el electorado de izquierda.
«La diferencia entre un escenario u otro no sería nada menor», apuntó.
El referéndum, señaló, «implicó un anticipo del año electoral». No obstante, advirtió que sería «perjudicial» para la izquierda incurrir en una suerte de «visión triunfalista» cuando, recordó, aún queda por delante casi un año de campaña electoral.
Según opinó Caetano, «las grandes tendencias electorales» ya expresadas a través de las encuestas «no van a variar».
Aun así, destacó que la campaña electoral generará nuevas instancias que podrían llegar a influir en el resultado de las elecciones nacionales mucho más que el referéndum de ayer.
A modo de ejemplo, citó que todavía no se sabe quién ocuparía el segundo puesto, destacó que tampoco se sabe si el EP ganará o no en la primera vuelta, y en especial señaló que todavía se desconoce si Julio María Sanguinetti será candidato o no.
«Las campañas suelen traer grandes sorpresas», comentó Caetano, quien considera «difícil» que Sanguinetti «abandone la competencia» a pesar de la derrota padecida ayer como principal promotor del NO.
Caetano recordó que Sanguinetti protagonizó la campaña por el NO «de un modo casi excluyente» y agregó que «el que juega más arriesga más».
En tal sentido concluyó que el Partido Colorado pagará los mayores costos políticos en comparación con el Partido Nacional.
Respecto al papel jugado por Luis Alberto Lacalle, Caetano dijo que el dirigente herrerista «jugó fuerte» pero con un correligionario también precandidato como Jorge Larrañaga «que prácticamente se salió de la campaña», al tiempo que sigue subiendo en las encuestas.
Acerca de la situación en la que quedó el gobierno, Caetano sostuvo que Jorge Batlle quedó en una posición de debilidad frente a la oposición liderada por Tabaré Vázquez.
«No creo que a partir de ahora puedan alcanzarse grandes acuerdos de gobierno», porque el presidente Batlle quedó con «un escaso margen de maniobra política» y contará con «escasas posibilidades de lograr mayorías parlamentarias». Lamentó por otro lado que el referéndum y período que se inició tras el resultado victorioso del SI haya implicado que el sistema político dejara de lado «grandes temas a debatir» como la reforma del Estado y la integración en el Mercosur.
Te recomendamos
autoconvocado
Tulio Rodríguez, vocero de los camioneros, es negacionistas de los desaparecidos y militante de las armas
Se ha hecho famoso en los medios por poner la cara en nombre de los camioneros, aunque en el pasado también ha militado en causas como el negacionismo a los desaparecidos y ha esgrimido insultos contra figuras del gobierno.
Compartí tu opinión con toda la comunidad