Siguen llegando cartas de apoyo a LA REPUBLICA y a Fasano
Del dirigente textil Ignacio Huguet
Señor Director de
LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Culminada la preocupante situación (preocupante para todos los que luchamos por el cambio social que termine con las actuales injusticias), que vivió el único diario jugado a la causa popular uruguaya en este momento, me parece casi obligatorio hacerles llegar una opinión al respecto, aunque más no sea en el simple carácter de lector desde su inicio, y suscritos desde hace una década. Como es bien sabido los mejores amigos no siempre son quienes nos halagan, y por eso me permito comenzar diciendo que no me pareció feliz el manejo del conflicto por parte de todos –absolutamente de todos– los protagonistas. Por parte de los trabajadores, no dudo en que los propios participantes pondrán los puntos sobre las respectivas íes cuando decidan repasar la «ortografía» sindical. En todo caso, en lo personal, expreso mi posición de que nunca creí que llegarían a considerar un enemigo a Federico Fasano Mertens, probado en múltiples batallas del lado nuestro, menos aún como el enemigo principal, lo que se pudo apreciar en algunos casos, además de la derecha cerril y ultramontana que tenemos en el país. (Como le gustaba decir al inolvidable Vivian Trías).
En cuanto a la empresa periodística, su incuestionable derecho a tomar decisiones administrativas no debió –a mi juicio– desechar en principio un interlocutor válido como el PIT-CNT, confirmado por el propio trámite del conflicto. Podría seguir abundando, pero deseo respetar la generosidad del espacio. Agrego una inquietud final, que debe sumarse a la satisfacción de tener de nuevo al diario, y es respecto al futuro. Tenemos claro el temple del timonel en el mar embravecido que debió navegar hasta el presente, pero se avecinan tempestades aun mayores como es bien sabido. En esta nave estamos embarcados todos los que buscamos el puerto de una sociedad más justa. Por eso creo que todas las organizaciones sociales de contenido popular que hay en el país, deberían sumar esfuerzos para darle su apoyo al diario plural –incluso crítico si se quiere– porque será la voz no tribal que debemos mantener a toda costa. Felicitaciones y reconocimiento a todos los que hacen posible nuevamente la presencia cotidiana de LA REPUBLICA
IGNACIO HUGUET
«Nadie puede desear el cierre de LA REPUBLICA»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Lo felicitamos por su mensaje del domingo. Aunque el tema tiene varias puntas y quizás más de una opinión, creo que nadie medianamente coherente puede, desde las filas progresistas, desear el cierre de LA REPÃBLICA. Salvo locos, extremistas, que terminan siendo funcionales al poder mediático-político-burocrático. Queremos que LA REPUBLICA (u otro diario de alcance nacional de izquierda) vuelva a estar en la calle pronto.
JULIO & CLAUDIO
«Los artículos de Blixen, Israel y Pereira me parecieron lamentables»
* Llevo 70 años en el oficio de ciudadano uruguayo. Fui consecuente lector de Marcha hasta su clausura. Ahora leo esporádicamente LA REPUBLICA y Brecha, según el estado de ánimo y las circunstancias.
No conozco personalmente a Fasano. Nunca hablé con él. Tampoco tengo ninguna vinculación con LA REPUBLICA o alguno de sus periodistas o trabajadores. Soy un simple ciudadano del montón.
Tomé conocimiento del conflicto en LA REPUBLICA a través del último número de Brecha.
Los artículos de Blixen, Israel y Pereira me parecieron lamentables. Sobre todo este último, que en el párrafo final de una nota que nada tenía que ver, aprovecha como al pasar para darle una patadita al caído.
Me dejaron la sensación de estar aprovechando las circunstancias para dar salida a viejos odios y rencores contra Fasano, a quien, repito, no conozco. Para decirlo sin eufemismos, creo que practicaron una baja vendetta.
Tampoco desaprovecharon la ocasión para insultar tratando como carneros y adulones a quienes apoyaron al diario.
¿Ese es el concepto que ustedes tienen de la libertad de expresión? Por otra parte, en los últimos tiempos ha habido cientos de despidos de periodistas y trabajadores en los canales de TV, las radios, y los diarios sin excepción, sin que se hiciera tanto ruido. ¿Acaso en Brecha nunca despidieron a nadie, nunca tuvieron conflictos con gráficos o periodistas, nunca tuvieron deudas y dificultades económicas?
En resumen, creo que han aprovechado de mala manera para atacar a alguien destilando viejos rencores, en el momento en que el involucrado no puede defenderse en pie de igualdad.
Lo lamento por ustedes, pero más lo lamento por los ciudadanos de a pie como yo, que vemos crear artificialmente, por problemas personales, nuevos escollos en la larga y dura marcha por el ideal de un país mejor para todos.
Por supuesto, ustedes tienen el derecho (y la posibilidad) de expresarse como quieran.
Yo también, y en este momento pretendo ejercerlo.
Estimado Fasano, me alegra que vuelva a ocupar su lugar en el esfuerzo conjunto por un Uruguay mejor. Envié esta mensaje a Brecha y no tengo rechazo del mail, por lo que debo suponer que sí lo han recibido, pero no consideraron oportuna su publicación. Agradezco un espacio en LA REPUBLICA para dar mi opinión al respecto. Un cordial saludo, y adelante.
P.R. BALLESTEROS – CI 781.782-2
«Mi reconocimiento a su labor periodística»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Hace algo más de quince años, alimentaba un sueño, editar una revista deportiva. Por ese entonces, por motivos de carácter laboral me encontraba radicado en el departamento de Lavalleja. Necesitaba, para dar comienzo a tal emprendimiento, mucha información y fundamentalmente asesoramiento de carácter técnico. No contaba, en el entorno en el cual yo me manejaba, con ninguna posibilidad de lograr información al respecto y mucho menos asesoramiento técnico, por lo que debía apelar a una persona desconocida, que no sólo debería tratarse de un muy buen periodista, sino además, una persona que me mereciera confianza.
Mi elección recayó en usted sin conocerle, pero teniendo muy especialmente en cuenta su cristalino proceder periodístico. Le confieso que no mantenía grandes expectativas, en que mi petitorio pudiera ser considerado, dado que entre otras cosas, no sólo ocupaba parte de su valioso tiempo, sino que incursionaba en el terreno de lo profesional y no mucha gente está dispuesta a brindar el privilegio de asesorar, en un tema tan sensible y de tanta trascendencia como lo es el periodismo.
Pero me equivoqué, fui asesorado con la más absoluta claridad y profesionalidad, habiendo tenido de su parte la deferencia de ponerse enteramente a la orden, para evacuar todo tipo de dudas que fueran surgiendo a medida que el proyecto avanzara.
Una actitud de solidaridad y desprendimiento no muy común en los tiempos que corren. Posteriormente, diferentes motivos y circunstancias, hicieron que el proyecto no fuera posible y los sueños, como dice la canción, se rompieron en pedazos. De esta triste historia, que no es del caso mencionarla en su detalle, logré rescatar algo sumamente positivo, su actitud, que mucho valoré en su momento y que el tiempo, luego de haberme tocado vivir muy de cerca el proceder de personas minúsculas y mezquinas, se encargó de agigantar aun más.
Sinceramente no estaba programada mi imaginación, ni siquiera para poder vislumbrar la posibilidad de que fuerzas regresiv
as del sistema político uruguayo, pudieran hacer la semejante herejía de neutralizar la edición de LA REPUBLICA. El diario plural, el diario de todos, quienes de una u otra manera permanecemos afiliados a la verdad, a la decencia y a la justicia, tanto mayor aun, cuando la falta de cualquiera de estos valores, hacen daño muchas veces irreversible a la sociedad en su conjunto. Está herido pero no muerto, el último bastión defensor de estos caros valores. Confieso que con sorpresa, pero no con asombro, he visto hasta qué extremo puede llegar la derecha de este país, en este caso con un aliado importante, la izquierda vernácula, la que siempre protesta y nada aporta.
Vivimos en un país, donde con dolor vemos que la mentira en política ha ocupado el lugar de la verdad y la verdad anda errante sin rumbo fijo.
Un sistema político maquiavélico, donde se recogen mejores resultados con el discurso mentiroso e interesado, que con la acción prolija y decente. Me adelanto a hacer la salvedad de las honrosas excepciones que aún cohabitan el sistema y que no es del caso mencionar. Seguramente estas fuerzas regresivas, que tanto daño le han hecho al país, festejarán con sus mejores galas la finalización del año, están logrando acallar la única voz del periodismo escrito, que se atrevió durante todos estos años, a denunciar con «pelos y señales» las mafias de todo tipo que han asolado y saqueado a la sociedad uruguaya. No han logrado poca cosa, han ganado una gran batalla, importante por cierto, lo cual no significa ganar la guerra.
Quiero hacerle llegar en este momento muy especial de su vida, mi reconocimiento a su labor periodística inquebrantable, al servicio de las causas más justas de este país.
Más allá de la desazón y el desaliento, que debe sentir cualquier ser humano ante la injusticia de sus semejantes, y donde quizás aflore –por qué no–, ese raro sentimiento que produce la bronca, la rabia y la impotencia, de no poder pelear contra ese enemigo oculto y traicionero que es la deslealtad.
Desde mi humilde condición de ciudadano honesto, lo aliento a seguir adelante, a no decaer, ese es un lujo que no se puede dar.
Esta sociedad depende en grado superlativo de periodistas que se atrevan a decir la verdad sin medir costos. Tenga en cuenta que más temprano que tarde, otro horizonte, si no el mismo, dará paso a un nuevo amanecer, que seguirá alzando la voz en la misma dirección que lo venía haciendo, nada desaparece todo se transforma.
Un abrazo y adelante,
BELARMINO ALBERTO PEREZ DOMINICI – CI 3.743.989-4
«Satisfacción por ver a nuestro diario nuevamente en la calle»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* A usted y el personal que estuvo dispuesto a seguir permitiéndonos disfrutar del multimedio plural, mi beneplácito y deseos de que juntos sigan haciendo, con la camiseta popular puesta –que no necesariamente es la de los «compañeros» únicamente– un gran trabajo por nuestro pueblo.
Pertenezco a una ONG y presido un club para educación y recreación de personas de la «tercera edad», y no cometeré el error (como una asociación de todos los consumidores) de firmar una carta en nombre de ambos.
Esta es mi opinión personal de satisfacción por ver a nuestro diario nuevamente en la calle; y ojalá acaben las divisiones por colores y fanatismos.
¡Gracias por volver!
ARTURO GONZALEZ (EL PINAR)
«Admiro tu labor»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Antes que nada espero que te encuentres bien tú y toda tu familia.
Deseo de corazón solidarizarme contigo por el tema de tu diario, si bien sabes que en muchas cosas chocamos y que somos de diferentes ideales políticos, también sabes que admiro tu labor y que como ya en muchas ocasiones dije y me lo publicaste, le debo mucho a tu diario, es más sin el mismo quizás hoy no estaría escribiendo esta carta, ya que estuve como ya lo sabes al borde de morir cuando fui injustamente encarcelado y estaba en huelga de hambre seca, gracias a la gran labor periodística e imparcial de ustedes, que fue el medio que más me apoyó, hoy estoy aquí y la señora juez que me llevó a esa injusta situación destituida, en eso también ayudó tu medio.
En fin simplemente aunque opinemos muy distinto en muchas cosas, ¿sabes que te damos mi esposa y yo? Nuestro incondicional apoyo y es creo yo muy importante y positivo que quien opina tan diferente a ti en tantas cosas te dé su apoyo en esto, sabemos que fue una sucia maniobra lo que te sucedió, es más conocemos a uno de los que te la hizo, catalogado por mí como tan poca cosa y tan cobarde que es bien de él esto, que lea esta nota y sepa lo que opino de él, aunque sé que no tendré respuesta ya que de hombre no tiene ni el pelo y sabés a quién me refiero.
Un fuerte abrazo,
ESTEBAN SILVA Y SRA.
Compartí tu opinión con toda la comunidad