Lacalle: "El voto rosado lo encarna la izquierda conservadora radical"
«El voto rosado encarna lo peor que un sector electoral partidario pueda tener, el rosado lo encarna la izquierda conservadora radical que es la peor formulación que un partido puede plantearse si aspira a conducir a un país, ha tenido como contrapartida la del nacionalismo, en donde incluimos a todos aquellos que quieran acercarse a las definiciones que defendemos, proclamamos y ponemos adelante en nuestra vida cívica», sostuvo al hacer uso de la palabra ante un colmado Platense Patín Club.
En la ocasión hicieron uso de la palabra Pablo Abdala (Lista 400), Jaime Trobo (Lista 71), Gustavo Borsari (Lista 900), Gustavo Penadés (Lista 71), en un clima de fervor electoral en donde la cartelería de cada una de las agrupaciones era la nota saliente.
Lacalle cuestionó que se está votando «lo que ya estaba votado, lo que ya estaba pautado, lo que estaba laudado, lo que está acordado, en esta nueva modalidad de ir, ir, hasta el final del acuerdo para luego retroceder pero sin ceder las cosas que se han obtenido».
Consideró que «es un malísimo síntoma de actuar político, es un vicio tremendamente peligroso de lo que constituye la esencia de la vida política que es la transacción, pero la transacción cumplida, con honor, con palabra empeñada, que lamentablemente no es la primera vez que vemos no cumplir.
El dirigente nacionalista expuso como ejemplo el proceso de la Reforma Constitucional en 1996, así como cuando se dio el apoyo a la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) en dar los votos por el saneamiento a cambio de que se aprobara el Defensor del Vecino.
Calificó a la administración de Mariano Arana «como la peor que ha tenido Montevideo en toda su historia».
«Pavadas»
«Las lecciones que debemos extraer de estos meses son de largo aliento, son profundas, son para pensarlas muy bien, porque esto será nada más que Ancap sí, Ancap no, será la libertad de importar combustibles que para nosotros ya está vigente, pero mucho más lejos está quien tiene la capacidad de relacionamiento, de ideas, del concepto de la conducción como para que se le confíe la conducción del gobierno», estimó.
Para el dirigente blanco «el país está dividido entre los que tienen y esperan y los que no tienen y desesperan».
«Pero no puede ser que el argumento de una fuerza política sea, acentuemos la división, en la búsqueda de un rédito adjetivo, sino por el contrario convoquemos a la unión en la acción coordinada, porque lo que el país necesita es esperanza», señaló. Para el líder nacionalista «fue una indignación y pena la que sentimos cuando vimos el volante que indicaba que solamente éramos uruguayos los que votaban rosado.
De nuevo la clasificación de los uruguayos, de nuevo A, B y C. ¿Así que en el Uruguay del 2003 hay alguien que se cree que tiene la posibilidad de decirnos a nosotros que no somos orientales porque votamos celeste? Pero que aparezca y dé la cara».
«Los orientales son los que votan rosado y los que votan celeste, tan orientales unos como otros porque este es el Partido Nacional que no descalifica a nadie ni necesita hacerlo», dijo.
Lacalle sostuvo que «nadie es capaz de darle al otro la patente de uruguayo».
«Pocas cosas nos pueden sorprender o indignar de todas las pavadas que hemos oído decir, de todas las tonterías y mentiras baratas, chicas, propias de un comitecito, la que realmente nos puso alerta es esta de clasificar a los uruguayos y uruguayos no», enfatizó Lacalle. *
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