¿Por qué el PCU y el 26 de Marzo quieren quedarse con el espacio de LA REPUBLICA?
Hoy ya van diez días desde que un reducido grupo de personas le expropió al pueblo uruguayo su derecho a leer el diario LA REPUBLICA.
La edición de hoy lunes tampoco estará en la calle, siendo 10 las ediciones secuestradas por quienes atentan contra la libertad de expresión y el derecho constitucional de información.
Cada día va quedando claro ante la opinión pública cuáles son los intereses que llevaron a cercenar esta voz corajuda y fermental, a sólo unos días del referéndum de Ancap.
Por un lado los intereses dolosos del desintegrado Partido Comunista del Uruguay, otrora orgullo de la izquierda latinoamericana en épocas de la conducción inteligente de Rodney Arismendi, partido hoy aliado al ultrismo izquierdista, del 26 de Marzo, facción que padece la enfermedad infantil del marxismo, que tan bien describió Lenin. Facción sectaria y parroquial ajena a los principios señeros del MLN, la fuerza social armada más legendaria de la historia uruguaya.
La conjunción de ambas fuerzas PCU y 26 de Marzo- determinó incluso que la última fórmula de acuerdo presentada por el propio PIT-CNT en el Ministerio de Trabajo y aceptada por el diario LA REPUBLICA fuera desestimada por los ocupantes tras oír un encendido discurso de la senadora Marina Arismendi, experta en demoliciones del otrora gran partido refundado por su padre.
La senadora Arismendi irrumpió en nuestra casa y en la asamblea de los ocupantes que estaban considerando la propuesta del PIT-CNT, les informó con falsedad manifiesta que todos los senadores del Frente Amplio proponían el rechazo a la última fórmula del Ministerio instándolos a desestimar incluso la propuesta del PIT-CNT que ya había aceptado la dirección de LA REPUBLICA, prometiéndoles la victoria total aunque el diario del pueblo siguiera sin salir en los últimos tramos del referéndum.
Posteriormente a la asamblea, ante un PIT-CNT desolado que tuvo que presenciar cómo la irrupción de la alianza Partido Comunista 26 de Marzo, hacía trizas su fórmula, se supo que ninguno de los senadores del Encuentro Progresista, Nin Novoa, Gargano, Korzeniak, Mujica, Fernández Huidobro, Enrique Rubio, estuvieron presentes en la discusión de la bancada de senadores, ignorándose si lo habían estado los senadores de Asamblea Uruguay, Danilo Astori y Alberto Cid.
Se impuso de esta manera la política liquidacionista contra el único diario que apoya a la izquierda uruguaya, en el preciso momento en que una fórmula del PIT-CNT resolvía el conflicto y permitía que LA REPUBLICA estuviera en la calle este lunes en forma pacífica.
¿Cuáles son los intereses ocultos que llevan a esta alianza irracional a preferir el secuestro del único diario que apoya el SI en el referéndum de Ancap y la única voz opositora diaria de circulación nacional?
La explicación es muy sencilla. El SI va a triunfar. Todos saben que el diario LA REPÃBLICA fue la locomotora de la derogación de la ley privatizadora de Ancap, acompañada por la fuerza de la emisora 1410 AM LIBRE, primera en la audiencia de las radios periodísticas y acompañada también por la influencia de TV LIBRE, único canal de televisión con que cuentan las fuerzas del cambio, todos ellos conducidos por el director del diario plural.
El SI va a triunfar, aunque no por la diferencia que suponíamos. El diario LA REPUBLICA tenía muchos ases en su manga para lanzarlos en las últimas jornadas, allí donde se dirimen los resultados en las mentes y en los corazones de los indecisos.
La coalición renegada del PCU y el 26 de Marzo lo sabía, pero también sabía que el SI triunfará igual, sin la presencia de LA REPUBLICA, aunque no por tanta diferencia. Y prefirieron no agrandar las diferencias a favor del SI a cambio de la desaparición del único diario que les impide a esas fuerzas apoderarse del espacio que desde hace 16 años ocupa en forma ascendente el diario LA REPUBLICA más allá de las dificultades económicas que aquejan a todos los diarios sin excepción.
La izquierda cuenta con cuatro parques impresores de alta circulación.
Es decir con cuatro rotativas de impresión. Tres de ellas son del diario LA REPUBLICA y una pertenece al 26 de Marzo aliado al Partido Comunista. Esta coalición con su rotativa, sólo ha podido editar un diario íntimo, inédito y virtualmente invisible, denominado La Juventud, que sale todos los días y que vende aproximadamente 100 ejemplares diarios. Si se estima que los canillas, para distribuir un diario, exigen la entrega como pago a las sucursales de por lo menos 1.000 diarios todos los días cuyo producido por su venta les pertenece a ellos, más un 35% del precio de tapa de todos los diarios que se vendan arriba de los mil señalados, es absolutamente imposible que el diario La Juventud con sus 100 ejemplares pueda competir con LA REPUBLICA, que cumple diariamente con los contratos firmados con el gremio de vendedores de diarios y revistas.
De más está decir que en La Juventud no existen delegados sindicales, no existen salarios mínimos, no existe aguinaldo ni salario vacacional, y sólo rige la ley de la obediencia política a la secta, que castiga a los desertores implacablemente.
Desaparecida LA REPUBLICA, piensan erróneamente el PCU y el 26 de Marzo que podrán ocupar su espacio, desconociendo las complejas reglas del periodismo profesional uruguayo y los talentos mínimos que se requieren para editar diarios que influyan y construyan la agenda nacional, sin contar que las ideas que representan esos intereses no pueden llegar más allá de las fronteras de su parroquia sectaria.
A estos intereses enrolados en el canibalismo que devora a su propia especie se suma un depredador, siempre en acecho, practicante del periodismo carroña que se lanza sobre los cadáveres que otros han asesinado, para devorar lo que queda de ellos. Este depredador está en las antípodas de la alianza PCU y 26 de Marzo, pero tiene claro que mientras LA REPÃBLICA siga saliendo su influencia cada vez más esmirriada continuará en declinación.
Nos referimos al semanario Brecha, el mismo que dedicó una tapa entera a demoler la imagen del gran conductor de la izquierda uruguaya, Dr. Tabaré Vázquez, con aquello de la mano en la lata, o a destruir la imagen de ese gran intendente del pueblo, arquitecto Mariano Arana, lanzando inoportunamente y en forma irresponsable la bomba del caso Areán, o el viernes último dedicando 4 páginas a pulverizar con calumnias de todo tipo la personalidad del director de LA REPUBLICA, calumnias que distorsionan incluso el rol de Fasano en la desarticulación del plan del traidor tupamaro Amodio Pérez, donde el director de LA REPUBLICA arriesgó su vida y su libertad a pedido de los principales dirigentes de la izquierda uruguaya, en los umbrales del golpe de Estado, recibiendo un voto de aplauso propuesto en el Parlamento por Zelmar Michelini y Wilson Ferreira Aldunate en la sesión del 8 de mayo de 1973 por su acción en la que fue secuestrado y se pudo frustrar el golpe de Estado cívico-militar que se preparaba para diciembre de 1972. Es el mismo semanario Brecha que aliado al semanario Búsqueda, a los diarios El País, El Observador y Ultimas Noticias, fundó la patronal de diarios, denominada Asociación de Periódicos del Uruguay, en la cual exigieron que no participara el diario LA REPUBLICA, único diario que fue excluido de la patronal con los votos de todos los órganos de la derecha uruguaya conducidos por el semanario Búsqueda y con el voto caníbal del semanario Brecha, que impidió de esa manera que LA REPUBLICA tuviera voz y voto en la defensa de sus inte
reses editoriales.
La historia algún día les recordará esta mezquindad que enloda la trayectoria de una publicación que pudo ser fraterna y a la cual el supremo pecado de la envidia la transformó en Caín. Esta gran cruzada dispuesta a todo para hacer desaparecer a LA REPUBLICA y al Multimedio Plural de la faz informativa nacional, está integrada, cual alianza coyuntural esperpéntica y contradictoria, al estilo de la irracional alianza de Hitler con Stalin en la década del 40, por el Partido Comunista, el 26 de Marzo, el semanario Brecha y al parecer algunos integrantes de Asamblea Uruguay que no le perdonan a LA REPUBLICA haber sido la locomotora del apoyo al SI en el referéndum de Ancap.
Alianza a la que se sumó, como no podía ser de otra manera, la Asociación de la Prensa Uruguaya, APU, otrora conducida por los grandes dirigentes sindicales de la talla de Carlos Borche, Gutenberg Charquero, Ruben Acassuso y hoy en manos de un comando derechista aliado del semanario Búsqueda, y cuyo Presidente, Manuel Méndez, fuera calificado el viernes último por el director del semanario Caras y Caretas, Alberto Grille, como un «personaje inepto y haragán que ha finteado cientos de despidos en la prensa sin una sola medida de lucha». Es el mismo Manuel Méndez, que desde hace años brega incansablemente por el cierre de LA REPUBLICA y que no hace mucho salió de testigo de Arbilla en demandas judiciales protagonizadas por el diario plural.
Es la misma Asociación de la Prensa que sostiene que los periodistas no pueden hacer paros generales porque pierden objetividad. Fui dirigente de ese gremio, presidente de su Tribunal de Honor elegido en elecciones limpias y lo representé en el exterior como Secretario de Cultura de la Federación Latinoamericana de Periodismo durante mis años de exilio.
Hoy me siento asqueado ante la dilapidación de la herencia sublime de luchas y utopías que estos advenedizos han consumado. En su intento por no dejar piedra sobre piedra del edificio ético y político que representa el diario plural, esta alianza singular dirigió y escribió en este conflicto las páginas más indignas de la democracia sindical uruguaya. No sólo ocuparon con gente armada y contra la voluntad de la inmensa mayoría de los trabajadores de LA REPUBLICA, las instalaciones de nuestra casa y de nuestro parque impresor, sino que impidieron que todos los asalariados de nuestra plantilla pudieran expresarse y votar libremente en las asambleas convocadas por los propios ocupantes. *
Los relatos que transmiten a la gente los escasos trabajadores no ocupantes a los que permitieron el ingreso y no los dejaron ni hablar ni votar contra la desocupación producen escalofríos.
Negaron el ingreso de asalariados que tuvieran alguna relación con el apellido Fasano hasta su cuarta generación por vía descendente o ascendente. El único asalariado del diario LA REPUBLICA de apellido Fasano es el sobrino del director, que no gana más de $ 3.000 mensuales como productor publicitario y que al intentar defender su derecho como trabajador fue excluido con violencia de la asamblea. Con violencia también fue excluida una trabajadora cuyo estigma es ser nuera de Fasano, así como también fueron excluidos trabajadores sospechosos de amistad con Fasano. Y para evitar toda posible libertad de expresión contraria a la ocupación, eliminaron a todas las jefaturas de sección, que siempre participaron en todas las asambleas del sindicato desde su fundación.
Y como les pareció que no todos los jefes estaban contra la ocupación permitieron el ingreso de aquellos jefes que los apoyaban.
Los que lograron entrar fueron sometidos a todo tipo de presiones morales y sicológicas siendo insultados cuando sostenían posiciones contrarias a la ocupación, gritándoles que estaban haciendo mandados de Fasano.
A una asambleísta que habló contra la ocupación llegaron al desenfreno de insultarla porque había roto su relación de pareja con uno de los ocupantes a raíz del conflicto.
Era imposible votar contra la ocupación en medio de un clima de tamaña violencia, rodeados de personas ajenas al diario entre las que destacaba la senadora Marina Arismendi y otras personas extrañas similares a las que ocuparon nuestras instalaciones donde se destacaban algunos patovicas con remeras que decían «ADEOM, salvavidas, Canelones».
El colmo de esa asamblea fue que no se tomó la votación por la afirmativa de la moción de rechazo presentada por los ocupantes, sino sólo por la negativa, deduciendo los ocupantes que quienes no se atrevieron a votar por la negativa en medio de ese clima hostil, estaban a favor de la afirmativa que rechazaba la salida propuesta por el propio PIT-CNT. Son numerosos los asambleístas que afirman a quien los quiera oír que no votaron por la negativa por temor a las represalias pero que tampoco levantaron su mano por la afirmativa porque esa votación no se realizó.
En fin, los métodos mafiosos de los ocupantes y quienes mueven su voluntad, que han ofendido a la mayoría de sus compañeros de trabajo, dejarán huellas indelebles en el sindicalismo uruguayo que deberán ser decodificadas antes que asuma el gobierno popular el primero de marzo del 2005. Ante esta situación irreversible, que lesiona los derechos al trabajo de la mayoría de los asalariados de nuestra casa y que impide al diario LA REPUBLICA estar en la calle para dar el empujón final a la victoria del SI en el referéndum de Ancap, y tras consultar por distintas vías a más de un centenar de trabajadores de LA REPUBLICA que nos han pedido, más bien exigido, que hay que editar lo antes posible nuestro diario, desocupando a los que se apoderaron de él, el Directorio de REG S.A. y los 7 responsables que dirigen todas las áreas del matutino han resuelto por unanimidad pedir a las autoridades respectivas la desocupación inmediata de nuestras instalaciones.
La decisión está fundada en razones éticas, jurídicas, económicas y políticas.
Ãticamente ante nuestra convicción verificada de que es la mayoría de nuestro personal quien nos exige ejercer el derecho de libertad de expresión y libertad de trabajo.
Jurídicamente porque cumplimos todas las instancias que nos exige la ley, acudiendo al terreno elegido por los propios ocupantes que fue el Ministerio de Trabajo, donde no faltamos a ninguna de las maratónicas jornadas de diálogo y donde aprobamos todas y cada una de las fórmulas presentadas por esta secretaría de Estado, incluida la última presentada por el PIT CNT.
Económicamente porque de continuar el daño infligido a nuestro patrimonio por esta ocupación violenta e ilícita se dificulta el cumplimiento de nuestras obligaciones concordatarias, compromiso insalvable que hemos asumido para salvar al diario LA REPUBLICA y que cumpliremos de una manera u otra.
Y políticamente porque es nuestra voluntad indubitable continuar sacando el diario LA REPUBLICA en los últimos tramos del referéndum para aumentar el porcentaje a favor del SI.
El ministro de Trabajo y el ministro del Interior nos habían informado que de acuerdo a la nueva reglamentación vigente no se podía desocupar el diario hasta que no se hubiera agotado la negociación en el Ministerio de Trabajo.
Aceptamos con honestidad intelectual y emocional esa instancia elegida por el PIT-CNT y acudimos a ese ámbito, no para que las conversaciones fracasaran al instante, para poder así editar el diario, sino hasta agotar todas las posibilidades de acuerdo.
La prueba de nuestra disposición está en los hechos. No faltamos a ninguna de las interminables sesiones cuyos cuartos intermedios impedían una y otra vez que la voz de LA REPUBLICA volviera a ser esc
uchada. Y fuimos los únicos que aceptamos todas y cada una de las tres fórmulas presentadas por el Ministerio de Trabajo, la última de las cuales se transformó en fórmula del PIT-CNT al serle incluida una nueva variable propuesta por la central de trabajadores. Esa variable también fue aceptada por LA REPUBLICA. Sólo advertimos, que una vez que el Ministerio de Trabajo diera por concluida la negociación, no admitiríamos ninguna otra mediación sin previadesocupación, dado que cada mediación o instancia implicaba que el diario continuara clausurado.
Todas las partes eran conscientes de que no se trataba del cierre de una fábrica donde un día más o un día menos de conflicto daba lo mismo. Se trataba de un órgano de prensa diario, puntal de la democracia uruguaya, donde un día más de silencio constituía una afrenta a la libertad de expresión. Todas las partes también eran conscientes que la instancia del Ministerio de Trabajo era la última posibilidad de solución y que la fórmula presentada por el PIT-CNT y aprobada por LA REPUBLICA daba por concluidas las negociaciones.
Al concluir esa instancia en la sede del Ministerio de Trabajo, los funcionarios de esa Secretaría de Estado así como las dos partes presentes daban muestras de satisfacción creyendo que el conflicto había quedado resuelto.
Cuál debe haber sido la sorpresa del PIT-CNT cuando en la asamblea que debía ratificar el acuerdo, se encontraron con la senadora Marina Arismendi arengando al personal para que la fórmula fuera rechazada, cosa ésta que así ocurrió.
Cumplidas de esta manera todas las instancias legales en el Ministerio de Trabajo, fue así que decidimos recuperar el diario secuestrado para ponerlo al servicio del pueblo uruguayo en la batalla por la defensa del patrimonio nacional que se viene dando con todos los medios de comunicación en contra.
Y es en ese momento, que surge una nueva maniobra para mantener clausurado al diario LA REPUBLICA. Esta vez es el poder político el que decide que el diario continúe cerrado. Los ministros del Interior y del Trabajo informan que no pueden desocupar el diario porque el Presidente de la Comisión de Legislación de la Cámara de Diputados, Ricardo Falero, un notorio propagandista del NO en el referéndum, les informó que había una nueva instancia de negociación en el seno de la Comisión y que ésta había sido aceptada por las dos partes.
Más allá de las intenciones del diputado Falero, su intervención in extremis, basada en la falsedad de la aceptación de LA REPUBLICA a esa nueva instancia, impidió que el diario estuviera de nuevo en la calle a partir de hoy lunes.
El directorio de la empresa editora de LA REPUBLICA fue claro. Todas las instancias legales culminaron en el Ministerio de Trabajo. La única fórmula que admitimos fue la presentada en esa sede por el PIT-CNT y consideramos a cualquier nueva mediación como una maniobra para impedir que el diario y sus ideas circulen libremente dirigidas por sus legítimos titulares. El Director de LA REPUBLICA se comunicó telefónicamente con el diputado Falero, quien nunca contestó los llamados. Finalmente le dejó un mensaje grabado en su celular, certificado por escribano público, rechazando la invitación a abrir una nueva instancia en una sesión especial de la Comisión citada para hoy lunes a las 15:00 horas.
Tenemos perfectamente claro que el objetivo es entregarnos el diario LA REPUBLICA recién después del referéndum o a lo sumo después que comience la veda informativa sobre la consulta popular.
La intervención del diputado Falero impidió la desocupación y acercó aún más al diario a la prohibición de hablar sobre el referéndum; veda que comienza al terminar el próximo jueves.
También sabemos que después que fracasara la mediación de hoy lunes, insistirían con otras mediaciones, que prologarían indefinidamente la salida del diario, hoy en poder de unos señores que se erigieron en representantes de los lectores a quienes le expropiaron su derecho constitucional de información.
Ya está prevista también la mediación de la comisión del Senado y si ésta fracasa, la de la Iglesia Católica y por qué no después, la de los Mormones y así sucesivamente prolongando el silencio ominoso de esta voz defensora de las mejores causas del pueblo uruguayo.
Nos encontramos ante un hecho sin precedentes en la historia del país. El secuestro de un diario desde hace 10 días por el envío al seguro de paro de 6 trabajadores -uno de ellos fue aceptado su reintegro- tres de los cuales integran una comisión sindical interna de 12 miembros.
Es la primera vez desde la recuperación democrática, en medio de una crisis que ha llevado a más de 500 despidos en los diarios El País, El Observador, Ultimas Noticias, Búsqueda y Brecha, con rebajas salariales incluidas, que no ocurrieron en LA REPUBLICA, que un diario es ocupado y se desata un linchamiento fríamente calculado y difundido por todos los órganos de la derecha informativa. En ninguno de los restantes órganos de prensa, radio y televisión donde se despidieron masivamente a los trabajadores, incluyendo a todas sus direcciones sindicales, ni se paralizaron las actividades, ni se ocuparon sus instalaciones ni se les impidió seguir circulando sus ideas y noticias.
Si el Estado uruguayo ante formal solicitud escrita de protección de los derechos conculcados, pidiendo el reintegro a sus legítimos titulares de los bienes confiscados ilícitamente, opta por no cumplir con la legalidad y deja a los ocupantes en poder de un órgano de prensa que no les pertenece, es cómplice de esta situación, y será pasible de todas las sanciones éticas, políticas, jurídicas y patrimoniales que correspondan. La certeza de los ciudadanos sobre cuáles son los derechos que detentan y la obligación del Estado a protegerlos ha quedado en duda en estos 10 días de silencio donde la sinrazón ha clausurado ilícitamente a uno de los 4 diarios uruguayos de circulación nacional, casualmente el único opositor. La legalidad se ha roto. Un diario ha sido secuestrado. La libre circulación de las ideas ha sido herida gravemente.
Si el Estado apuesta a levantar la clausura del diario LA REPUBLICA sólo después del referéndum, habrá cometido un crimen más que se suma al del ataque artero y por sorpresa que cercenó esta voz que no se rinde.
Desde el momento mismo en que pedimos la desocupación que nos denegaron hacemos responsable al Estado uruguayo por todos los daños morales y patrimoniales que esta ilícita clausura nos está generando ante el incumplimiento de las obligaciones constitucionales de las que el Estado ha manifiestamente desertado.
¡Viva la libertad de expresión! *
(*) Comunicado del Dr. Federico Fasano Mertens emitido por TV LIBRE (01/12/2003, a las 00:30).
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