Paso a paso, el escandaloso caso que provocó la ruptura de relaciones con Venezuela

El secuestro de Elena Quinteros

Tres días después, a las 10 y 20 de la mañana, fue trasladada a las cercanías de Bulevar Artigas y Rivera para que entablara un supuesto «contacto» mientras era vigilada por una unidad del Departamento de Información e Inteligencia Policial (Departamento Nº 5), comandado por el oficial Eduardo Bronzzini, los entonces mayores del Ejército Eduardo Ferro, Victorino Vázquez y el capitán Jorge Silveira. Elena había inventado el «contacto» para intentar su asilo en la embajada de Venezuela, donde logró ingresar burlando su custodia. Sin embargo, Bronzzini y dos agentes policiales entraron a la fuerza a la sede diplomática y tras golpear a funcionarios venezolanos secuestraron a Elena.

Fueron testigos el embajador de Venezuela Dr. Julio Ramos, otros funcionarios de la embajada y el ciudadano uruguayo Alberto Grille. El consejero de la Embajada Sr. Frank Becerra y el secretario Baptista Olivares, procuraron impedir que Elena fuera sacada del jardín de la Embajada.

Mientras Elena era arrastrada hacia el exterior, los mencionados diplomáticos forcejearon con los policías, agarrando a Elena de las piernas. Uno de los policías alcanzó a golpear a Becerra, logrando así sacar a Elena e introducirla en un auto Volkswagen, color verde cuya matrícula terminaba en 714, conducido por el entonces capitán Jorge Silveira. Según versiones de testigos, Elena fue trasladada de ese auto a una camioneta oficial del Ejército uruguayo. Además de los ya nombrados, Ferro, Vázquez y Silveira, en el Batallón 13, actuaban las soldados Selva de Melo y la cabo segunda Liliana González, como responsables habituales de los interrogatorios. Al frente de esa unidad militar se encontraba el entonces coronel Oscar Omar Aguerrondo. El hecho suscita la protesta del gobierno de Venezuela que decide romper relaciones diplomáticas con Uruguay. La madre de Elena Quinteros comienza un largo periplo por diversos ámbitos, incluso viaja varias veces a Venezuela. El 2 de marzo de 1979, el director de política exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores, embajador y representante del Uruguay ante la Comisión de Derechos Humanos ante Naciones Unidas en Ginebra Carlos Giambruno, le dijo a Tota Quinteros, que su hija vivía, que la mantenían presa y que estaban buscando la manera de desligar responsabilidades.

¿Qué pasó con Elena?

En junio de 1990, LA REPUBLICA informó citando fuentes de los servicios de información de las Fuerzas Armadas, que Elena Quinteros había sido ejecutada la noche del 11 de julio de 1976. Esa misma noche otras 7 personas fueron asesinadas en la dependencia del Batallón 13 de Infantería conocida como «300 Carlos». De los integrantes de la tropa que participó en esos asesinatos, sólo sobrevive el sargento Artigas Rovelli. Los demás habrían sufrido posteriormente, muertes misteriosas. Entre las personas que identifica están: El teniente coronel Zimarripa; el teniente coronel Mario Cola y un cabo de apellido Fernández, quien habría sido el autor material de la muerte de Elena. Este cabo, se habría suicidado posteriormente. Según este informante, los 8 cuerpos fueron originariamente enterrados en un cementerio clandestino a tres kilómetros de Toledo y posteriormente fueron desenterrados y nuevamente trasladados al Batallón de Infantería 13. Entre los que posteriormente habrían muerto misteriosamente se encontraría un cabo de 1º de Ingenieros de sobrenombre «Palito», quien se habría ahogado en las canteras de La Paz (era campeón de natación) y un sargento que habrÌa sido muerto en Washington (EEUU).

En noviembre de 1996, aparece en LA REPUBLICA el testimonio del ex coracero Julio Estella refiriéndose a la desaparición de Elena Quinteros, quien involucra a los ex oficiales Ricardo Medina y José Sande Lima: «ellos saben también lo de Elena Quinteros». En abril de 1997, LA REPUBLICA dio cuenta de una extraña remoción de tierra en los fondos del Batallón de Infantería Paracaidista Nº 14. El 14 de diciembre de 1998, se presenta ante la Suprema Corte de Justicia el ex soldado Sergio Pintado, realizando denuncias que comprenden el caso de Elena Quinteros. El 15 de diciembre de 1999, Tota Quinteros, presentó ante la jueza letrada de primera instancia de lo Contencioso Administrativo de 2º Turno, una acción de amparo contra el Estado por la desaparición de su hija Elena Quinteros, y es promovida con el apoyo de la Secretaria de Derechos Humanos y Políticas Sociales del PIT/CNT. La jueza hizo lugar a la acción y demandó al Estado a investigar. La apelación presentada por el Poder Ejecutivo fue desestimada por el Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 6º Turno, en fallo unánime.

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