Alfie: "No habrá un peso para nada"
Para ello, necesita incrementar la recaudación y reducir los gastos; lo segundo es más sencillo de hacer que lo primero. Alfie ya ha hecho saber que no habrá «un solo peso para nada» que no esté previsto en el Presupuesto. Es decir, no habrá inversiones adicionales del Estado para obras públicas o apoyo sectorial para incrementar la producción. El ministro lo dijo claro: «Ni un peso más». Ello implica un desafío complejo porque a la vez necesita incrementar la recaudación, tarea difícil si no se concreta la reactivación económica.
Para ello la receta es ajustar el control fiscal, profundizar la modernización de la Dirección General Impositiva, el cruce de información con el Banco de Previsión Social, el Banco República y la Dirección Nacional de Aduanas.
A la vez continuar con el aumento de las tarifas públicas, que está previsto se incrementen entre un 6 y un 10%, al igual que también subirá el combustible (ver página 12).
Para conseguir los recursos, muy escasos por cierto, algunas fuentes económicas arriesgan que la recuperación en la recaudación impositiva mostrada en julio estaría en entredicho en lo que va de agosto y por eso los operativos de la DGI. Alfie apuesta a los capitales extranjeros.
El nuevo secretario de Estado está decidido a impulsar en el Parlamento proyectos para eliminar lo que denomina «trabas burocráticas» para el afincamiento de inversores en nuestro país. En realidad se trata de darle facilidades mayores de las que ya tienen para que vengan a lo que otrora fue «un paraíso fiscal». Nada que ver con la decisión, por ejemplo, de Néstor Kirchner, de imponer un límite de seis meses de permanencia en el país para los capitales que lleguen a Argentina. Lo que quiere Alfie va en el sentido contrario, todas las facilidades y las menores exigencias posibles a los capitales que vienen del exterior. Alfie tiene algunas preocupaciones adicionales, la situación de Salud Pública, la situación financiera del BROU luego de absorber las carteras del BHU y el impacto de las refinanciaciones, la liquidación del Banco de Crédito y los más de mil despidos que deberán realizarse en la banca.
En cuanto a la deuda externa, el ministro dice que hay oxígeno hasta el año 2011, pero reconoce que hay una partida de 300 millones de dólares que no ha sido refinanciada y que vence en 2005.
Alfie cree que las decisiones que se deben tomar van en el sentido señalado antes, cero gasto, apriete en la recaudación, apertura absoluta a los inversores y cumplir las metas con el FMI.
Tiene un problema, la misión del FMI viene en setiembre, en el Fondo no creen que Uruguay pueda cumplir las metas fiscales y si no hay resultados satisfactorios ya dijeron que quieren más privatizaciones y un nuevo ajuste.
Difícilmente haya condiciones políticas para un cosa semejante, eso lo reconocen todos los actores políticos, pero como se sabe Alfie no es político, es un técnico.
Los mensajes del flamante secretario de Estado sobre que no habrá un solo peso para ninguna cartera fuera del Presupuesto que como se sabe redujo en forma importante las inversiones generaron, según reconocieron fuentes del gabinete a LA REPUBLICA, preocupación y malestar.
Las reuniones de ayer
El flamante ministro de Economía y Finanzas, Isaac Alfie, señaló que respetará los compromisos políticos asumidos con el Partido Nacional y ratificó que eliminará la primera franja del aditivo al Impuesto a las Retribuciones Personales, pero el año que viene.
Asimismo, consideró «inconveniente» la aprobación del proyecto de ley por el cual los ahorristas del Trade & Commerce Bank (TCB) serían declarados como clientes del Banco Montevideo.
Alfie inició ayer una ronda de encuentros con legisladores. Se reunió con parlamentarios de los partidos Colorado e Independiente, y entre el martes y miércoles próximo mantendrá encuentros con representantes el Encuentro Progresista-Frente Amplio y del Partido Nacional.
El nuevo secretario de Estado declinó hacer declaraciones a la prensa hasta tanto no complete los encuentros con todos los sectores políticos.
Durante el encuentro con los legisladores del Partido Colorado, el ministro descartó la aplicación de un nuevo ajuste fiscal ya que consideró que no existe margen para establecer nuevos impuestos y que se debe ser cuidadoso de los dineros públicos.
Según fuentes consultadas por LA REPUBLICA, Alfie resaltó que pretende lograr mecanismos y medidas administrativas para otorgarle mayor transparencia al sistema de recaudación, a través del cruzamiento de información e innovaciones vinculadas a la recaudación impositiva, aduanera y del Banco de Previsión Social.
En cuanto a la posibilidad de continuar achicando los gastos del Estado sostuvo que necesitaba «unos días para avanzar» en lo que estima será su impronta en el Ministerio, y consideró que ninguno de los temas de la cartera le son ajenos.
Por otro lado, Alfie expresó, acerca de los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que los vencimientos importantes del país están postergados para el año 2011 y que pretende refinanciar 250 o 300 millones de dólares para 2005 a efectos de que cualquiera sea el resultado electoral «no haya sobresaltos en las autoridades del país, para lo cual buscará apoyo político».
Señaló que considera importante que el Parlamento apruebe la reforma de las cajas Militar, Policial y Profesional, la ley de fideicomiso y las iniciativas por las que se propone la regulación del gas y del agua, resaltó como prioritario «consolidar la reforma económica para lo cual es vital mantener la confianza».
Adelantó que, «de seguir mejorando la recaudación», podrá eliminarse a partir del 1º enero de 2004 el adicional al IRP correspondiente a la franja que oscila entre 3 y 6 salarios mínimos nacionales y que actualmente tributan activos tanto de la actividad pública como privada.
En otro orden, consideró como «inconveniente» que se apruebe la reforma propuesta por el senador del Foro Batllista, Julio Herrera, y luego modificada por otros sectores políticos, a través de la cual se propone declarar a los ahorristas del TCB como clientes del Banco Montevideo. Argumentó que la iniciativa dejaría con un recupero menor a los auténticos y comprobados ahorristas del Montevideo.
También el ministro se mostró preocupado por eliminar trabas burocráticas que dificultan la radicación de inversiones y que entorpecen y generan costos a las empresas ya instaladas en Uruguay.
Posteriormente, el ministro se reunió con los diputados del Partido Independiente Iván Posada, Ricardo Falero y Pablo Mieres a quienes les comunicó que las puertas de su ministerio estarán abiertas para que puedan expresar las distintas opiniones sobre los diversos temas que están en la consideración pública.
El Partido Independiente propuso al secretario de Estado que sería oportuno que en lugar de eliminar el adicional del IRP para la primera franja se pueda «extender el beneficio de las asignaciones familiares a los hogares cuyos jefes o jefas de familia no tengan empleo, porque hay sectores de la población que están por debajo de la línea de pobreza». Ante tal iniciativa, Alfie se mostró interesado en estudiar la alternativa. *
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