Falleció el coronel León Tabaré Pérez, jefe del SID al desaparecer nuera de Gelman
León Tabaré Pérez había ingresado al arma de Caballería en el año 1950. Tenía el grado de mayor hasta el año 1971, cuando servía en la Escuela de Armas y Servicios (EAS). Fue director de la cárcel de mujeres denominada Establecimiento Militar de Reclusión Nº 2 (EMR2) en Punta de Rieles.
En 1976, comandaba, junto al coronel Eduardo Ferro, el Departamento III de Operaciones del SID, cuyas cabezas visibles eran el general Amauri Prantl, el coronel Fernán Amado y el capitán Pedro «Burro» Mattos, según una investigación realizada por Gelman y corroborada por LA REPUBLICA.
León Tabaré Pérez de similar jerarquía a la del coronel José Nino Gavazzo, quien coordinaba el Departamento II de Informaciones tenía a su cargo cuatro bases de operaciones para detención clandestina y tortura de prisioneros: Punta Gorda, Paullier y Canelones, Valparaíso y el propio SID. María Claudia García Irureta Goyena de Gelman permaneció, bajo su responsabilidad, en la sede del SID en bulevar Artigas y Palmar, donde dio a luz una niña. Posteriormente, fue trasladada a la Base Valparaíso, en Villa Dolores, de donde la sacó el capitán Ricardo «Conejo» Medina para asesinarla.
Caído el régimen de facto y reinstitucionalizado el país, luego de las elecciones de 1984 y durante su primera administración de gobierno, el líder del Foro Batllista, doctor Julio María Sanguinetti, premió al coronel León Tabaré Pérez, a quien designó como jefe de Policía del departamento de Rivera.
En 1997, cuando el coronel León Tabaré Pérez era prosecretario del Círculo Militar que entonces presidía el general Nelson Rodríguez fue el encargado de hablar en el acto conmemorativo del «Día de los caídos en la lucha contra la subversión», el 14 de abril.
En la ceremonia, a la que asistió el entonces comandante en jefe del Ejército, teniente general Raúl Mermot, el coronel León Tabaré Pérez calificó de «lamentable» la existencia de «sectores que con fines que sólo ellos pueden entender continúan por el peligroso camino del pasado».
Rechazó entonces la creación de una Comisión por la Verdad, que había propuesto el senador Rafael Michelini, y advirtió que replantear el tema de los desaparecidos «supone sumir a Uruguay año a año en una problemática que no conduce a nada que no sea el enfrentamiento».
Su fallecimiento fue lamentado por la «Promoción Gral. Eugenio Garzón» (1957) de la Escuela Militar, por las directivas de los clubes militares, el centro de retirados de las fuerzas armadas, Hípica Rioplatense Uruguay, familiares y amigos. Era uno de los integrantes de la llamada «Logia del Aquelarre». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad