Asonada y paro comercial en Salto ante presencia de la DGI
Ayer una multitud de empresarios se concentró frente a las oficinas de la Dirección General Impositiva de Salto, al tiempo que realizaron un paro comercial por espacio de dos horas en rechazo a la presencia en ese departamento de un nutrido contingente inspectivo procedente de Montevideo.
El principal motivo del rechazo fue a causa de las manifestaciones del jefe de los inspectores, contador Sergio Mari, quien le habría señalado al Centro Comercial e Industrial de Salto, que sólo se fiscalizaría el comercio formal y no el informal.
Todo comenzó cuando el pasado lunes una delegación de inspectores de la DGI, encabezada por Mari, arribó al Hotel Salto y tomando como sede el lugar comenzó a realizar fiscalizaciones, visitando comercios y citando al referido alojamiento a los empresarios salteños. En la noche del martes una nutrida asamblea de empresarios adheridos al Centro Comercial e Industrial de Salto (CCIS) resolvió el cierre parcial para la tarde de ayer, entre las 14.00 y 16.00 horas, y la manifestación frente al lugar donde se hospedan los inspectores de la DGI.
El texto de la resolución expresa que «en asamblea extraordinaria el Centro Comercial e Industrial de Salto se declara en sesión permanente frente a las actuaciones impartidas por el director general de Rentas, resolviendo:
1. Exigir se suspendan las inspecciones a las empresas inscriptas en todos los organismos del Estado y anular las actuaciones realizadas esta semana.
2. Que las inspecciones de fiscalización se inicien en las empresas que ejercen en forma impune la actividad comercial, haciéndoles cumplir la ley en forma igualitaria con un seguimiento de sus obligaciones con el Estado.
3. Convocar a un cierre general y movilización de propietarios y empleados a partir de las 14.00 horas desde la sede de la institución, y labrar un acta ante el jefe del Equipo Inspectivo dejando constancia de la existencia del comercio informal.
4. Solicitar una reunión en forma urgente con el señor director general de Rentas y los centros comerciales a fin de instrumentar procedimientos eficaces de contralor, cambiando la metodología de inspeccionar siempre a los que se encuentran inscriptos.
5. Dar plenas facultades al Consejo Directivo a fin de desarrollar todas las gestiones necesarias para plantear la resolución de esta Asamblea Extraordinaria en sesión permanente».
«Apología del delito»
Sobre la hora 14.00 de ayer el contador Sergio Mari, titular de la delegación inspectiva, recorrió el trayecto desde el Hotel Salto hasta las oficinas locales de la DGI, a paso vivo prometiendo atender a las autoridades del CCIS en la referida dependencia estatal. Cuando los periodistas lo seguían para entrevistarlo acusó a los cronistas de «estar haciendo apología del delito». Sobre las 15.15 una nutrida concentración de empresarios locales se dio cita frente al Palacio de las Oficinas Públicas. Mediante escribano público, el CCIS en la persona de Miguel Errea, su presidente, entregó el reclamo ante los representantes de la DGI por la omisión de funciones que supone la no inspección del comercio informal. Asimismo se le solicitó que suspendieran las inspecciones en el comercio formal y la anulación de las efectuadas en la presente semana. Hubo momentos de tensión, especialmente cuando la concentración de empresarios ingresó al hall de la DGI y con cánticos y batir de palmas le gritaban a los inspectores: «Â¡Â¡Que se vayan!!».
A la salida de la reunión el presidente del CCIS, Miguel Errea, explicó a la prensa que se le entregó al contador Sergio Mari, jefe de los inspectores y a la jefa Regional de la DGI, contadora Cristina Ocampo, el memorándum aprobado en asamblea.
Desde la propia oficina local se comunicaron con Roberto Spelman, de la División Interior de la DGI, quien manifestó su sorpresa por la reacción del empresariado salteño. Errea, según sus palabras, le explicó que la reacción se debió a que el contador Mari, en una primera entrevista con el CCIS, había manifestado que sólo se fiscalizaría al comercio formal.
Habrá que ver cuál es la actitud que adopta el cuerpo inspectivo presente en Salto, pero todo dependerá de las instrucciones que reciba de las jerarquías de las DGI y del propio ministro de Economía, Alejandro Atchugarry.
En Río Negro
En tanto, la Asociación Comercial e Industrial de Río Negro también envió una nota al titular de la DGI, debido a su preocupación por la fiscalización que se realiza en la ciudad. Los comerciantes también exigen que se suspendan las inspecciones en las empresas inscriptas, reclaman anular estas actuaciones, exigen que las inspecciones se realicen en las empresas ilegales.
Además, aseguran que ningún comerciante firmará documentación alguna, y en caso de ser convocados por la DGI en Montevideo, no concurrirán hasta «tanto no sean atendidas nuestras exigencias». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad