Aguirre: "Encarcelar a los violadores de los DDHH son cuentas morales incobrables"
Aguirre, quien participó de una mesa redonda en la sede del sector Alianza Nacional, liderado por el senador Jorge Larrañaga, al cumplirse dos décadas de las negociaciones con la dictadura, dijo que es absurdo pensar que «los militares iban a entregar el poder en aquella época para luego ir presos» y afirmó que tratar de encarcelar a los responsables de las violaciones a los Derechos Humanos durante el período de facto «son cuentas morales incobrables».
Aguirre dijo que no es bueno para el país «revolver las cenizas» y «encender las llamas de la discordia» luego de 18 años porque «los combates hay que librarlos cuando se está en guerra, después que la guerra terminó de qué sirve combatir contra fantasmas y contra molinos de viento».
También señaló que el advenimiento de la dictadura militar llegó «por la oposición de dos concepciones antidemocráticas» tales como «la irrupción de la guerrilla representada por el movimiento tupamaro, quienes le dieron el pretexto a los militares para arrasar las instituciones».
El ex vicepresidente dijo que «no es cierto que la salida de la dictadura haya sido posible gracias a la lucha de los llamados grupos sociales» quienes a su juicio «no hicieron absolutamente nada porque no se podían reunir».
Sostuvo que fue el Partido Nacional y el Partido Colorado los que se movilizaron para promover la salida a la democracia dado «que el Frente Amplio no existía como fuerza política porque no había con quién hablar». Además afirmó que «los militares creían que nunca más iba a haber partido de izquierda en el Uruguay porque era mala palabra».
Aguirre señaló que la militancia de los nacionalistas fue determinante para la recolección de las 600 mil firmas que posibilitaron el plebiscito del 80 en donde el pueblo le dijo No a los militares y a su intento de «reforma cuartelera» de la Constitución.
También aclaró que la idea de realizar el acto del Obelisco en el año 83 «fue idea del hoy presidente Jorge Batlle» y que la intención de aquel evento era «que hubiera elecciones totalmente libres, sin partidos ni dirigentes proscriptos». La proclama leída en dicho acto fue «una fusión de parlamentos que habíamos escrito Enrique Tarigo y yo». Aguirre dijo que del texto él escribió 13 párrafos y Tarigo 5. Además agregó que «Juan Pivel Devoto fue quien propuso a Alberto Candeau para que leyera la proclama».
Por su parte el senador Jorge Larrañaga dijo que en aquella época «el único que corría» con ventaja en la carrera a la Presidencia era Julio María Sanguinetti porque «tanto Wilson Ferreira Aldunate como la izquierda (Líber Seregni) estaban proscriptos».
Larrañaga lanzó sus dardos contra el ex presidente y afirmó que fue «el gran arquitecto de silencio del pacto del Club Naval, sin lugar a duda, porque después iba a ser el principal beneficiado de esas negociaciones». El legislador coincidió con Aguirre en que «si se hubiera querido recorrer el camino de tener elecciones sin proscripciones se hubiera podido obtener, quizás era cuestión de esperar una año más». El fin de la dictadura militar se veía venir, dijo, «porque no tenía sustento social, ni económico, ni político, era algo que se estaba cayendo a pedazos». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad