"Hay que investigar con mayúscula y no sólo recopilar la información"

Ignacio Errandonea teme que la Comisión para la Paz haya sido creada para «enterrar» el tema de la desaparición forzada y decretar que se había cumplido el artículo 4º de la ley de caducidad que obligaba al Poder Ejecutivo a informar a las familias sobre el destino de los desaparecidos.

«Mi hermano era militante del PVP y desapareció en la calle junto a Raúl Tejera Llovet el 26 de setiembre de 1976. No tenemos ni testimonios ni datos precisos de su detención. Lo que sé, porque él vivía en mi casa de Buenos Aires, es lo que me dijo un día antes de desaparecer sobre que si a él le pasaba algo yo me cuidara. Cuando desapareció fuimos a embajadas, organismos internacionales por si había noticias y nunca conseguimos nada. Realizamos hábeas corpus y denuncias sobre el caso.

–¿Qué les informó la Comisión para la Paz?

–La Comisión nos informa verbalmente y nos da un papelito escrito, el Anexo II. En la información global no reconoce que está confirmada la denuncia de que Juan Pablo está desaparecido y que fue detenido el 26 de setiembre dentro del proceso de represión que entonces se realizaba contra el PVP y el GAU. Que todos los procedimientos contra el PVP estaban centrados en Orletti y que por lo tanto, deducen de que estuvo detenido en Orletti.

–¿Eso es todo lo que les dice el informe final?

–Sí. Después, como nosotros quedamos inquietos por todo el informe, del que el Anexo II es sólo una parte, les preguntamos sobre las versiones periodísticas de LA REPUBLICA sobre que existió un segundo vuelo procedente de Orletti a Uruguay y el doctor Carlos Ramela se dedicó a fundamentar la inverosimilidad de la versión. Descalifica al informante, dice que hay contradicciones sobre un vuelo de la muerte, que hay cambios de fecha y que otros datos no coincidían.

–Y en concreto, sobre su hermano ¿qué más le dijeron?

–En definitiva, por lo que expresó el doctor Ramela, que no hay mayores informaciones.

–¿Qué piensa sobre los elementos confidenciales que la Comisión le brindó a su familia?

–Pienso que esto está inscripto dentro de una política. La Comisión para la Paz se creó porque no había más remedio que tocar el tema de los desaparecidos cuando era candente el tema de la nieta de Gelman, que saltaba a la luz por las presiones internacionales. Y nos dieron una respuesta con el menor costo político para los militares. Por un lado se dice que se crea la Comisión para la Paz para investigar la situación de todos los detenidos-desparecidos en Uruguay y luego, al formarla no se habla de investigación sino de recopilar datos y buscar información. Por otro lado, cuando concluye el trabajo de la Comisión, el pPresidente hace suyo el Informe Final no sólo sobre los desaparecidos en Uruguay, sino también sobre los uruguayos desaparecidos en otros países y agrega nuevos casos de desapariciones, que es lo importante. Pero Batlle termina diciendo públicamente que el informe ofrece información precisa sobre el destino de los 26 desaparecidos.

Es decir, que circunscribe el tema solamente a los casos uruguayos. Con eso dan por cerrado el caso de los desaparecidos y no sólo eso, sino que en el decreto del gobierno se afirma que se dio cumplimiento al artículo 4º de la Ley de Caducidad.

–¿Considera que es así?

–Entonces, a la opinión pública se le miente, porque aunque el informe de la Comisión hoy sea público son muy pocos los que pudieron leerlo y se dice en televisión que hay 26 casos resueltos como si fueran todos los casos. Esa es una forma bastante grosera de tergiversar la verdad. Entonces me preocupa, porque me reafirma al pensar que la Comisión para la Paz fue creada para enterrar de vuelta el tema de los desaparecidos. Podrán decretar que se cumplió el artículo 4º, pero nosotros como familiares vamos a seguir trabajando.

Esto es un principio. Considero que el trabajo de la Comisión para la Paz ha sido importante, porque es la primera vez que se reconoce que existen desaparecidos y en los casos de Uruguay, al menos, se reconoce la responsabilidad del Estado uruguayo en la desaparición, se reconoce la tortura, se reconoce la coordinación represiva con otros países, entre otras cosas que venimos denunciando desde hace mucho tiempo.

Hoy el documento que tenemos entregado por la Presidencia de la República dice que nuestro hermano está desaparecido. Es un primer reconocimiento.

Hasta ahora teníamos que justificar que estaba desaparecido. En ese sentido es un avance, pero un avance para plantear que si el Estado reconoce que hay desaparecidos, ahora hay que investigar, investigar con mayúsculas, no sólo recopilar información. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje