Aduaneros procesados por "apriete" a comerciante en Carmelo
Desde el mediodía de ayer y durante toda la tarde el juez Penal Carlos Colmenero indagó a WP, funcionario aduanero integrante del PRIA recientemente trasladado a Salto, quien junto con cinco compañeros visitaron al comerciante y le habrían exigido dinero a cambio de no incautarle la mercadería. Aparentemente WP trabajaba en combinación con otro grupo de tres personas integrantes del cuerpo de elite de Aduanas, la famosa policía de Víctor Lissidini. Los cuatro fueron procesados y hoy declara el Director Nacional de Aduanas, Víctor Lissidini.
Todo comenzó el 27 de febrero cuando dos equipos con integrantes del PRIA y de la policía de Aduanas llegaron a Carmelo. Uno de ellos llegó al salón de pasajeros del puerto y luego de hacer salir a los funcionarios aduaneros que se encontraban allí, comenzaron a requisar los bolsos de los pasajeros que bajaban de una de las lanchas que diariamente hacen la frecuencia Carmelo-Tigre. «Fue un robo, les sacaban lo que querían sin darle un documento a cambio», dijo una fuente de extrema confianza consultada por LA REPUBLICA.
A bordo de una camioneta 4×4 matriculada en Porto Alegre, otro equipo enfiló hacia un comercio de vestimenta en el centro de la ciudad; «tenían las chapas cambiadas para pasar desapercibidos», dijo la fuente consultada por este medio.
Según la denuncia realizada hace aproximadamente un mes por un comerciante de Carmelo dedicado al rubro de la vestimenta, tres hombres de la brigada que responde al PRIA llegaron a Carmelo y se apersonaron al comerciante pidiéndole dinero a cambio de no decomisarle una mercadería, aparentemente encontrada en infracción aduanera. El comerciante, que se dedica a la venta de ropa, mucha de ella adquirida al por mayor en decomisos de aduana en Rivera, Fray Bentos, Nueva Palmira y Montevideo, logró obtener grabaciones de las conversaciones mantenidas con los funcionarios, integrantes del equipo del director de Aduanas Víctor Lissidini. «Mil veces lo llamé y nunca quiso atenderme», afirmó el comerciante damnificado consultado por LA REPUBLICA, quien no quiso confirmar la cifra que le pidieron a cambio porque está en poder del Juzgado pero que, ante nuestra consulta sobre si superaba una importante cifra en dólares se limitó a comentar «supera lejos esa cifra».
Desde las 12.30 de hoy WP llegó al Juzgado de Carmelo y al cierre de esta edición se encontraba declarando junto a varios compañeros; «se tiñeron y se cortaron el pelo para que no los reconozcan los empleados», dijo el comerciante. Empleados del comerciante declararon también ayer como testigos en la causa y reconocieron a los aduaneros que habrían estado «apretando» al comerciante. *
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