Fasano: "Nos comprometemos con el derecho de la gente a saber"
Fasano agregó que «este proyecto trabajará para la democracia, la de todos los días, la que nace del pie».
Por último, Fasano anunció que «TV LIBRE no escatimará esfuerzos por hacer avanzar la libertad de opinión porque cuando luchamos por esa libertad no estamos luchando por nuestro derecho a hacer algo, sino por el derecho de la gente a saber. La libertad de opinión es la libertad de saber», culminó.
Lo que sigue es el mensaje textual de Fasano que ayer emitió TV LIBRE por el canal 58 de TVC:
Buenas noches, amigas, amigos, integrantes de la flamante audiencia de TV LIBRE del Uruguay que a partir de este instante comienza sus transmisiones en todo el territorio nacional.
Historias colectivas y saberes individuales, combinando pasiones y razones culminan hoy con el alumbramiento de TV LIBRE.
Llegar a la televisión a intentar airear la vida pública del país, a dar imagen y voz a quienes no la tienen, a acotar al poder, a convertir la información en conocimiento y el conocimiento en una herramienta para convivir con los demás.
Pocas veces ha habido una audiencia tan ansiosa y exigente en las ondas televisivas, pero no es difícil percibir que los medios de televisión han estado muy por debajo de las necesidades y expectativas de información de la sociedad, con escasas excepciones representadas por un pequeñísimo número de programas independientes.
Llegamos por primera vez a la televisión conscientes de estar ingresando a una formidable maquinaria ideológica, cultural, informativa y tecnológica que puede servir tanto para violar la conciencia colectiva de la sociedad fortaleciendo las tendencias al conformismo, a la resignación, a la aceptación del mundo tal cual es, como para alentar el examen, la duda, el sin embargo, la conciencia crítica, la solidaridad entre los seres humanos, el derecho de la gente a saber, en fin, la democratización del conocimiento.
De los 7 formadores de opinión, la escuela, los partidos políticos, las iglesias, el cine, la prensa, la radio y la televisión, es ésta la que mayor influencia ejerce en la difusión masiva de valores selectivos dirigidos a la inmensa mayoría de la población. Valores con predominio de los elitistas, consumistas, de obediencia irreflexiva, de participación condicionada, de instrucción excluyente, de conformismo, de ciertos modos de racismo, de hedonismo y ostentación.
Intentaremos promover los valores opuestos.
Estamos conscientes que ingresamos en la maquinaria socializadora de mensajes de mayor penetración cuantitativa en nuestra sociedad. Maquinaria tan sensible para el poder de todos los tiempos, de la que fuimos proscriptos en 1995, cuando fuimos estafados por el gobierno de la época que violando la legalidad nos expropió nuestro derecho a la televisión cable y se la entregó por razones espurias al monopolio privado de la televisión abierta.
Y porque somos conscientes del poder de la televisión en nuestra cotidianidad que está marcada por sus mensajes y que éstos influyen en nuestra inteligencia, nuestra sensibilidad y nuestra forma de relacionarnos con los demás, es que vamos a utilizar esta herramienta con un respeto absoluto por la gente y por sus derechos a saber, a conocer.
Ante esa real fábrica de modelos, aspiraciones y comportamientos que hoy produce en serie deformante la televisión, propondremos con respeto y profesionalismo nuevos modelos de realidad y credulidad.
Pero lo haremos bajo la matriz del pluralismo de la información y la opinión.
Nuestro pluralismo no es una estratagema sino la base central de nuestra producción. Porque creemos que el saber y la interpretación de los hechos no obedece a un solo dios sino que es el resultado de un politeísmo de los valores.
No nos consideramos los dueños de la verdad. Intentaremos aproximarnos a ella poniendo gran distancia frente a la escolástica de los dogmáticos, de los espíritus pontificales, de los custodios de la pureza que siempre resultan ser especialistas de la pira y el auto de fe.
Debemos aclarar que TV LIBRE es un canal periodístico, un canal de noticias, análisis, opiniones, un canal de extensión cultural e informativa. No es un canal de recreación, aunque cultura e información poseen un componente recreativo.
Y como canal periodístico cultural define la cultura como el proceso que transforma la información en significación, concibiendo la noticia no sólo como el ahora sin historia sino lo que viene de atrás, lo que explica y hace entender. No sólo el ahora sino el antes y el después.
Tenemos los mayores recursos de información que nunca ha conocido la humanidad y sin embargo todos los acontecimientos pasan desordenadamente sin significado para nosotros.
Constituyen ruido. Nuestras vidas transcurren en medio de un ruido de fondo, un torbellino de acontecimientos sin explicación.
Estamos asediados por una polución informativa sin precedentes en la historia de la comunicación. Y esa sobredosis noticiosa puso en coma al conocimiento.
No se trata de tirar y tirar hechos sino también de explicarlos.
Las noticias están llenas de zonas de oscuridad.
Sería muy fácil y más prudente más de lo mismo, que la audiencia sepa lo mismo que ya sabe. Nos proponemos que no sepan lo mismo.
La gente no sólo quiere informarse, quiere entender.
Intentaremos hacer una televisión inteligente, intensa, de mirada profunda, de esencialidades, que apunta hacia la entraña y no se queda en la epidermis, que sea confiable y por lo menos más creíble que los adivinos.
Nos disgusta el secreto porque no hay delito, no hay falsedad, no hay ardid, y no hay corrupción que no perdure en el secreto. No formaremos pareja con él.
También pondremos mucha distancia con la televisión felpudo o la televisión chatarra. La primera, enamorada del poder, que le gusta ser poseída por el poder y la segunda que es de fácil consumo, esterilizada, higiénica, simplificadora, estandarizada. Ese fast food cultural es ajeno a nuestro proyecto.
No cocinaremos en nuestro canal ese alimento cultural, predigerido, prepensado.
Esa televisión y ese periodismo hipnótico no figura en nuestro orden del día.
Tampoco figura la televisión conventillo, ese periodismo que se construye sobre la nada. La vida privada de los seres humanos es sagrada y los hombres públicos serán respetados en sus derechos pero sus obligaciones son hechos noticiosos en este observatorio crítico de la sociedad civil que debe ser también la televisión. Pero con ellos procederemos sin practicar el periodismo carroña que se nutre en el rumor como única prueba de su profesionalismo.
Jerarquizaremos la información tomando en cuenta las necesidades de la gente porque a veces pareciera que algunos canales son incapaces de distinguir entre un accidente vial y el colapso de la civilización. Por lo tanto no inflaremos las noticias como balones aerostáticos para dar altura a nuestro rating.
No será fácil hacer una televisión diferente, que informe y no uniforme, insumisa y no complaciente, transgresora, construyendo a diario la hazaña de la inconformidad.
Para asegurar este proyecto, construimos este canal, fijamos sus objetivos y elegimos a los hombres y mujeres que consideramos más adecuados para llevarlo a cabo. Hombres y mujeres sin temor a la represalia, a la punición, a la retaliación del disenso.
Este proyecto, bueno es confirmarlo, trabajará para la democracia, la de todos los días, la que nace desde el pie. Porque creemos que la democracia es de quien la trabaja. Y florece si se la cuida y si no, se pudre o se transforma en una caricatura.
Soy sólo un periodista, no un político d
e raza, pero todo lo que hago es político, en el sentido ateniense de la política. En el sentido que le impusieron esos señores helénicos que siete siglos antes de Cristo se arrojaron a esa vasta e inusitada reclamación social que es la democracia y asombraron al mundo con la movilización entera de su comunidad y con la fatigosa actividad política casi permanente de sus ciudadanos. Actividad política que sustituyó el clásico «pienso, luego existo» por el «participo, luego existo».
Y con ese espíritu TV LIBRE no escatimará esfuerzos por hacer avanzar la libertad de opinión porque cuando luchamos por esa libertad no estamos luchando por nuestro derecho a hacer algo, sino por el derecho de la gente a saber. La libertad de opinión es la libertad de saber.
Hacemos periodismo no como un modo de ganarnos la vida sino como un recurso para ganar la vida.
Y en estos tiempos de uniformidad alzamos en TV LIBRE las banderas de la diversidad.
Y frente al pensamiento único oponemos el pluralismo y frente al monopolio oponemos la libertad. Y por eso nos llamamos Televisión Libre.
A partir de este momento estaremos junto a ustedes todos los días, las 24 horas del día. Esperamos poder servirlos con dignidad.
Muchas Gracias. *
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Tulio Rodríguez, vocero de los camioneros, es negacionistas de los desaparecidos y militante de las armas
Se ha hecho famoso en los medios por poner la cara en nombre de los camioneros, aunque en el pasado también ha militado en causas como el negacionismo a los desaparecidos y ha esgrimido insultos contra figuras del gobierno.
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