Escándalo en la Investigadora sobre Bancos
El ex presidente del BCU, César Rodríguez Batlle, desmintió las expresiones de Becchino, atribuyó las mismas a un intento por «protegerse de sus propios errores» y anunció que lo demandará ante la Justicia (véase página 4). La Comisión Investigadora sobre el sistema financiero de la Cámara de Representantes recibió en la víspera, por segunda vez, a Becchino. Durante el encuentro, que se prolongó por aproximadamente ocho horas, el ex funcionario jerárquico realizó una serie de fuertes denuncias y aportó nueva documentación.
Becchino había comparecido ante el grupo parlamentario de investigación en febrero pasado, oportunidad en la cual reconoció que tuvo en su poder el informe elaborado por los servicios inspectivos del BCU que depende de la superintendencia y que fue firmado por tres contadoras analistas inspectores grados II y III a través del cual se hacía referencia al déficit de responsabilidad neta mínima del Comercial. El informe está fechado el 5 de abril de 2002.
Asimismo, en tal ocasión denunció que del expediente habían «robado la hoja 41 en la que él había transcrito su resolución sobre el patrimonio del Banco Comercial con el carácter de trámite urgente y que en su lugar habían colocado una fotocopia de una carta del presidente del Banco Comercial, Henry Frederick en la cual expresa que la institución financiera presentaba en esos momentos «una situación de insuficiencia de responsabilidad patrimonial neta».
En la víspera, Becchino afirmó que tenía derecho a pensar que fue «Rodríguez Batlle quien robó la hoja 41 del expediente, porque justamente era a él y a la ex vicepresidenta del BCU, Eva Holz a quienes podía perjudicar la constatación del conocimiento de la situación patrimonial del banco asistido», ambos ex jerarcas fueron quienes tomaron la decisión de asistir al Banco Comercial a lo cual se opuso la directora Rosario Mederos.
Becchino agregó que Rodríguez Batlle «pudo mentir cuando señaló que nunca le llegó el expediente», porque el mismo fue remitido a su Secretaría General, al igual que no dijo la verdad cuando sostuvo que desconocía la carta en la cual el Grupo Peirano le ofrecía la compra de acciones de Disco Royal Ahold».
El ex superintendente señaló que «en reiteradas ocasiones Rodríguez Batlle había mentido y que como había mentido varias veces, entonces podía presumir que había mentido ahora y que entonces habría sido el propio Rodríguez Batlle quien habría robado la foja 41″.
Asimismo, denunció que horas antes de que compareciera en febrero pasado ante la Investigadora parlamentaria recibió presiones telefónicas de parte de Rodríguez Batlle y Eva Holz quienes le pidieron que «bajara el perfil con la hoja 41″.
También señaló que concomitantemente recibió una llamada de la ex directora del BCU, Rosario Mederos quien en aquella oportunidad le advirtió que tuviera cuidado con las afirmaciones que fuera a realizar porque está en juego: «Tu cabeza o la de Rodríguez Batlle».
Por otro lado, Becchino presentó ante la Investigadora nueva documentación que prueba «fehacientemente» que al expediente 9.855, además le falta la contratapa en la que se dejó constancia que el mismo estaba compuesto por 41 folios y no 40 y que había sido remitido a la Secretaría General de la presidencia del BCU.
«Un hecho muy grave»
Las afirmaciones y la nueva documentación aportada por Becchino provocaron la inmediata reacción de los legisladores del Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA).
En tal sentido, tanto la diputada Silvana Charlone (Espacio 90) como el diputado Raúl Sendic (26 de Marzo) coincidieron en que «el actual Directorio del Banco Central remitió a la Investigadora una copia certificada, por escribano público, del expediente 9.855 en la que falta una hoja de trámite en el cual consta que el expediente tenía 41 hojas y no 40. Es decir, falta la constancia de que la hoja 41 fue efectivamente hurtada y esto es un hecho muy grave».
«Por lo cual tendremos que citar al actual presidente del BCU, Julio de Brun, porque esto hace a la remisión de un expediente muy importante que es el nudo del problema y hay información incompleta», coincidieron los parlamentarios encuentristas.
Por su parte, el presidente de la Comisión Investigadora, el diputado Gabriel Pais (Batllismo- Lista 15) restó importancia al expediente y a los hechos generados en torno al mismo, y sostuvo que el grupo parlamentario no puede centrarse en «aspectos menores» y que debe «ir a lo grande».
En tal sentido, agregó que el gobierno «actuó tratando de proteger los dineros de ahorristas y trabajadores, pero el EP-FA entiende que no se debió dar asistencia al Comercial y sí dejárselo caer en febrero, pero si se hubiera hecho eso tras él hubiera caído todo el sistema y mucha más gente habría quedado con sus dineros trancados en los bancos».
«No debemos discutir lo chiquito, es decir qué paso con el expediente, porque detrás del mismo hay una discusión inmensa que es si se debió o no dar asistencia al Comercial», añadió el parlamentario oficialista.
Por su parte, el diputado José Amorín Batlle (Batllismo-Lista 15) expresó que «los culpables son Becchino y Mederos porque si sabían que el patrimonio del Banco Comercial era negativo debieron decirlo en las reuniones de directorio del Banco Central, pero no lo hicieron».
La Comisión prorrogará nuevamente su período de actuación, esta vez por 60 días más, debiendo presentar los informes finales el 10 de julio. En la próxima reunión recibirán a Rodríguez Batlle, Holz y Mederos.
Otro informe
Por otro lado, Charlone señaló que en un informe preliminar de los Servicios Técnicos del BCU, con fecha 2 de febrero 2002 y remitido a su Directorio tres días después, se da cuenta de «un patrimonio neto negativo del Comercial de 28 millones de dólares, al 31 de diciembre de 2001. Luego se corrige esa cifra y se pasa a un patrimonio de 2,2 millones de dólares».
Sin embargo, en la oportunidad en que Rodríguez Batlle compareció ante la Investigadora negó conocer la existencia de un patrimonio neto negativo, y de un informe de los Servicios Técnicos del banco con fecha 2 de febrero.
«Pero de cualquier forma, el artículo 37 de la Carta Orgánica del BCU dice que no puede asistirse a un banco por encima de su patrimonio, y ya en febrero se estaba asistiendo al Comercial sobre la cifra de los 20 millones de dólares. O sea que, en cualquiera de las dos hipótesis nunca se podría haber asistido al Comercial por los montos que se lo hizo», puntualizó Charlone. Luego en el expediente 9.855 al que se le robó la hoja, se confirma la existencia del patrimonio negativo del Comercial. *
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