En Diputados no hay unanimidad con respecto al asilo a los venezolanos
Mientras para la izquierda la decisión del gobierno uruguayo de brindar asilo político a dos militares venezolanos que habrían participado en el intento de golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez «es la última perla de un collar de desaciertos», para los partidos tradicionales la determinación de brindar asilo «se ajusta a derecho».
El gobierno uruguayo concedió asilo a dos militares venezolanos acusados por las autoridades de su país de haber participado en el intento de golpe de Estado contra el gobierno constitucional de Hugo Chávez, en abril del año pasado. Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Didier Opertti, sostuvo que la decisión fue adoptada conforme a lo dispuesto por la Convención Interamericana sobre asilo diplomático de 1954.
El diputado Carlos Pita (Corriente Popular) señaló que la decisión de cancillería de asilar a los militares venezolanos «es la última perla de un collar de desaciertos de una política exterior que se derrumbó totalmente, lo cual es patético».
«Se aplaude la masacre en Irak, pero se le brinda asilo a golpistas. Esto es una tragedia para el Uruguay porque esta política exterior desconoce absolutamente lo que es la tradición del asilo el cual el país ha utilizado para amparar a demócratas perseguidos por dictaduras y no para amparar a golpistas que quieren destruir las democracias», añadió el parlamentario encuentrista.
Aseguró que tanto la bancada de diputados del sector como la agrupación parlamentaria analizará la situación para determinar «cuál es la causa que se le dará a este tipo de situaciones».
«Hace pocas semanas protagonizamos una interpelación cuestionando el rumbo de una política exterior que se había dirigido hacia un bilateralismo excluyente y un alineamiento sumiso hacia una potencia hegemónica extranjera, y esto es indudable que es parte de esto», agregó Pita.
Asimismo interrogó: «¿Por qué estos dos golpistas venezolanos no se fueron a asilar a la embajada de los Estados Unidos cuyo embajador estuvo participando activamente de la conspiración golpista? ¿Cómo puede ser que Uruguay les dé asilo político? Sin dudas esto demuestra hasta dónde ha llegado el descalabro de una política exterior encabezada por Jorge Batlle y que evidentemente tiene en el canciller un fiel ejecutor».
Por su parte Arturo Heber Füllgraff (Línea Nacional) sostuvo que si bien no tomó conocimiento oficial de los hechos, de todas maneras descarta que los casos se enmarcan «dentro de las normas internacionales vigentes que componen los procedimientos para brindar el asilo».
«No he visto mayores repercusiones», señaló el legislador nacionalista, quien además agregó que si bien el hecho lo tomó «un poco de sorpresa», de todas formas desconoce quiénes son los solicitantes del asilo y en qué situaciones se encontraban.
Aseguró que el derecho de asilo «está muy bien delimitado y demarcado para juzgar favorable o negativamente y no hay que ponerse ni de un lado ni del otro.
El Uruguay ha sido un país apegado a derecho y en ese sentido se ha actuado siempre. Nuestro país le ha dado asilo a derrocados por golpes militares y a otro tipo de ciudadanos cuyos pedidos han estado enmarcados dentro de las normas internacionales, no creo que sea bueno mirarlos subjetivamente».
Además, consideró que las relaciones entre los presidentes Batlle y Chávez, «son muy buenas», y agregó que el gobierno venezolano «no ha interpuesto una protesta diplomática formal, lo cual confirma que está todo encuadrado dentro de las normas».
En tanto, para el diputado Ruben Díaz (Foro Batllista) la decisión de cancillería «está ajustada a derecho», por lo cual asegura que «se han dado todos los pasos necesarios en esta materia».
«El asilo tiene su componente de convicción por parte del gobierno asilante que no se puede discutir y que es el que califica las circunstancias, las motivaciones y las razones para tomar una decisión de tal naturaleza.
En el caso de Venezuela se está viviendo una situación que puede considerarse que no está ajustada a derecho, o por lo menos que no funcionó dentro de los cánones normales del sistema democrático».
Agregó que el Frente Amplio «claramente quiere que el uruguayo sólo sea amigo de Cuba y de regímenes como el de Chávez, entonces realmente hay un enfoque diferente a propósito de este tipo de cuestiones».
Para el legislador forista, quienes son perseguidos por causas «estrictamente políticas y no han cometido delitos de terrorismo merecen ser considerados en caso de que soliciten asilo político, pero si se trata de terroristas como en el caso de los etarras que han sido sistemáticamente defendido por el EP-FA, entonces las circunstancia es diferente». *
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