Por el caso de los militares venezolanos antichavistas

Fernández Huidobro y Millor coinciden en defensa del derecho de asilo como tradición

«Somos un país pequeño, que debe tratar por todos los medios de mantenerse neutral en conflictos de carácter internacional, y que no le conviene tomar partido y, además, el pueblo uruguayo disfrutó del derecho de asilo no hace tanto tiempo, y lo disfrutaron compañeros y compañeras de todo el espectro uruguayo y en aquellos lugares, generosamente no le preguntaron cómo pensaban, si eran de izquierda, centro o derecha», señaló Fernández Huidobro a LA REPUBLICA.

Recordó que «en muchos de esos países había gobiernos de derecha que dieron el asilo porque jurídicamente correspondía. Aquí hay que mantener una posición de principios en materia de preservar y proteger el derecho de asilo».

«Si jurídicamente corresponde, es viable. Yo me acuerdo cuando los líos en Argentina, el primer intento de golpe de Estado contra Perón que fracasó, acá se refugiaron quienes intentaron darlo, y luego pasó al revés, el golpe de Estado triunfó y se refugiaron los peronistas», manifestó.

Por tanto, «los uruguayos estábamos muy acostumbrados a ver ese desfile de asilados políticos, a veces de un bando, y a veces de otro, incluso, con posturas políticas e ideológicas que para nosotros eran como exóticas».

Según el legislador tupamaro, «en Uruguay el derecho de asilo significa el respeto a las leyes uruguayas y no usar el Uruguay como plataforma para actuar contra otros Estados, y Uruguay lo salvaguardó durante muchísimas oportunidades».

Recordó el caso del golpe de Estado en Brasil en 1964, cuando en Uruguay se refugiaron el presidente João Goulart, Leonel Brizola, gobernador del Estado de Rio Grande, y «el gobierno dictatorial presionaba para que se les persiguiera, y Uruguay tuvo una conducta digna».

También recordó a Paz Estenssoro de Bolivia, y los dirigentes paraguayos.

«Se me perdió aquella tradición y enseguida se averigua, ¿ché, de qué pelo político es?, y si es del pelo político que a mí no me gusta, entonces no le doy el asilo político, y eso es un disparate total», puntualizó.

 

Honrar esa tradición

En tanto, el legislador colorado Pablo Millor señaló que «en Uruguay el asilo es una tradición que siempre se ha respetado, y por lo tanto lo único que se hace es honrar esa tradición que le ha llevado a conceder asilo a personas que se encuentran en las antípodas del pensamiento».

Expuso como ejemplo el caso argentino. «En Uruguay se concedió asilo durante el primer gobierno de Perón, a muchas personas perseguidas por el peronismo, y cuando la cruzada, el golpe, o la revolución que derrocó a Perón, se le concedía asilo a muchos peronistas».

Millor indicó a LA REPUBLICA que «sorprende los comentarios de que no debía brindársele asilo a estos militares porque son supuestamente golpistas. Por dos razones: la primera es que en Venezuela hay una polarización entre partidarios a Chávez y personas contrarias a Chávez. Son muchos de los dos lados». «Las manifestaciones contra Chávez, como la del 1º de Mayo, fueron de varias decenas de miles de personas y no creo que todas esas personas sean golpistas. Estos dos militares, que representan a este grupo, que se encuentran ubicados en una protesta cívica en una de las principales plazas de Caracas, no creo que sean golpistas», dijo el parlamentario.

Para Millor, «lo que más llama la atención es que se hable de no conceder asilo porque estos militares son golpistas, cuando el que preside Venezuela es un golpista, y llegó a la opinión pública a través de un intento de ese tipo». *

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