Alianza Nacional presentó proyecto que deja sin efecto aumento del IRP
La norma promueve la derogación del artículo número 161 de la ley 17.556 del 18 de setiembre de 2002, y fue presentada tanto en Diputados como en el Senado.
El anuncio fue realizado ayer en conferencia de prensa en el Senado, ocasión en que Larrañaga estuvo acompañado por los diputados del sector.
Hay parlamentarios que sostienen que es potestad privativa del Poder Ejecutivo este tipo de normas que modifican impuestos.
Larrañaga recordó que «en ocasión de la aprobación de la Ley de Rendición de Cuentas se otorgaron potestades al Poder Ejecutivo para mantener dichos aumentos más allá de 2004 e irlos abatiendo en función del cumplimiento de las metas fiscales, sin de ninguna manera aclarar cuáles eran o debieran ser tales metas fiscales».
En este sentido «este proyecto de ley promocionado por Alianza Nacional pretende, en primer lugar, dar certidumbre en términos tributarios a la población uruguaya».
«No se puede librar a la voluntad de los gobernantes de turno la vigencia de un impuesto fuertemente regresivo como lo es el IRP».
En segundo lugar «con este abatimiento y por la vía del consecuente incremento en el ingreso disponible tanto de trabajadores públicos como privados y pasivos en general, se busca reactivar el mercado interno».
Larrañaga manifestó que «el gobierno en junio de 2002 cambió la política cambiaria generando una fuerte depreciación del peso respecto al dólar, dicha depreciación se tradujo en una importante mejora en términos de competitividad para el sector exportador y por esta vía es que hoy observamos los primeros síntomas de reactivación de nuestra economía».
Sin embargo, «recientemente el Poder Ejecutivo ha implementado un programa de reprogramación voluntaria de la deuda externa con el objetivo de equilibrar financieramente al Estado durante el 2003 y 2004″.
Por tanto, «como queda claro, estas dos medidas, tal vez las más relevantes de los últimos años no tienen efectos de corto plazo sobre el mercado interno. Es en este sentido que pretendemos de alguna manera contribuir vía aumento de ingresos disponibles revitalizar el consumo e impulsar la demanda interna».
Asimismo, «debe tenerse presente que dadas las particularidades del sistema tributario uruguayo, sistema fuertemente vinculado a tributos al consumo, por tanto en la medida que la recuperación de esta última variable no se concrete en el corto y mediano plazo difícilmente se podrá hacer frente al pago de la deuda externa reprogramada».
También aludió que en su momento el Poder Ejecutivo proyectó una recaudación de aproximadamente U$S 170 millones por el aumento del IRP.
«Hoy y luego de transcurridos casi 12 meses se constata que la recaudación efectiva se ha ubicado en el entorno de los U$S 100 millones. Con esto apuntamos a que vía la eliminación este monto de dinero será equivalente al incremento en las remuneraciones totales y por tanto la inyección que impulsaría la demanda interna», afirmó Larrañaga. No obstante, «en principio podría pensarse que a su vez sería también esta cifra la brecha fiscal, en otras palabras, el monto de dinero por el cual caería la recaudación y generando un déficit equivalente».
Para el legislador, «el razonamiento anterior no es correcto, debe tenerse presente que en tanto estos recursos los uruguayos los destinen al consumo es esperable que uno de cada cinco dólares vuelva a las arcas del Estado a través del IVA».
Además, «considerando que la carga tributaria representa cerca de un 20% de las ventas del sector comercial y de servicios principal destinatario del impacto positivo alrededor de U$S 20 millones adicionales vuelvan al Estado». *
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