Hubo insultos y hasta invitaciones a pelear afuera

Agitada sesión en Diputados aprobó una condena a Cuba: el EP se retiró de sala

Tal como estaba previsto, en la víspera se generó un fuerte debate en la rama baja parlamentaria, por la situación de los derechos humanos en Cuba. En la sesión que se extendió por aproximadamente cuatro horas se produjeron insultos entre los legisladores de las distintas fuerzas políticas e incluso una invitación a pelear fuera de Sala.

El diputado Gustavo Borsari (Corriente Renovadora Nacionalista) volvió a plantear ayer como grave y urgente la cuestión política en repudio al encarcelamiento y fusilamiento de disidentes del régimen castrista. La propuesta ya había sido planteada por el legislador nacionalista y discutida en la sesión ordinaria de la rama baja parlamentaria del pasado miércoles 9.

El replanteo del tema en el Plenario generó el malestar de los legisladores de la coalición de izquierda en virtud de que los coordinadores de bancada de todos los partidos políticos Doreen Javier Ibarra (Frente Izquierda de Liberación), Gustavo Borsari (Corriente Renovadora Nacionalista), Jorge Barrera (Batllismo, Lista 15) Julio Luis Sanguinetti (Foro Batllista) e Iván Posada (Partido Independiente) habían acordado que la Cámara se reuniera en sesión extraordinaria el próximo martes 29 para considerar los acontecimientos ocurridos en Cuba.

El EP-FA cuestionó que no se cumplió con lo pactado y solicitó un cuarto intermedio de diez minutos para fijar posición sobre el asunto, y cuestionó que la mesa propuso una moción para levantar la sesión que debía realizarse posteriormente en la cual estaba previsto analizar el proyecto de ley para habilitar a las personas mayores de 70 años a retirar sus depósitos bancarios atrapados por la reprogramación. Sin embargo, la solicitud del sector de izquierda no fue aceptada por los partidos tradicionales. En ese momento los legisladores de la coalición de izquierda decidieron retirarse de Sala lo que provocó el malestar de muchos legisladores del Partido Colorado.

El diputado Washington Abdala del Foro Batllista dando golpes sobre su banca y a gritos le recriminaba a los parlamentarios del EP-FA que debían aceptar las mayorías.

En un marco caótico en el que predominaban los gritos, el diputado socialista Artigas Melgarejo expresó que «todo era un circo». Por su parte, Julio Luis Sanguinetti acusó a Melgarejo de «lamebotas» y el parlamentario socialista reaccionó invitándolo a pelar fuera del recinto. Asimismo, los foristas Gustavo Amen y Guido Machado calificaron a Melgarejo de «payaso», desencadenando respuestas similares de parte de diputados del sector de izquierda. Melgarejo señaló que no entendía por qué el diputado forista lo acusaba de «lamebotas» cuando en definitiva él fue un perseguido por la dictadura y «Sanguinetti sólo ha tenido problemas con la Justicia a partir de las actividades que ha llevado adelante».

Los legisladores del EP-FA se retiraron de Sala, pero el diputado socialista Guillermo Chifflet permaneció por algunos minutos más en el Plenario.

Cuando se restableció el orden el parlamentario recriminó al presidente de la Cámara, Jorge Chápper (Herrerismo) que estaba «cansado» de solicitar que los temas del orden del día fueran comunicados a los legisladores con la debida antelación y que por ese hecho no tenía en su poder una serie de materiales para poder presentarlos ante la Cámara. Chápper le respondió que le había comunicado, el pasado 4 de abril, sobre la realización de la sesión. Chifflet contestó que no le creía y realizó un planteo de cuestionamiento de la mesa que no recogió la adhesión de ningún legislador presente.

«Hay casos extremos que exijan ser analizados urgentemente, como por ejemplo el hambre y muerte de niños en nuestro país por carencias de alimentos. Pero no estoy dispuesto a discutir con quienes mienten, porque el senador Juan Singer (Batllismo, Lista 15) señaló que la opinión del diputado Carlos Pita (Corriente Popular) sobre Cuba era una opinión aislada, y eso es una mentira. Hay mentirosos en este país que después salen a cacarear», señaló Chifflet. Las afirmaciones del parlamentario socialista provocaron la reacción del diputado Borsari quien respondió que «mentiroso era Chifflet» y además lo acusó de «cobarde». Por su parte, el legislador socialista se retiró de sala y la bancada del sector de izquierda quedó totalmente desierta.

Un debate sin el EP-FA

Borsari agregó que nunca pensó que «el EP-FA llegara a retirarse de Sala y rehuir la discusión por no querer condenar el encarcelamiento y fusilamiento de inocentes. Es evidente que la izquierda no quiere discutir el tema, porque saben que fusilar gente por delitos de conciencia está en contra de los derechos humanos, esto es una prueba de doble discurso del sector». Por su parte, el diputado Daniel García Pintos (Fuerza Nueva Colorada) invitó a la bancada del EP-FA a que volviera a sala para discutir el tema, «porque ellos siempre hicieron gárgaras con el tema de Cuba, y ahora les duele, porque en la isla se comenten terribles errores». La sesión prosiguió, en más de una oportunidad, con la exhortación al silencio de parte del presidente de la Cámara. El diputado Jaime Trobo (Herrerismo) exigió «el respeto de las libertades y la pluralidad de las opiniones políticas frente a las situaciones creadas y exhortó a que la voz del Parlamento de nuestro país llegue a la comunidad internacional y a Cuba». Por su parte, Abdala sostuvo que «el EP-FA está hechizado y tendrá que llamar a algún gurú para que les rompa ese embrujamiento que tienen con Cuba que no les permite decir las cosas tal cual son». En tanto, el diputado Félix Laviña (Batllismo, Lista 15) sostuvo que admitió la revolución cubana cuando venció a «un régimen despótico» encarnado por Fulgencio Batista, y que aprobó el discurso de Fidel Castro en Uruguay durante «sus años juveniles cuando hizo una referencia al sistema democrático de gobierno».

El diputado Felipe Michelini (Nuevo Espacio) cuestionó la idea de la historia única del Uruguay, «es decir que era un país fantástico en el cual no había conflictividad y excelente distribución del ingreso que fue agredido de un día para el otro por una mente perversa». «El país que viví de niño fue en el que se le quitó la vida a Líber Arce, a Susana Pintos y a Hugo de los Santos, en el que se ajustició en un momento a ocho militantes comunistas pacíficos, en el que se cerraban diarios y se perseguía a los disidentes». *

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