Maniobra aérea culminó en tragedia
El avión, que desarrolla una velocidad máxima de 345 Km/h, realizaba un ejercicio de emergencia simulada y se fue a tierra donde impactó con gran fuerza sobre un campo arado destruyéndose en un trayecto de 60 metros. Sólo quedó entera la punta de un ala. Al lugar de la tragedia concurrieron numerosos efectivos policiales, e integrantes de la Fuerza Aérea y expertos en aeronavegación y explicaron a LA REPUBLICA que la maniobra realizada por el Aermacchi SF-260 es de absoluta rutina y la efectúan casi a diario los estudiantes de la EMA.
La prueba, se explicó, implica simular una emergencia en la que la aeronave queda «sin motor» y el instructor evalúa las reacciones del estudiante quien debe realizar constataciones del estado de la nave y tomar una serie de decisiones.
Una de ellas es elegir un campo para un eventual aterrizaje forzoso, evaluando la situación del viento, regulando el planeo del avión y preparándose para el posible impacto en tierra. Realizada la simulación, el instructor ordena «arremeter» y elevar la aeronave.
Las fuentes consultadas por LA REPUBLICA, quienes estuvieron en el lugar del siniestro, consideraron que varias pueden ser las hipótesis para explicar el accidente. «Lo que parece claro es que ese campo arado no pudo ser el elegido en el simulacro. Había lugares mejores», se indicó.
En este tipo de siniestros, se explicó, las causas pueden ser materiales, mecánicas, estructurales, meteorológicas o humanas. La aeronave se conectó dos veces con la torre de comunicaciones de la EMA y llegó a informar sobre la realización de la prueba. La última vez fue poco antes de las 12.30 horas.
En primera instancia se informó a la torre que se procedía a un «padrón de emergencia simulada» y minutos más tarde se volvió a comunicar que se disponían a «arremeter» (acelerar el motor) y salir de la situación retomando altura para volver a la base. La maniobra final y el accidente fueron presenciados por al menos un testigo, informaron fuentes judiciales.
Los técnicos dijeron a LA REPUBLICA que el momento de mayor riesgo es al salir del simulacro ya que el avión, al venir planeando, se encuentra a velocidad mínima y al «arremeter» debe elevar la nariz de la nave y puede perder velocidad de aerodinámica y caer.
En estas tragedias, agregó la fuente, se designa una comisión técnica de investigación sobre el accidente, que analiza los fragmentos de la aeronave para descartar fallas materiales, mecánicas o estructurales. La comisión informa después al juez y al fiscal.
El caso será investigado por el juez letrado de Pando Pedro Salazar y la fiscal departamental Nancy Hagopian. Un accidente en vuelo de instrucción no ocurría en nuestro país desde el año 1977.
Al lugar del accidente, un descampado próximo a la Ruta Interbalnearia, a la altura del quilómetro 58,500, arribó, entre otros, el comandante en jefe de la Fuerza Aérea (FAU) brigadier general José Malaquín.
El relato de Malaquín
El jefe de la FAU recordó que primero «hubo un reporte de la aeronave en el cual comunicó que estaba haciendo esa maniobra, que normalmente consiste en reducir el motor y pedirle al alumno que se aproxime al campo para aterrizar sin tren, sin ruedas, y luego debe cancelar la maniobra a una altitud segura, que es de 100 metros sobre el terreno».
«Hecho eso, el piloto lo reporta al control de la torre de la Escuela Militar de Aeronáutica y pide instrucciones para aterrizar en la escuela, lo cual no hace. Entonces empieza a ser llamado y al no haber respuesta se dispone el operativo de búsqueda y rescate por parte de otras aeronaves y los localizan accidentados en este lugar».
La aeronave, expresó Malaquín, era completamente nueva, tenía menos de 500 horas de vuelo. «Hace tres años que nosotros habíamos incorporado este equipo a la Fuerza Aérea en sustitución de un equipo que era antiguo y que ya tenía su desgaste. Es el avión utilizado en la OTAN para entrenar a los jóvenes pilotos de la organización», afirmó.
Los fallecidos
El Comando General de la Fuerza Aérea brindó detalles ayer sobre los dos fallecidos. El cadete de tercer año Hugo M. Cabrera había nacido en Montevideo, el 4 de agosto de 1979. Ingresó a la EMA el 1º de febrero de 2000, donde llevó a cabo el curso de vuelo en la misma aeronave que se precipitó ayer.
El capitán (aviador) Sergio Dumas Márquez Latorre nació en Montevideo, el 23 de noviembre de 1967. Ingresó a la EMA en febrero de 1986, egresando como alférez en diciembre de 1989. El curso de vuelo lo realizó en la aeronave Cessna T-41 D Mescalero. En 1989 realizó un crucero de instrucción en Chile y posteriormente pasó a prestar servicios en el Grupo de Aviación Nº6 (Transporte). Fue destinado a la Brigada Aérea II, luego a la Escuela Técnica de Aeronáutica y hasta la fecha estuvo en la EMA. Como aviador militar, había acumulado 2.400 horas de vuelo, ostentando las Alas de Piloto Principal. Estaba casado y tenía dos hijos. *
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