En soledad y procesado, murió ayer el banquero y ex ministro Peirano Facio
Murió en horas de la mañana, e inmediatamente se dispuso iniciar los trámites necesarios para que el sepelio del ex ministro y directivo del grupo financiero Velox, Jorge Peirano Facio, se hiciera los más rápido posible en el panteón familiar ubicado en el Cementerio Central, al que asistieron familiares, algunos amigos, muy pocos políticos, y varios policías para asegurar que la ceremonia se realizara sin sobresaltos.
Peirano Facio falleció ayer domingo en el sanatorio Impasa, luego que su estado de salud empeorara en los últimos días.
El empresario estaba recluido en Cárcel Central desde noviembre del año pasado por el delito de «insolvencia societaria fraudulenta». Sus hijos José, Dante y Jorge Peirano Basso están presos en Cárcel Central desde agosto de 2002 por maniobras fraudulentas en el Banco Montevideo y Caja Obrera.
Desde hacía varias semanas, el estado de salud de Peirano Facio era muy delicado, y en los últimos días estaba siendo dializado por una insuficiencia renal, que se sumó a su enfermedad coronaria. Peirano murió en la mañana de ayer, y su sepelio se realizó rápidamente a primeras horas de la tarde en el Cementerio Central. Sus hijos, José, Dante y Jorge, obtuvieron una autorización especial del juez para concurrir al sepelio, pero una cuadra antes de llegar al Cementerio volvieron a Cárcel Central, debido a la presencia de la prensa.
El sepelio se realizó ante la presencia de familiares y amigos, así como varios policías que vigilaban el lugar. A nivel político, sólo se vio al diputado colorado Ruben Díaz.
Según supo LA REPUBLICA, algunos damnificados por las acciones fraudulentas en el Montevideo, tuvieron la intención de realizar una manifestación en las afuera del cementerio, pero la iniciativa no prosperó.
Procesado
Además de empresario, Peirano Facio participó en un gobierno del Partido Colorado. Fue ministro de Industria y Comercio durante el gobierno del fallecido Jorge Pacheco Areco entre 1968-69 y canciller entre 1970 y 1971. Además era miembro de la Academia Nacional de Economía, y presidió la Cámara Nacional de Comercio.
En los últimos tiempos, Peirano Facio y sus hijos estuvieron involucrados en los hechos relacionados con la crisis bancaria que se vivió a mediados del año 2002.
A fines de año, Peirano Facio fue procesado por el delito de insolvencia societaria fraudulenta, más conocido como vaciamiento de empresa, en el caso del Banco Montevideo y Banco Caja Obrera. En su declaración ante el juzgado, el ex ministro dijo que desde 1995 no tenía participación en ninguna de las empresas del grupo Velox y que su único papel era el de accionista mayoritario.
Sin embargo, la Justicia entendió que Peirano Facio, más allá de ser el principal accionista del grupo económico con el 75% de las acciones, estuvo en conocimiento de lo que sucedió en el Banco de Montevideo.
En un análisis realizado por el fiscal Rafael Ubiría sobre las Sociedades Anónimas, sostiene que los delitos penales que castigan a los directores y administradores de éstas son para preservar a los accionistas de una mala gestión. Pero señala que ello se da en sociedades anónimas de tipo abierto, donde el paquete accionario está muy dividido. Destaca que en este caso eso no sucede, ya que las empresas de la familia Peirano son sociedades anónimas de tipo cerrado, de índole familiar, en que el 75% de las acciones es de Jorge Peirano Facio y el resto está repartido entre sus hijos, que a su vez son directores y administradores de las mismas. Para el representante del Ministerio Público, con los conocimientos de Peirano Facio y siendo el accionista mayoritario, no podía desconocer lo que estaba pasando en sus empresas.
Ubiría, y el juez Eguren aplicaron la teoría comercial dis regard, según la cual se puede prescindir de la personalidad jurídica cuando hay fraude o perjuicio a terceros, y personas físicas que integran una empresa deben responder con su patrimonio. Ubiría se basó en la opinión de penalistas uruguayos como Gonzalo Fernández y Gastón Chávez, de que esta teoría es aplicable al ámbito penal y que personas ajenas al directorio de una sociedad pueden ser acusadas penalmente, si se comprueba que directa o indirectamente participaron o estuvieron al tanto de maniobras fraudulentas en la empresa. Esta teoría fue utilizada en 1965 por Armando Tommasino, en una famosa sentencia relativa al Banco Transatlántico y posteriormente se usó en materia civil.
El delito de insolvencia societaria fraudulenta está contenido en el artículo 5º de la Ley 14.095 de ilícitos económicos, del 17 de noviembre de 1972. En ese artículo se afirma que quien cometa este delito será castigado con pena de doce meses de prisión a diez años de penintenciaría.
Según se informó a LA REPUBLICA, uno de los últimos consejos de Peirano Facio a su familia, fue que su hijo Juan Peirano, prófugo de la Justicia, no regrese al país bajo ninguna circunstancia. *
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