Malestar por el decreto presidencial; Cotugno volvió a insistir con el perdón

Para Familiares, no hay "punto final"

En tanto, el arzobispo de Montevideo y ex integrante de la Comisión para la Paz, Nicolás Cotugno, aseguró que «la paz de los corazones no vendrá con la aparición de los restos de los desaparecidos», y aseguró que «el punto final» al tema de los desaparecidos es una cuestión de Dios.

El miércoles, el gobierno emitió un decreto en el que se ratificaron las conclusiones a las que arribó la Comisión para la Paz sobre la situación de los desaparecidos durante la dictadura. Además, aseguraba que de esta manera se cumplía de manera definitiva con lo dispuesto por el artículo 4º de la Ley de Caducidad, que obligaba al Poder Ejecutivo a investigar las desapariciones.

Este tema causó sorpresa y malestar en Familiares de Detenidos-Desaparecidos. Eduardo Pirotto, recordó a LA REPUBLICA que el presidente Batlle nunca habló de «investigar» en este tema.

Familiares entiende que el decreto no pone punto final al tema, según dijo Luisa Cuesta, en el programa radial Tiempo Presente. Si bien reconoció que el trabajo de la Comisión para la Paz «es muy valioso», consideró que no fue a lo que se comprometió el presidente de la República, Jorge Batlle, al iniciarse las tareas del grupo de notables.

«Vamos a seguir luchando porque no pensamos que esta sea la verdad definitiva», afirmó Cuesta, quien agregó que se asesorarán para continuar con acciones judiciales para que «la Justicia decida cuál es la verdad absoluta».

Informó además que se redoblará el trabajo para la convocatoria de la tradicional marcha por los desaparecidos que se realizan los 20 de mayo de cada año «para que sean más de 14 cuadras (de gente) y demostrarle a Batlle que no tiene razón».

El lunes, Familiares analizará formalmente el decreto presidencial.

En tanto, otro que se refirió al tema fue al arzobispo Nicolás Cotugno.

Tras los oficios religiosos del Jueves Santo, el integrante de la Comisión para la Paz, monseñor Nicolás Cotugno, expresó que «si quedan caminos a transitar para llegar a la verdad, hay que recorrerlos».

El arzobispo de Montevideo dijo que comprende la postura de los familiares de desaparecidos y consideró que «en ningún aspecto de la vida, hay un punto final». De todos modos, a su entender la Comisión hizo todo lo que estuvo a su alcance para resolver los casos.

El prelado dijo que «el punto final al tema de los desaparecidos, sólo podrá ser hecho por aquel que  desaparecido por la maldad de los hombres que lo mataron crucificándolo  volvió a aparecer vivo, de entre los muertos y está presente en medio de nosotros».

«La paz de los corazones no vendrá de los restos encontrados, sino del amor que sabe perdonar  como Cristo  también a aquellos que son la causa de su muerte.

La justicia humana podrá restablecer el equilibrio precario en la sociedad civil, dando a cada cual lo suyo. Decimos que pecar es humano y perdonar es divino. La vocación del hombre es una sola: divina.

Lo que manifiesta la meta última y definitiva de la familia humana no es la laicidad, sino la encarnación de Dios, ese Dios que nos enseña a amar, perdonando», dijo el arzobispo, tras el mensaje de Pascuas.

En tanto, a nivel político, blancos y colorados vieron con buenos ojos el decreto. En tanto, desde la izquierda se afirmó que esto significa un «reinicio» del tema, según expresó el senador socialista Reinaldo Gargano.

El senador del Nuevo Espacio Rafael Michelini dijo que el decreto firmado por el presidente Jorge Batlle «es un paso importante pero no suficiente». El legislador entiende que todavía quedan algunos misterios sobre los restos de los desaparecidos por resolver.

Para Michelini resta «un capítulo de lo que pasó en Argentina en torno a la actuación de los paramilitares uruguayos en ese país y una aclaración sobre los muertos en territorio uruguayo durante la dictadura».

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