¡¡Ah!!, la divina Italia
Uruguay es el país americano que mantiene mayor cantidad de agregaturas civiles en manos femeninas… pero todas ellas sin carrera diplomática, escalafón de Cancillería, ni justificativo aparente alguno.
Dos de ellas son rentadas, (una acaba de recibir la prórroga. Ver nota central), pero las demás obtienen igualmente pingües beneficios.
Las damas, cuentan con pasaporte diplomático que facilitan la elusión de toda clase de impuestos.
De las ocho «agregadas», incluso las seis «honorarias» se benefician con la «Tessera», el documento que permite a todo cargo diplomático, adquirir bienes de la más variada índole, libre de impuestos, e incluso revenderlos, valores que pueden ir de un vehículo suntuoso a lujos transoceánicos, de alta tributación en la comunidad.
La lista de estas uruguayas incluye a las remuneradas Laura Galarza, hija del general Galarza «agregada civil especial» ante El Vaticano, y la antedicha Sylvia Irrázabal, ante el gobierno de Italia.
Ostentan además el cargo: Clara D’Amicis, viuda del embajador Carlos Giambruno, quien era nuestro jefe de legación en Suiza.
Helene Dabbadie, viuda del embajador Galbiatti. Graziella Dubra, representante ante la FAO en Roma, y ante El Vaticano.
Lidice Gómez. Auxiliar de servicio de la legación uruguaya en Roma, inhibida por tanto de acceder al cargo, es la esposa del uruguayo Guzmán Carriquiri, con una alta jerarquía en El Vaticano.
Margarita González. Doctora en Medicina, asignada en Roma. La única agregada «médica», que tenemos en el exterior.
Ana María Larrañaga es el caso más curioso. Agregada Civil en Turismo. Asignada en Milán, durante la administración ante el Ministerio del ramo, de Benito Stern, ha sido imposible averiguar su función. *
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