Definen contenido de Ley de Iniciativa Popular

La Intersocial constituida por movimientos sociales emergentes (deudores y perjudicados por los peajes), además de los tradicionales, propone una nueva forma de relacionamiento con el sistema político.

Para ello proyectan definir un modelo de país, y desde esa propuesta alternativa establecer la relación con los partidos.

Las organizaciones que se reunieron el 5 y 6 de abril en la sede de Fucvam, concluyeron una plataforma de siete puntos, que será la base de futuras movilizaciones y la convocatoria para un nuevo escalón organizativo. Ese fin de semana, convocados para sentar las bases de una Ley de Iniciativa Popular, el PIT-CNT, el Movimiento Agropecuario del Uruguay (Madur), FEUU, Fucvam, Onajpu, la Coordinadora Nacional de Deudores, las diferentes comisiones en Defensa del Patrimonio y del Movimiento Contra los Peajes, decidieron el contenido de la misma y la instalación de una Comisión Coordinadora Nacional de Organizaciones Sociales (Ccnos).

Una conclusión del encuentro fue la «necesidad de coordinar las movilizaciones sectoriales con objetivos nacionales comunes» y «propender a evitar el desgaste de la luchas solos ante una única política que nos afecta a todos».

De alguna manera, sostuvo Carlos Coitiño, integrante de la Intersocial, se trata de lograr la cohesión del movimiento social con la intención de generar una propuesta de país, más allá de los «intereses corporativos». En esa línea, añadió, los próximos encuentros tenderán a generar las condiciones para reeditar el Congreso del Pueblo de 1965, que fue la instancia definitoria de un programa que el conjunto del movimiento social sostuvo durante los años 60 y 70 del pasado siglo. Para Coitiño, al igual que para Aramir Silva (dirigente del Madur), se trata de un esfuerzo para transmitirle al sistema político, la propuesta de la sociedad civil, generando un nuevo relacionamiento con aquél. Hasta ahora, agregó, en ese relacionamiento se registran dos desviaciones: «desde los partidos políticos se considera al movimiento social como un engranaje más de su andamiaje, el ejemplo más claro es la supeditación de las centrales sindicales argentinas al peronismo; por otro y desde las organizaciones sociales, pensar al sistema político como un punto de apoyo a sus reivindicaciones sectoriales». Para el dirigente se deben elaborar alianzas entre la sociedad civil y la politica, basadas en la coincidencia de las visiones de país. El movimiento que comenzó a andar el primer fin de semana de abril, es diferente de la Concertación para el Crecimiento (de cuya primera actividad hoy se cumple un año), pues este encuentro de organizaciones sociales de la ciudad y el campo -afirmó Silva- se teje «desde abajo y no desde arriba» como ocurrió con la Concertación. El dirigente rural, agregó en otro orden, que el Madur se construyó a partir de la movilización del 13 de abril de 1999, cuando los productores agropecuarios «bajaron a la ciudad». Este nucleamiento, sostuvo, está constituido, básicamente, por quienes producen para el mercado interno y no solucionan sus problemas de endeudamiento o rentabilidad, con la mera devaluación del peso uruguayo. La intersocial definió una plataforma de siete puntos: por la paz contra la guerra; en defensa del libre ejercicio democrático (especialmente en la salvaguarda del derecho a la consulta popular); defensa del patrimonio nacional, tierra y empresas públicas; por la producción nacional; defensa del empleo y del ingreso familiar; por políticas sociales; por un sistema financiero al servicio de la gente.

La intersocial se propone un paro cívico para mayo y para este 29 de abril se plantea, a partir de las 17 horas, la formación de una cadena humana en Montevideo, desde la Corte Electoral hasta la Plaza Libertad. *

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