El canciller de la isla explica los procesamientos de "agentes"

Los argumentos de Cuba

El canciller cubano sostuvo que «el papel principal en la creación de estos grupos contrarrevolucionarios, en su dirección, financiamiento y protección, lo tiene los Estados Unidos, y tocó a su Sección de Intereses efectuar este trabajo con sus agentes».

Antes, el dirigente cubano precisó que quería dejar sentado que «el Gobierno y el pueblo de Cuba tienen muy claramente comprendido que libran, todavía hoy, una dura batalla por su derecho a la libre determinación, por su derecho a la independencia».

«El pueblo y el Gobierno de Cuba no pierden ni un minuto de vista, en la idea de que en Cuba se juega la independencia, el futuro de nuestro país como nación y el disfrute de todos los derechos para todos los ciudadanos.»

Pérez Roque dijo que no se pueden ver estos juicios sin señalar el contexto «40 años del férreo bloqueo, económico, financiero y comercial, de agresiones y acciones terroristas, entre ellos más de 600 planes de atentados para asesinar al Jefe del Estado cubano, tras décadas de estímulo a la subversión y a la emigración ilegal, a los sabotajes, a la acción de grupos armados, toda esa historia que ha debido sufrir nuestro pueblo, enfrentando la obsesión de los gobiernos de EEUU de construir en Cuba una oposición y derrocar el poder revolucionario utilizando las armas más sucias, sin ningún tipo de escrúpulos.

Precisó que se han dedicado a «fabricar en Cuba una quintacolumna, fomentar la aparición y el fortalecimiento de grupos contrarrevolucionarios que respondan a sus intereses, con una clara visión anexionista, quienes serían los encargados un día de propiciar la anexión de Cuba a EEUU, en un supuesto escenario de derrota de la Revolución cubana, que ha sido su obsesión».

«No se puede ignorar el diferendo con EEUU»

Precisó Pérez Roque que no se pueden examinar los recientes acontecimientos en Cuba olvidando que todavía está planteado en el país un diferendo histórico y es «el derecho y la lucha de los cubanos por un país independiente, que ha debido enfrentar las apetencias históricas y los planes concretos de anexar a Cuba a los EEUU».

Agregó que Cuba «lucha, además, en contra de las presiones y de la arreciada hostilidad del nuevo Gobierno de EEUU, que en el ejercicio de su poderío unilateral en el mundo ha aumentado hasta grados insospechados su retórica y hostilidad contra Cuba. Estos antecedentes son importantes y deben ser tomados en cuenta».

Señaló que con el advenimiento de la administración Bush se dio «un salto en la hostilidad contra Cuba. La presencia en puestos clave en el Gobierno de EEUU de más de una veintena de cubanos procedentes de los grupos extremistas de Miami y la decisión de entregar la principal responsabilidad en el Departamento de Estado en los asuntos de América Latina, y por tanto de Cuba, a Otto Reich, propiciaron, junto al compromiso de la deuda de gratitud que Bush tenía con esos grupos durante la campaña electoral en su elección, que se desatara una nueva etapa de hostilidad, acrecentada, contra Cuba».

«Nosotros culpamos –dijo– a los grupos extremistas de Miami y a los sectores que dentro de la Administración se han comprometido con esa política de hostilidad».

«Reforzamiento del bloqueo»

Más adelante dijo que el camino seguido contra Cuba «que ha implicado un reforzamiento del bloqueo y de sus medidas, mayor estímulo que nunca antes a la emigración ilegal, financiamiento de más de 1.200 horas semanales de radio contra Cuba y se le ha dado indicaciones a la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana de convertirse prácticamente en el Estado Mayor de la subversión interna en la Isla, con un perfil del Jefe de esa Sección nunca antes visto».

Destacó que «se ha incrementado por parte de EEUU el uso de la valija diplomática con medios para que esos grupos puedan ejercer su labor contrarrevolucionaria, además del irrespeto a las leyes cubanas y de franco desafío a la institucionalidad legal de Cuba a la que toda representación diplomática debe respeto».

Respecto a James Cason, el jefe de la Sección de Intereses de EEUU en Cuba, en material televisivo expuesto en la conferencia de prensa, mostró lo que calificó como «desfachatez de este funcionario al valorar el papel de los llamados grupos de disidentes para crear en el país lo que dicen será la transición, antes del pretendido derrocamiento de la Revolución, y de hecho les orienta qué hacer y cómo para llevar adelante su acción, además de confesar las diferencias internas que tienen estos mercenarios».

Felipe Pérez Roque al comentar las declaraciones del principal representante diplomático de EEUU en Cuba explicó cómo en esta entrevista, efectuada en diciembre del 2002, «reconoce que su tarea es unir a los grupos, ayudar a crear un programa», y «como se ve, viene a Cuba con la tarea de crear un partido único, y entonces por qué le molesta tanto que los revolucionarios tengamos un partido único para defender la Revolución», se preguntó, para agregar que Cason no habla del dinero que dan instituciones como el Instituto Republicano Internacional, que recibió 1 674 462 en el 2002 para crear las bases de apoyo internacional a los activistas en Cuba», entre otros ejemplos.

«Cason marca un momento de la profundización de la política contra Cuba –agregó–, de la política abierta y desembozada contra nuestro país». En esa entrevista él dice que se reúne cada vez que puede con la Fundación Nacional Cubano-Americana, los que financiaron la cadena de atentados terroristas contra los hoteles en la Isla, con el Consejo para la Libertad de Cuba, que es el ala paramilitar de la antigua Fundación, organizadora de múltiples planes de atentados contra el Presidente Fidel Castro, entre ellos el de la Cumbre Iberoamericana en Panamá.

Posteriormente, el canciller hizo una cronología de las medidas que se han ido tomando por el Gobierno norteamericano para reforzar el bloqueo contra Cuba y la Ley Helms-Burton, así como el envío de materiales a los grupos contrarrevolucionarios. En total, se han enviado unos 22 millones de dólares para estos fines, aunque las propias autoridades estadounidenses reconocen que la cifra es solo una mínima parte de los fondos canalizados con ese fin, porque la mayor parte para la subversión se hace por vía secreta.

Refutó además, las versiones divulgadas en el exterior acerca del momento del proceso judicial, vinculándolo erróneamente con la guerra de agresión a Irak y los recientes secuestros de naves cubanas, hechos que «nada tienen que ver con los arrestos que se produjeron los días 18 y 19 de marzo, es decir, antes de que aquellos hechos, y a la necesidad de poner fin a las actividades mercenarias y otros actos contra la independencia y las leyes cubanas que se venían realizando desde hace varios años».

A propósito de la secuencia de 7 secuestros ocurrida en los últimos 7 meses, Pérez Roque consideró que » estos ocurren dentro de un plan consciente, para estimular las salidas ilegales del país, mediante actos terroristas, creando condiciones que permitan dar al traste con los Acuerdos Migratorios y realizar el gran sueño de la mafia contrarrevolucionaria, que siempre se opuso a estos».

Informó que «la reducción drástica de las cifras de los cubanos que reciben visas para radicar en Estados Unidos, que en este último año solo ha sido el 2,5% de las cantidades mínimas permitidas por los Acuerdos, revela que se está creando con esto un nuevo escenario de agresiones y provocaciones por parte de las autoridades estadounidenses buscando hacer caer los acuerdos migratorios, fomentar la inmigración illegal y crear tension».

«Procesos legales con todos los derechos»

Luego de
su introducción, el Canciller se refirió a los «29 juicios efectuados en casi todas las provincias del país a 75 personas, 74 de ellos hombres, a los que los tribunales impusieron entre 6 y 28 años de privación de libertad».

Explicó posteriormente que «estos juicios se efectuaron con respeto absoluto a la legalidad y a las garantías de los procesados».

Dijo que los procesos penales se instruyeron con carácter sumario, en virtud de la Ley 5 de 1977, o Ley de Procedimiento Penal, procedimiento que no es exclusivo de Cuba, sino que está en más de 100 países, incluido Estados Unidos y que fue implantado en la Isla desde la época de la colonia.

Este tipo de proceso no niega las garantías de los acusados, sino que todos han tenido un debido proceso, garantizado por nuestras leyes. Todos los inculpados conocieron de los cargos que les imputaban y tuvieron la posibilidad de alegar en cada uno de los juicios».

Argumentó que todos tuvieron representación legal, con abogados defensores elegidos por ellos o de oficio. En total fueron 54 los letrados, de ellos 44 designados por los acusados y sus familiares y solo 10 de oficio.

«Cada abogado tuvo el derecho de ser escuchado, por tribunales que ya existían, o sea, que no fueron creados especialmente para estos casos y por jueces que ya estaban en sus cargos desde antes. Todos tuvieron su vista oral, donde además de exponer sus ideas, respondieron preguntas, ya que en Cuba estas vistas orales son obligatorias. Pero no solo tuvieron vista oral, sino que fueron públicos, ya que participaron cerca de 100 personas en cada uno de ellos, un total de casi 3 000 personas, entre familiares, testigos y peritos. Fueron los tribunales los que autorizaron a las personas que participarían».

Agregó que «los abogados por su parte tuvieron acceso a los expedientes antes del juicio, no como ha sucedido con los defensores de nuestros cinco compatriotas injustamente presos en Miami acusados de espionaje. Ninguno fue sometido a celda de castigo y ahora todos tienen derecho a recurrir las sentencias».

Pérez Roque cuestionó la calificación de periodistas que se les da a varios de los procesados. «supuestamente eran 37 los periodistas encausados, pero los que estudiaron o lo ejercieron en algún momento fueron solo 4 y, de los que se autotitulan como tales, solo 14 tienen estudios universitarios, lo que es una falta de respeto a los profesionales cubanos y extranjeros que ejercen esa profesión en Cuba».

El canciller rechazó afirmaciones que se realizan en el exterior en cuanto a que «la intelectualidad cubana estaba presa», desconociendo que Cuba es un Estado de derecho y que a los enjuiciados se les aplicaron las leyes por dañar la soberanía nacional a favor de una potencia extranjera.

Pérez Roque mostró fotos y documentos que muestran como los encausados recibían dinero y regalos, así como materiales. Entre las fotos, figura una donde el encargado de negocios de EEUU, Cason, funda «la rama juvenil del Partido Liberal Cubano».

«Es tanto el apoyo brindado que estos contrarrevolucionarios  dijo Pérez Roque- contaban con pases para entrar a cualquier hora en la Sección de Intereses, mientras que por diferentes vías recibían dinero, lo que quedó demostrado por la contabilidad que llevaban estos grupos. A uno de los inculpados se le descubrieron 13 600 dólares en el forro de un traje, mientras otro escondía casi 5 000 dólares en una frasco de medicina. *

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