W. Lounge quiere arreglar directamente con la IMM
Al presentarse en la Comisión Investigadora de la Junta Departamental que analiza las concesiones del Parque Rodó, Sassón dijo sentirse «un poco víctima» en el tema de la concesión porque «estoy pagando un canon que en un momento fue de U$S 10.000, U$S 11.000, y el concesionario está pagando U$S 700. Me hubiera gustado acercarme a la Intendencia y decir: ‘Vamos a arreglar y yo te pago U$S 5.000′. Así la Intendencia recibe más y recauda más, y nosotros estamos contentos, porque nos bajan el alquiler».
Mañosa, por su parte, indicó que el contrato con La Churrascaría data de julio de 1999 y era de 95.000 dólares anuales pero cuando el dólar se disparó pasaron a pagar 6.000 dólares por mes.
Esto incluyó el local del nuevo restaurante, donde Ghilardoni llegó a poner un cartel de «Braglia alquila».
Según Sassón ellos estaban negociando el precio pero «como no llegábamos a un acuerdo creo que él puso el cartel como una presión, para alquilarlo un poco más caro».
El empresario destacó la labor cumplida en el Parque Rodó para recuperarlo, ya que cuando se instaló W. Lounge estaba «lleno de ratas y delincuentes. Creemos que en estos tres años hemos aportado algo como para que el Parque Rodó sea mirado de otra forma».
«Hoy en día, la mayoría de los comercios quieren establecerse en el parque, ya que esa zona se valorizó».
«Rabia e indignación»
Miguel Angel Ghilardoni, concesionario de La Churrascaría, no mostró la misma disposición de diálogo que los dueños de W.Lounge y los integrantes de la Investigadora debieron terminar enviando las preguntas por escrito.
Ghilardoni puntualizó: «Yo vine de Australia a trabajar, trabajé toda mi vida; boxeé toda mi vida. Eso lo compré con sacrificio».
«En los años 90, cuando lo compré, ustedes ni pasaban por el Parque Rodó; era un nido de ratas y había líos todos los días. A mí me dieron tres infartos, estoy todo abierto por el maldito Parque Rodó».
«Hoy en día se puede disfrutar, y ustedes, en lugar de estar todos contentos, lo clausuran. Tienen problemas en los diarios; problemas por todos lados. ¿Por qué no nos dejamos de generar problemas y ayudamos un poquito más?
¿Por qué no investigan a los niños pobres que se están muriendo de hambre? ¿Por qué no investigan un poco más esas cosas?».
«La verdad es que estoy caliente; esa es la verdad. Estoy con mucha rabia e indignación».
Luego de exigir respeto, los edilos decidieron pasarle las preguntas por escrito, las cuales fueron elaboradas por el edil denunciante César García Acosta y refieren a las condiciones del subarrendamiento. *
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