Fuertes críticas del EP-FA y de los blancos al BCU por controles al Banco de Crédito

Las críticas de legisladores del Partido Nacional y del Encuentro Progresista a los controles del Banco Central del Uruguay (BCU) por permitir que el Banco de Crédito continuara actuando desde diciembre de 1999 a julio de 2002 «con un patrimonio deficitario», el costo social de la Carta de Intención con el FMI, los primeros frutos de la novel gestión del Nuevo Banco Comercial, y la negociación de canje de bonos, pautaron la comparecencia del ministro Alejandro Atchugarry en el Parlamento.

Atchugarry, acompañado por el titular del Banco Central del Uruguay (BCU), Julio De Brun, asistió a instancia del senador nacionalista Jorge Larrañaga, quien le preguntó sobre el endeudamiento externo, las negociaciones sobre el Banco de Crédito, el sistema financiero, y la posibilidad de destinar parte de esos recursos para el crédito de actividades productivas.

Durante el debate y pasadas la hora 22 el senador socialista Manuel Núñez alertó sobre el costo social de lo acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por lo cual entre «mayo 2002 a diciembre de 2003″ se obtendrán unos U$S 957 millones de acuerdo con las proyecciones de aumentos salariales y de pasividades que serán inferiores a la inflación. «Ese 3,2% de superávit primario, ¿de dónde va a salir?», preguntó Núñez, y él mismo contestó que «básicamente de la disminución de los sueldos y pasividades, y del incremento de las tarifas públicas». El senador Larrañaga inició su intervención sobre la hora 16.45 y la sesión de la Comisión General, culminó a la hora 23.01 con la palabra del ministro Atchugarry. Durante su intervención, Larrañaga indicó que en el año 2002 se produjo el mayor cambio en los últimos 15 años, abandonando el ancla cambiaria. «El PBI cayó cerca del 20% entre 199 y 2002. Los precios aumentaron 26% y el poder adquisitivo de los trabajadores retrocedió más del 10% entre 2002 y 2001″, relató.

Para Larrañaga «hubo una corrida bancaria que se pudo haber evitado» y alertó que «la crisis financiera nos ha mostrado una de las caras y si no cambiamos el rumbo corremos el riesgo que sobrevenga la segunda fase de la crisis financiera, el no pago de los vencimientos».

Tanto Larrañaga como legisladores del EP-FA fustigaron el reconocimiento del presidente del BCU, De Brum, respecto a que el Banco de Crédito funcionó desde diciembre de 1999 con patrimonio neto exigido inferior a los requeridos.

También reclamó si era posible volcar asistencia financiera a la producción nacional.

En tanto, el ministro Atchugarry también informó sobre la actuación del novel Nuevo Banco Comercial que abrió sus puertas el pasado 14 de marzo.

Indicó que además de los U$S 800 millones que contó en sus inicios, el Estado aportó U$S 123, que cuenta además con disponibilidad por U$S 172 millones, y que logró abrir unas 5000 cuentas de cajas de ahorro y cuentas corrientes con depósitos «por varios millones de dólares».

Sobre el endeudamiento externo, Atchugarry dijo que estamos mejor posicionados que «las tasas de interés de Brasil y el default argentino». Ante dudas expresadas por el senador Alberto Couriel (VA), y otros parlamentarios, Atchugarry indicó que «los compromisos de negociación de la deuda alcanzan al próximo gobierno, pero que «si no hacíamos nada», se le pasaba la amortización al próximo gobierno y en abril de 2005 debía asumir compromisos por U$S 1.500 millones.

La senadora Arismendi (PCU) dijo que en el programa de gobierno «hay menos recursos para todo: rebaja salarial y de jubilaciones, y pérdida del PBI».

«Si lo escucho al ministro, con sus moditos parece que estamos hablando de las Carmelitas descalzas», manifestó. Para Arismendi, «no se trata de crecer o no crecer, mi lenguaje se llama dependencia. Va a haber crecimiento si hay desarrollo del país, eso lo sabe cualquiera». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje