Legisladores colorados y blancos coinciden en que habrá sólo democracia en la nación caribeña después de Castro

La izquierda advierte al gobierno que no debe prestarse a maniobras contra Cuba

Por otro lado, legisladores del Partido Nacional y del Partido Colorado coincidieron en que «la democracia no llegará a Cuba hasta que Fidel Castro deje de existir».

En virtud de que no hubo un pronunciamiento oficial del Cuerpo y de que al momento de levantarse la sesión aún restaba que hicieran uso de la palabra ocho legisladores, la discusión del tema proseguirá luego de Semana Santa.

El diputado encuentrista Carlos Pita (Corriente Popular) dijo no compartir con el gobierno de Cuba el sistema de partido único ya que ese no es el ideal de sistema político ni de su sector ni de su partido. Empero, resaltó que «una de las páginas negras de la historia de la política exterior de Uruguay fue la ruptura de relaciones con Cuba», y agregó que Uruguay ha tenido una política «incoherente en materia de derechos humanos».

Pita comparó y definió como «una incoherencia que Uruguay levante la voz cuando considera, con razón o sin ella, que no se respetan los derechos humanos en un país pequeño y débil y se calla la boca cuando fenómenos de mayor dimensión y gravedad son protagonizados por regímenes de naciones poderosas política, económica, militar y financieramente».

Sostuvo que hay una situación de «agresión planificada por parte de la administración de los Estados Unidos de Norteamérica en contra de Cuba en una voluntad explícita de desestabilización política del régimen y de sustitución de ese sistema por otro».

Agregó que Cuba y el régimen cubano «son un objetivo político, ideológico y estratégico para la administración del presidente Goerge W. Bush que pone en peligro todo lo que pueda quedar en pie del instituto basado en el derecho y el respeto de los principios fundamentales que deben regular la convivencia entre las naciones».

Por su parte, el diputado herrerista Luis Lacalle Pou manifestó que «Fidel Castro y su dictadura van a ir juntos a la tumba». El EP-FA consideró que Uruguay «no debe evitar seguir prestándose a estrategias que son ajenas y contrarias al interés nacional y le hacen perder independencia, soberanía y libertad a la hora de moverse en un mundo cada vez más hostil».

El diputado Gustavo Borsari (Corriente Renovadora Nacionalista) realizó en la sesión ordinaria de la rama baja parlamentaria de la víspera el planteo de la cuestión política lo que se prolongó por cuatro horas.

La mesa de la rama parlamentaria recibió dos mociones, una del Partido Nacional y otra del Nuevo Espacio, ninguna de ellas se puso a votación en virtud de que la discusión del asunto proseguirá.

El Partido Nacional condena «enfáticamente la ejecución de políticas de Estado persecutorias de quienes no hacen otra cosa sino bregar por el reconocimiento de los más fundamentales derechos civiles y políticos, ante la reciente y pública constatación del recrudecimiento de las políticas represivas llevadas adelante por el gobierno de Cuba contra miembros de la oposición al régimen político imperante, así como hacia periodistas independientes».

El sector considera «a las personas privadas de su libertad prisioneros de conciencia» y reclamó al gobierno cubano «su inmediata e incondicional liberación», ya que resulta «clara y manifiesta la carencia de las más mínimas garantías legales y jurisdiccionales requeridas para la verificación de un proceso justo e imparcial»

Asimismo, la colectividad política expresa «solidaridad con las víctimas de las políticas represivas instauradas por el gobierno de Cuba», aguardando «con esperanza que en un futuro inmediato la democracia y libertad imperen finalmente en Cuba para que los presentes sucesos queden por siempre en el pasado»..

Por su parte, el diputado Felipe Michelini (Nuevo Espacio) presentó una moción en la cual condena «el hostigamiento y sanción de los ciudadanos cubanos detenidos por el ejercicio de la libertad de expresión, reunión y asociación», lo que califica como un «retroceso en la situación de los derechos humanos en la República de Cuba, en el marco de un contexto de represión gubernamental a disidentes detenidos en de marzo de 2003″.

El legislador reclama que el «gobierno de Cuba adopte medidas urgentes a fin de liberar sin condiciones a los presos de conciencia», solicita «la adopción de medidas legislativas y de otro carácter a fin de la plena vigencia de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y la Declaración Universal de Derechos Humanos».

Asimismo, rechaza las sanciones económicas y el embargo comercial de los Estados Unidos de América contra el pueblo de Cuba, «que además de ilegítimas, constituyen un obstáculo para la plena vigencia de los derechos humanos».

Michelini exige del gobierno del Uruguay «el inmediato restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba a fin de coadyuvar a crear condiciones que superen la actual situación que afecta la irrestricta vigencia de los derechos humanos en este pueblo hermano».

Durante el largo debate, el diputado Luis Lacalle Pou (Herrersimo) dijo que «la democracia no llegará a Cuba hasta que Castro deje de existir» y agregó que «Castro y su dictadura van a ir juntos a la tumba».

En el mismo sentido, el diputado Daniel García Pintos (Fuerza Nueva Colorada) sostuvo que coincidía con las afirmaciones de Lacalle Pou. Mientras el diputado Ruben Díaz del Foro Batllista respondió que el gobierno de Uruguay «actúa coherentemente, porque no condena la situación de los derechos humanos en Cuba, lo cual es una posición no suficientemente enérgica». Por su parte, su compañero de bancada, Washington Abdala sostuvo que a algunos actores de la vida política uruguaya les cuesta salir de una visión reaccionaria, retardataria e histórica». *

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