La columna de Sherlock

Los de la Bolsa, más realistas que el rey

* -¿Se enteró que algunas consultores, que tienen carteras de clientes con bonos de deuda, han pedido asesoramiento?

-Claro, de una forma u otra, tratan de aconsejar a sus clientes de la mejor manera posible. Hacen reuniones, escuchan conferencias, leen informes sabiendo que les va la vida. Aconsejar mal y hacer perder dinero a los tenedores de deuda puede ser trágico para su futuro.

-Una de esas consultoras es KPMG, que en su flamante local de la Torre Libertad, frente a la Plaza Cagancha, está concretando jornadas de asesoramiento.

-No me diga ¿Usted fue a alguna?

Usted cree que en mi labor puedo estar ajeno a algo así. Sería no cumplir con la esencia de mi profesión.

-No se enoje amigo Sherlock, sé de su abnegación y de su responsabilidad. Cuénteme algo de la reunión en esa consultoría.

-Qué concurrió especialmente invitada la contadora Margarita Roldós, de la Bolsa de Valores. Y, le digo, fue muy interesante su disertación.

-¿En qué sentido?

-Esto ocurrió hace algunas semanas, cuando todavía no se sabían las condiciones de la reprogramación de la deuda. A esa altura se conocía la decisión del gobierno, pero nada de las condiciones que se pactarías. Lo que todavía no está muy claro.

-¿Y?

-Qué quedé muy sorprendido cuando la disertante planteó que la Bolsa de Valores, nada menos, había resuelto aconsejar a los tenedores de deuda que aceptaran las condiciones del gobierno.

-Pero, todavía no se conocían esas condiciones. ¿Cómo una institución tan prestigiosa y de tanta incidencia se puede arriesgar a plantear tamaña cosa y de antemano?

-Para ello tengo una explicación genérica.

-¿Cuál?

-Qué muchas veces una decisión aparentemente técnica o institucional puede estar teñida de otras cosas. Tener, por ejemplo, un alto contenido político.

-Usted está diciendo que el «consejo» de la Bolsa de Valores a los tenedores de bonos tuvo esa motivación. ¿No es un riesgo muy grande?

-Cada uno sabe lo que logra y arriesga. La contadora Roldós también.

¿No le parece?

-Puede ser…

El ministro Bordaberry sigue adelante sin aflojar

* -Bordaberry volvió a su militancia a favor del turismo. Lanzó la promoción de Uruguay turístico desde el Punta Carretas Shopping. Fue una muestra interactiva para atraer a visitantes. Un mecanismo para mostrar las actividades vinculadas con diversas modalidades de turismo.

-Pero, está en falta. Bordaberry es un apasionado de su labor, quiere triunfar en lo que hace, pero tiene una contra.

-¿Qué?

-No paga las apuestas… ¿sabe por qué se lo digo?

-Claro que lo sé. Pero déjeme contarle que la muestra que inauguró se denomina «UruguayNatural en el Shopping» y procura repetir el éxito que obtuvo la desarrollada el año pasado. Esta pone el énfasis en promover los diferentes atractivos con que cuenta Uruguay agrupados por productos turísticos.

-Está muy bien, pero sigue sin tener en cuenta el tema de los precios relativos. Mientras Uruguay sea más caro, el turismo será nada más que promoción. Visitantes cada vez menos.

-Bueno, pero no me niegue que Bordaberry pone toda su voluntad en hacer lo mejor posible. Que los precios sean altos en Uruguay no es su culpa.

-De acuerdo, pero es el ministro de Turismo y si no parte de ese análisis, por más presentaciones que se hagan los hoteles quedarán vacíos.

– Mírelo por el lado del apoyo que Bordaberry da a la iniciativa privada, lo que es bueno. Con este nuevo plan, a lo largo de sucesivas semanas se expondrán actividades vinculadas con el turismo termal, el turismo aventura (trekking, parapente, bicicross, etc.), estancias, pesca, el turismo histórico-cultural, sol y playa, y el Ecoturismo.

-Correctísimo. Todo bien. La voluntad y el hacer cosas es importante. Pero, además de cumplir con las apuestas, hay que tener los pies en la tierra.

-¡Basta!, no siga con el tema de la rana René.

«Lobbysta» en Washington: el más caro entre los caros

* Sherlock llegó al Café Brasilero algo tarde, pese a que un informante del Banco Central, le había anunciado información de primer nivel y de repercusiones que el manejo de la misma estaba teniendo en distintos ámbitos.

-Perdóneme el atraso, es que no tenía donde estacionar- se excusó nuestro sabueso.

El hombre lo miró y con un movimiento de cabeza le pidió que se sentara frente a él.

-Tengo algo interesante, que está provocando escozor en algunos ámbitos. ¿Sabe cuál es el funcionario más caro que tiene el país? Y con el cual ni siquiera se cumple con el tope impuesto, que serían 81 mil pesos, por aquello de la proporción con el sueldo del Presidente de la República.

-Realmente, pero algo me estoy imaginando.

-Carlos Steneri, además de columnista del suplemento de Economía de «El País» es el funcionario que cobra más. Concretamente 305 mil dólares al año, que si usted lo divide entre doce, redondea la cifra de 25 mil dólares mensuales. Siete u ocho veces más que Batlle.

-¿Cómo puede ser?¿Quién le paga?

-Se imputa al Banco Central, pero al parecer no revista «oficialmente» en el mismo. Le pagan además del sueldo, los gastos de alquiler de su oficina, los de su vivienda, «etiqueta» y hasta asignación familiar.

-¿Y?

-Qué alguna gente ante la desproporción de todo esto está francamente indignada. La tarea de Steneri en Washington es la de actuar como «lobbysta» ante diversos organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial. Además debe realizar contactos y gestiones ante el gobierno norteamericano.

-¿Usted no cree que una persona que está en esas funciones debe tener «fluidez» para moverse?

-Claro, pero no le parece que es demasiada esa «fluidez», que deben existir equilibrios indispensables. ¿Por qué Steneri es tan caro y otros, con responsabilidades importantes, no lo son? Compare su sueldo con el del presidente Batlle.

-Eso es algo que deberán explicar las autoridades del Banco Central y del Ministerio de Economía.

-¿Por qué lo dice?

-Ya se va a enterar.

Pita en un aprieto del que le costó salir

* -¿Se enteró de la pregunta que le hicieron al diputado Carlos Pita en un programa de televisión que se ve al comienzo de la tarde?

-Primero dígame cuál programa y qué periodista.

-Como no. En «El Quiosco», que se emite por Canal 5 y que dirige Daniel Bianchi.

-Ahora, dígame la pregunta que le hicieron a Pita.

-No se ponga tan severo que no le queda. Más que una pregunta fue un comentario del periodista. Presentó al diputado del Espacio 90 como al futuro canciller de la República.

-A la pucha. ¿Y que dijo Pita?

-Se puso nervioso pero sonrió. Dijo concretamente: «No diga eso que salgo de aquí y me agarran a balazos».

-¿Y Bianchi?

-Asumió lo dicho y se responsabilizó. «Esto es una aseveración mía», explicó.

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