Falleció ayer el intendente interino de la IMM, Ernesto de los Campos
Sus restos son velados desde anoche en la empresa Rogelio Martinelli (Canelones y Javier Barrios Amorín). Hoy a las 11 serán trasladados a Casa del Pueblo, donde su ferviente militancia socialista de toda la vida será recordada por sus compañeros. Al mediodía su cuerpo será llevado al Palacio Municipal, donde será velado en el atrio. Posteriormente será sepultado en horas de la tarde en el cementerio del Buceo.
Militante socialista durante toda su vida, De los Campos se desempeñó entre 1968 y 1977 como director administrativo en una empresa de salud privada. Entre 1978 y 1980 actuó como gerente de una firma de importación y exportación. Entre 1981 y 1984 fue empresario de la construcción y en 1985 volvió al ámbito de la salud privada como director administrativo, cargo en el cual estuvo hasta 1989.
Un hombre de diálogo
El año 1990 lo convirtió en un hombre público, cuando el entonces intendente Tabaré Vázquez lo convocó para que fuera director de Compras y Suministros de la IMM. Militante convencido de la causa de la izquierda uruguaya, abandonó todas sus actividades privadas para dedicarse en pleno a la tarea municipal. En 1995 el intendente Arana lo nombró director del Departamento de Recursos Humanos y Materiales, donde cumplió un importante papel en el relacionamiento con la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom). Como integrante de la comisión bipartita de relacionamiento con el sindicato debió enfrentar movilizaciones y protestas varias, manteniendo siempre el respeto por los trabajadores pero defendiendo la causa de la administración.
En el año 1999 fue segundo en lista que postuló a Mariano Arana para la reelección. Al asumir el tercer gobierno de izquierda en la IMM, fue nombrado director del Departamento de Descentralización, cargo que desempeñó hasta ayer.
De conducta reconocida como intachable incluso por sus opositores políticos, De los Campos se mantuvo firme junto al gobierno municipal hasta en las circunstancias más difíciles. En la huelga de octubre del año pasado, ya muy enfermo, debió resistir los insultos de dirigentes de Adeom que se burlaron de su enfermedad. Pese a ello no dejó de concurrir cada día al Palacio Municipal para trabajar junto al resto del gabinete en la búsqueda de una salida para el conflicto.
«Â¡Tu fuerza, Ernesto, es la de todos nosotros!»
Su trabajo infatigable se vio muchas veces acrecentado al tener que asumir la titularidad de la Intendencia de Montevideo ante diversos viajes realizados por el intendente Mariano Arana al exterior. La última vez que asumió el gobierno departamental fue el viernes 21 de marzo pasado. Si bien prácticamente no podía tenerse en pie, De los Campos insistió en cumplir con el rol que su partido le había encomendado y asumió como jefe comunal durante los cinco días que Arana estuvo en Milán.
Esa tarde se presentó por última vez ante el equipo de gobierno completo, reunido en un cónclave realizado en el Hotel del Lago. Con un cuerpo que ya casi no le respondía pero con la misma mirada firme y la sonrisa de siempre, De los Campos firmó la trasmisión de mando frente a todos sus compañeros, que lo aplaudieron de pie.
Profundamente conmovido, Arana le entregó el mando calificándolo como «uno de los más cabales representantes del espíritu combativo y a la vez generoso de nuestra gente». En nombre de su equipo, el jefe comunal ofreció un «cálido y apretado abrazo a uno de los mejores entre los nuestros, al compañero Ernesto de los Campos, al hombre generoso y cabal, al dirigente sindical, al socialista íntegro, al intendente Ernesto de los Campos, de quien no dudo ha de entregar, como desde siempre lo ha hecho, toda su energía por el bien de los montevideanos y los uruguayos todos. ¡Esta, tu fuerza, Ernesto, es la de todos nosotros!». *
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