"Astori es un estadista, es el único que trabaja por la transición en este país"
–Para Asamblea Uruguay la resolución de la Mesa Política del Frente Amplio sobre la deuda pública, ¿fue apresurada?
–Sí, creo que actuamos demasiado rápido. La dinámica de la Mesa es lenta, pesada. Y lo es así por la propia integración. Es que los compañeros delegados de base reciben una información y necesitan un proceso lento para poder tomar posición sobre los temas que se tratan. Para que Carlos Viera pudiera integrar la Comisión Consultiva, demoramos tres semanas porque hubo que esperar a que las bases fijaran posición. La propuesta iba a las coordinadoras, bajaba a los comités, los comités decidían, volvía a la coordinadora, luego se reunía el grupo de los 36 y luego se llevaba la posición a la Mesa. Todo eso por un tema que era de blanco o negro, no era de estudiar un gran informe.
En cambio el FA incorporó el análisis de la deuda en el plenario del 9 de noviembre, cuando se aprobó el documento del compañero Tabaré Vázquez por unanimidad, creo que sólo hubo un voto en contra, y se retomó el 5 de febrero cuando el compañero Tabaré Vázquez habló de la integración de dos comisiones. Una para analizar el tema de la deuda pública y otra para tratar el relacionamiento de la fuerza política, gobierno y trabajadores. Esta última comisión se instaló para estudiar el tema. Participamos de dos reuniones de la Mesa Política donde sobre este tema se nos brindaron informes verbales. En esas reuniones apareció un panorama de opiniones, pero a mi juicio no fueron determinando posiciones comunes, aunque sí posicionamientos de los integrantes de la Mesa Política. Hubo coincidencias en temas como la génesis del problema, sobre lo que estamos todos de acuerdo, como estamos de acuerdo en que hay que cambiar la política económica. También hubo acuerdos primarios sobre que no bastaba con reprogramar, sino que además era necesario incorporar elementos, por ejemplo de políticas de reactivación productiva.
–Para usted recién estaban comenzando a trabajar.
–Recién comenzábamos a trabajar. Para mí el Frente Amplio es una fuerza política que debe trabajar en la búsqueda de los mayores consensos, lo que no quiere decir unanimidades. Yo me acuerdo del viejo Frente Amplio y no porque todo tiempo pasado sea mejor, donde grandes personajes como Rodney Arismendi, Alba Roballo, Líber Seregni y José Pedro Cardoso se ocupaban más de limar las diferencias que buscar las diferencias. ¿Cuento algo gracioso? El martes 8 de abril va a haber una actividad pública, aparentemente en la Plaza de los Treinta y Tres, para apoyar la declaración de la Mesa Política sobre la deuda, que no fue tomada por unanimidad.
–¿Quién promueve eso?
–Dos coordinadoras, una es la mía, la coordinadora M. ¿Este Frente Amplio que puede llegar a ser gobierno, no tendría que hacer otra convocatoria con otra finalidad? ¿No tendríamos que estar promoviendo una actividad en defensa de la paz u otra actividad para formular determinados cambios en la política económica? ¿Eso no sería algo más altruista? ¿Eso no nos mostraría como una fuerza seria, responsable y con capacidad de gobierno? Me dijeron que el orador va a ser el vicepresidente del Frente Amplio, ingeniero Jorge Brovetto…Creo que estamos perdiendo la oportunidad de jugar en la cancha grande de la historia del país.
–¿Advierte que el resto del Frente Amplio siente la necesidad de marcar las diferencias con Asamblea Uruguay?
–Yo no quiero atribuir intenciones, porque en política no me gusta atribuir intenciones. Sólo estoy planteando hechos objetivos, pero me parece que nos estamos quedando cortos de mira. Hay cantidad de temas que nos tienen que convocar. Hoy tenemos la responsabilidad de asumir las posibles propuestas para mejorar la calidad de vida de los uruguayos, mientras se convoca a la gente para cosas que parecerían menores.
–Después de aquella primera reunión de la Mesa Política donde aparecieron públicamente las discrepancias de Asamblea Uruguay con el resto de los sectores, ¿usted pensó que la Presidencia del FA iba a salir públicamente a dar su palabra o creyó que el tratamiento del tema aún no estaba agotado?
–El tratamiento del tema no estaba agotado. Y yo creo que no estaba agotado para muchos, pero que después, por la vía de los hechos consumados, concluyeron de que sí estaba agotado. Yo tengo mi intervención que apareció en LA REPUBLICA el martes, antes de que el compañero Tabaré Vázquez hablara en El Espectador. El lunes anterior, a las 20 horas, el periodista de LA REPUBLICA, Hugo Abelando, me hace una pregunta y yo le planteo que la Mesa Política no resolvió nada, que sólo se hizo una síntesis de la reunión. Está bueno que se haga una síntesis, pero no una definición. Lo que se resolvió fue hacer un resumen verbal de lo que se discutió en ese momento. Incluso el documento que leyó Pomi fue repartido recién el viernes, después de que la posición ya estaba tomada. Pero más curioso aun es que al día siguiente (martes) había reunión de la Comisión de Macroeconomía, en donde se iba a seguir avanzando en el tema.
–Asamblea Uruguay ha tenido diferencias importantes con el resto de las fuerzas del Frente, como fueron la reforma constitucional y el plebiscito sobre Ancap. ¿Sienten que el resto del Frente no quiere acercarse y hacer una síntesis con Asamblea Uruguay? ¿Sienten que se quieren profundizar esas diferencias?
–Vuelvo a repetir que no está en mi ánimo atribuir intenciones. Es verdad que han existido discrepancias, pero también han existido otras discrepancias con otros sectores, que no se han magnificado. En la oportunidad de la votación de la creación del Nuevo Banco Comercial, la bancada del FA resolvió, mayoritariamente, votar esa ley y hubo un sector…
–El MPP…
–No importa cuál. Hubo un sector que no acompañó la ley, pero además ni siquiera lo planteó en la bancada. Y eso no fue cuestionado en la fuerza política y no soy yo quien lo quiere cuestionar. Con esto quiero decir que ha habido situaciones en las cuales han existido divergencias que no se han explicitado como en este caso de la deuda. Yo quiero decir algo.
–Adelante.
–El país entero sabe que la figura de Danilo Astori trasciende lo que es Asamblea Uruguay, trasciende lo que es el Frente Amplio, porque es un estadista. ¿Tá? Y es la única persona que está trabajando por la transición en este país. Por eso los costos son mayores. El otro día un compañero nos endilgaba de que tenemos muchos lugares en los medios de comunicación y que incluso alguien que no es legislador, esta persona (pone su mano derecha sobre el pecho) tuvo acceso a la televisión. Como que para acceder a los medios hay que tener una cocarda que diga «Soy legislador». En realidad estas son mezquindades y cuestiones menores.
–Ese aporte que está haciendo Astori a lo que ustedes llaman la «transición», ¿en qué se manifiesta?
–Se está expresando en un trabajo muy fino que se está haciendo. Un trabajo programático, pero además estratégico, de cómo nos posicionamos como gobierno.
Yo recomiendo un artículo de Javier Chá que salió en Bitácora, que está muy bueno, donde habla de la necesidad que tiene la fuerza progresista de asumir el rol de gobierno, después de haber estado durante mucho tiempo en la oposición. En este sentido tenemos que ir creando desde ya una experiencia de gobierno, sabiendo administrar las contradicciones que tiene naturalmente una sociedad. Yo creo que este es el gran aporte que está haciendo Asamblea Uruguay. Tenemos que ir avanzando en la construcción de
una experiencia de gobierno, porque la experiencia de la Intendencia Municipal de Montevideo a veces la ignoramos, pero si no la ignoráramos tampoco sería suficiente. La experiencia en la IMM nos sirve como faro para orientarnos, pero no es lo mismo.
–¿Asamblea Uruguay está dispuesta a tomar alguna iniciativa para mejorar el relacionamiento interno?
–Por supuesto. ¿Qué fue a hacer Danilo a la Mesa Política? Sus primeras palabras fueron: «Tabaré, nosotros no venimos a enfrentarnos contigo, venimos a ofrecer nuestra capacidad y nuestro apoyo, para trabajar de manera conjunta».
–Para ustedes, ¿el candidato a la vicepresidencia de la República debe ser para un político que no sea del Frente Amplio?
–No necesariamente. No es una definición de Asamblea y no debería ser una definición ni del Frente, ni de Asamblea Uruguay, ni del Encuentro Progresista. Nosotros tenemos que poner la mejor fórmula para lograr el objetivo. Y si la mejor fórmula pasa por que sea el presidente del Frente y el vice del Encuentro ¡fenómeno! Pero si encontramos otra fórmula mejor, apostemos todos a esa fórmula.
–¿Asamblea Uruguay aspira a que Astori sea candidato a la Presidencia de la República?
–Hoy en Asamblea Uruguay los temas electorales no existen. Nuestras prioridades para este año no son de carácter electoral, son de carácter programático. *
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