Asamblea Uruguay y el resto del EP-FA no saldaron sus diferencias
Ayer, en la reunión conjunta de la Mesa Política del FA y la Dirección Nacional del EP, se discutió con «guante blanco» según participantes de la misma, aunque el clima fuera de la sede de la calle Colonia no fue el mismo. A partir de las 18 horas, decenas de militantes frenteamplistas (fundamentalmente socialistas y del 26M) se concentraron para brindar su apoyo a Tabaré Vázquez y manifestar su discrepancia con el líder de AU, Danilo Astori.
Cuando éste se retiró uno de los concentrados le gritó «traidor» a Astori, siendo inmediatamente rodeado por el resto de los manifestantes que no coincidían con esa expresión. Con anterioridad y una vez finalizada la Mesa, Vázquez se asomó a la vereda y fue aplaudido por los frenteamplistas que allí se encontraban.
Con la presencia de Astori y la plana mayor del Partido Socialista el debate sobre los puntos señalados por el presidente del EP-FA la semana pasada -especialmente los referidos a la situación de default y la necesidad de reperfilar la deuda con tenedores de bonos, estableciendo quitas al capital y rebaja de intereses-, comenzó con una exposición de 50 minutos del líder de AU.
Astori centró sus diferencias en siete puntos (los mismos que LA REPUBLICA publicó el domingo, transcribiendo la resolución de la Mesa Nacional de Asamblea Uruguay del sábado anterior), a saber: no comparte que Uruguay esté en default, se pagaron U$S 160 millones y el atraso a los proveedores del Estado es el mismo de los últimos años; el país no es insolvente y sólo tiene problemas de plazos que no coinciden con la disponibilidad del momento, por tanto, hay únicamente una cuestión de iliquidez; no se debe admitir que el diagnóstico del FMI es correcto y menos aceptar, en el caso de hacerlo, que las quitas sean sólo a los tenedores y no incluyan los organismos internacionales de crédito; rechazo a que Vázquez proponga quitas, cuando se inicia el canje voluntario (Astori recordó que la coalición de izquierda nunca se opuso a la emisión de los bonos); se debe contribuir a crear confianza en el país; con su propuesta el gobierno procura «alisar» la curva de vencimientos y no trasladar la problemática a la próxima administración nacional; Vázquez piensa que sus palabras no influyen, pero lo hacen, por tanto, es necesario que sus conceptos contribuyan a generar confianza en el país.
Todos los sectores respondieron a Astori, aunque -según fuentes de la reunión- el planteo más contundente lo hizo el diputado del Espacio 90 Carlos Pita. Este afirmó que la coalición de izquierda propuso en noviembre del pasado año ir hacia una política de Estado, en materia de deuda externa e indicó la necesidad de renegociar la misma, algo a lo que el gobierno se opuso.
Luego, el Poder Ejecutivo anuncia la reprogramación y suscribe la Carta de Intención con el FMI. Entonces, precisó Pita, «es responsabilidad de la fuerza política decirle a la gente, que esa Carta y ese reperfilamiento, el país no lo puede soportar. Si hubiéramos participado junto al gobierno sería distinto. Pero el acuerdo no nos satisface y se lo decimos al pueblo y a los organismos internacionales».
Más adelante, el legislador recordó que Astori compartió en noviembre de 2002 la reprogramación, luego cambió de posición y sus actuales argumentos tienen inconsistencias y contradicciones. «Que demuestre que es un problema de liquidez y no de insolvencia, cuando todos los indicadores dicen que no hay perspectiva de recuperación de la economía, si proseguimos en este camino», afirmó Pita.
Acuerdos y desacuerdos
Cuando se retiraba de la reunión, Astori subrayó que no cree que las diferencias pongan en juego la unidad del FA. «Compartimos cosas esenciales, por ejemplo, de quién es la responsabilidad a la que hemos llegado y concluimos, sin excepción, que es de políticas económicas equivocadas que se han sucedido durante mucho tiempo, por los gobiernos que ha tenido el país. Segunda coincidencia fundamental, la construcción del futuro. Esto es un modelo de política económica, de país distinto al que Uruguay ha tenido que soportar», comentó.
Coincidente con esa línea, el vicepresidente del FA, Jorge Brovetto, señaló que hubo «total unanimidad de los componentes de la Mesa, de respaldo al presidente de la fuerza política que ha sido agredido por connotados voceros políticos de los partidos tradicionales. Se señaló el peligro que implica para la democracia el hecho de tratar de esa forma al que piensa diferente. La actitud del político de decir la verdad de lo que piensa ha sido agredido.
Asimismo, unanimidad en la responsabilidad de la política económica del gobierno en la actual crisis».
Finalmente, la dirección encuentrista votó una declaración que no contó con el voto de AU. El siguiente es el texto de la misma.
Considerada la situación política planteada a partir de su pasada sesión, la Mesa Política del Frente Amplio y la Dirección Nacional del Encuentro progresista DECLARA:
1. La principal causa de preocupación y de debate debe ser la situación del país y de los uruguayos. En relación a ello, rechazamos el compromiso asumido por el gobierno uruguayo con el FMI contenido en la reciente carta de intención, convencidos de que significa «más de lo mismo». Recesión, ajuste fiscal por la vía del ajuste inflacionario, caída de los ingresos de los asalariados y pasivos, reducción de la inversión pública y del gasto social, aumento de la presión tributaria y suba de tarifas, profundización de la desocupación, la migración y la pobreza.
2. Resulta imposible de cumplir e inconsistente el planteo económico realizado por el gobierno para enfrentar la coyuntura y el mediano plazo, dado que sin reactivación económica ni planes de emergencia social, no se producirán ni el incremento del producto anunciado para los próximos años (3,5% anual acumulativo), ni el superávit fiscal, ni la disponibilidad de divisas que permitan cumplir con los compromisos asumidos y con los que se renegocia el endeudamiento público externo e interno en moneda extranjera con organismos internacionales, bancos privados, tenedores de títulos y proveedores.
3. En consecuencia, reclama un cambio radical en la orientación de la política económica. Para contribuir a ello realizaremos todas las acciones parlamentarias y extraparlamentarias necesarias, en el marco de la más estricta lealtad a las instituciones democráticas que ha caracterizado y distinguido a nuestra fuerza política, en contraposición a la sistemática agresión que sufren las mismas, por parte de la coalición blanquicolorada.
4. Las expresiones públicas del presidente del Frente Amplio – Encuentro Progresista se ajustaron a lo resuelto el lunes 24 de marzo en sus organismos de dirección. En consecuencia, rechaza los cuestionamiento realizados a la formulación de las mismas, y expresa su categórico respaldo político y ético al compañero Tabaré Vázquez.
5. Repudia las expresiones oportunistas, demagógicas y de pretensión descalificante de portavoces de la derecha, responsables de los gobiernos que han sumido al país en la crisis económica y social más importante de su historia contemporánea.
6. Finalmente expresa su certeza de que el debate plural previo y el respeto posterior a las decisiones democráticamente adoptadas, son el camino que fortalece la unidad. *
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