Plantean al FMI tres mecanismos para conseguir el dinero para pagar intereses
El FMI insiste con reprogramar la deuda, pero ahora con una condición: se reprograma todo, menos lo que se le debe al Fondo.
En círculos económicos se sostiene que si la estrategia es la planteada a la delegación del Fondo que llegó a nuestro país, los resultados de la misión que va a Washington pueden ser catastróficos, ya que el organismo no está dispuesto a seguir apoyando a Uruguay que tozudamente se opone a seguir los consejos del Fondo.
Hay que diferenciar dos aspectos de la deuda: los vencimientos se pagan generalmente con nuevos préstamos, pero los intereses corren a cargo del gobierno central y salen de su presupuesto. Este presupuesto se alimenta de la recaudación, y en el pasado el déficit se cubría con préstamos internacionales.
Lo necesario
El equipo económico sostuvo que para cubrir el déficit de gobierno central y pagar los intereses de la deuda (estimados en 558 millones de dólares) se recurrirá a la colocación de deuda mediante licitación de letras en dólares, la utilización de los ingresos que por mayores depósitos en los bancos se produzcan en los activos de reserva del BCU, y la compra de dólares en el mercado interno.
Con respecto a la primera (letras en dólares), la experiencia más reciente –la semana pasada– mostraba que las pretensiones de los inversores eran tasas promedio de entre seis y nueve por ciento a treinta días.
La oferta por una licitación de cinco millones de dólares se situó en 32 millones. Esto muestra un alto interés en participar de las licitaciones, pero también se descarta que las tasas serán al alza. El BCU piensa realizar este tipo de licitaciones todas las semanas, por lo cual se puede llegar a pedir una tasa por encima del trece por ciento a corto plazo.
La segunda fuente de ingreso, vía depósitos en el BCU de los bancos, es quizás la más cuestionada por el FMI, ya que nada asegura que seguirán incrementándose los depósitos de ahorristas en los bancos. Por otro lado, si fracasan las negociaciones con el Fondo no se descarta una nueva corrida bancaria para los próximos meses. Las experiencias cercanas (Argentina) muestran que cuando un gobierno se empecina en pagar y no tiene fondos (dólares), tiende a confiscar, pasando a su moneda local los «billetes verdes» que existen dentro del sistema financiero.
La tercera fuente de financiamiento es la compra de dólares por parte del BCU en el mercado local. Como no se quiere expandir la base monetaria (circulante), o sea emitir, los pesos para comprar dólares salen de las licitaciones de letras en pesos que a diario realiza el BCU. Con esos pesos se compran dólares. La tasa media que se paga actualmente es de setenta por ciento anual, pero en el esquema planteado (de un gobierno en vías de desesperación), es de esperar que las tasas que se pidan sean de tres dígitos.
Tasa de referencia
La utilización de estos instrumentos monetarios para lograr efectivo y cumplir con los pagos de los intereses es considerado por el FMI como elemento vulnerables. En las reuniones mantenidas con el equipo económico se planteó qué sucedería frente a una suba en la tasa de interés de referencia. Uruguay tiene préstamos con tasa de interés fija y variable. La tasa variable es la que más preocupa, ya que oscila según la tasas de referencia internacional.
Actualmente dicha tasa (fijada en EEUU) está por debajo del dos por ciento, su valor más bajo en los últimos cuarenta años. La perspectiva para este año es que la tasa suba. Si esto sucede se debe tener en cuenta que por cada punto que lo haga, Uruguay deberá pagar de intereses 35 millones de dólares más.
Por lo tanto, con que sólo varíe un punto, todas las previsiones del gobierno fallarían. *
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