Comenzó en la ciudad suiza la 33ª edición del Foro Económico Mundial

Davos se abrió con temores a las derivaciones de conflicto armado

«La perspectiva de una guerra», con una intervención militar en Irak u otros acontecimientos vinculados a la lucha antiterrorista y sus consecuencias sobre el mercado petrolero, que ya se encuentra en alza, constituyen una seria amenaza, advirtió Gail Fosler, vicepresidenta de Conference Board, el instituto privado estadounidense de estudio de la coyuntura.

En una de las primeras conferencias del Foro, la economista reconoció el riesgo de una recesión, en caso de conflicto, debido a que la economía mundial levanta apenas la cabeza tras la explosión el año pasado de la burbuja financiera, a raíz de los escándalos de las cuentas maquilladas en Estados Unidos y la caída de la Bolsa.

Una encuesta publicada en Davos también puso en evidencia los temores de los líderes empresariales internacionales de que estalle un conflicto con Bagdad.

Uno de cada dos empresarios consultados considera que el terrorismo y la guerra constituyen una amenaza significativa para el crecimiento de la actividad de su empresa, reveló el sondeo de la consultora Price WaterHouse Coopers.

Las impresionantes medidas de seguridad adoptadas por Suiza para evitar atentados o enfrentamientos con manifestantes antiglobalización, con dos mil militares y policías desplegados, es decir, uno por cada partipante en el Foro, ilustran el temor que domina en Davos.

Las autoridades amenazaron con derribar cualquier «objeto volador» que sobrevuele el espacio aéreo de Davos si no se aleja.

En este contexto, los responsables de la cita suiza cambiaron de tono y renunciaron a su discurso triunfador y neoliberal de años anteriores.

En declaraciones al diario suizo Le Temps, el fundador del foro, Klaus Schwab, reconoció que Davos fue víctima de «una euforia culpable» tras la caída del Muro de Berlín y el período de prosperidad que siguió.

«Los empresarios tienen que reconocer ahora que entramos en una fase de modestia y que la humildad es un valor en alza», declaró.

Esta lección de humildad se debe principalmente a unas perspectivas económicas poco alentadoras, con o sin guerra contra Irak.

«Mi opinión sobre la economía mundial en este momento es que lamentablemente es sólo una historia norteamericana», declaró Stephen Roach, jefe economista de la consultora Morgan Stanley. «Y la economía estadounidense tiene dificultades actualmente», agregó.

Como «ninguna otra parte del mundo es autónoma», el «crecimiento económico seguirá siendo débil, bastante por debajo de su potencial», pronosticó Roach.

El Foro Económico, que se celebra hasta el 28 de enero, regresó a la estación de esquí tras una edición celebrada en Nueva York el año pasado en solidaridad con la ciudad estadounidense tras los atentados del 11 de setiembre.

Se abrió el mismo día que el tercer Foro Social de Porto Alegre (sur de Brasil), el mayor evento mundial contra el neoliberalismo, creado en contra de la cita suiza.

El presidente brasileño, Luiz Inácio «Lula» da Silva, viajará a Davos tras pasar precisamente, por tercera vez, por Porto Alegre. Ayer adelantó que acude a la ciudad suiza «para mostrar que otro mundo es posible. Davos precisa escuchar a Porto Alegre». *

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