Director de Vivienda: en anteriores administraciones "hubo despilfarro"

El director Nacional de Vivienda, José Camarda, consideró que en las anteriores administraciones del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, se despilfarró el dinero «tirando manteca al techo» sin tener en cuenta la pobreza del país.

Camarada, que asumió su cargo en el Ministerio tras el alejamiento de los blancos de la coalición de gobierno, admitió en el informativo Compacto 1410 de 1410 AM LIBRE que dirige Raúl Legnani, que la mayor sorpresa con la que se encontró al comenzar su trabajo fue la falta de recursos.

Esa escasez de dinero tiene dos vertientes, dijo Camarada: «La situación general del país, nos comprende las generales de la ley en el sentido que somos otro de los tantos organismos del Estado que se vio afectado por los recortes presupuestales, y lo que significa la herencia de lo que nosotros entendemos un vamos a decir un uso que no compartimos de los recursos que se han asignado y se han gastado hasta ahora, y sobre todo en los últimos años».

El jerarca aseguró que hubo una mala administración de los dineros del Ministerio de Vivienda, una secretaría de Estado en la que generalmente, desde su creación en el gobierno de Luis Alberto Lacalle, ha sido comandada por dirigentes nacionalistas.

No obstante, Camarada, aclaró que no está en el Ministerio para «asignar culpas a personas».

Camarada respondió afirmativamente a la consulta respecto a si consideraba que hubo «despilfarro» en el Ministerios. «Entendemos que no ha habido políticas que han medido con justicia nuestra situación de país pobre y hemos tirado manteca al techo como se han tirado en otras cosas. Le pongo un ejemplo: en estos días estoy por entregar unas viviendas en Los Cerrillos, me llamó un senador hace poco muy preocupado porque no entregábamos, porque tenemos una deuda ahí con las empresas, como tenemos con todas las empresas y nos cuesta pagarles, pero las viviendas están para terminar, pedí el expediente y mi sorpresa mayor es que vamos a entregar 10 viviendas en Los Cerrillos para jubilados cuyo costo de programa, cuyo costo inicial fue de 580 mil dólares, estoy diciendo que cada vivienda costó 58 mil dólares más los costos operativos del Estado. Yo me pregunto y con eso resolvemos la situación de esas 10 familias de abuelos que los vamos a poner en un nuevo gueto de lujo, que ni sé si es de lujo, porque no sé si las viviendas valen 58 mil dólares, no las vi todavía, pero basta con ver las cifras, no me importa ver las viviendas, esto es un despilfarro, sí, con todas las letras, con mayúscula, es un despilfarro, obviamente, multipliquémoslo por todas las cifras que encontramos por ahí… porque estoy hablando de diez viviendas».

Camarada, sostuvo además que en el Uruguay «no hay un problema de vivienda, acá lo que hay es un grave problema de afincamiento, y afincamiento técnicamente es la relación entre vivienda y trabajo. La vivienda es el mero equipamiento para que una familia se cobije y desarrolle su vida familiar, sus funciones internas, pero la localización de una vivienda en el territorio está en función de sus posibilidades de tener trabajo, ese es el afincamiento. Si nosotros no tenemos opciones de trabajo, no vamos a tener opción de afincarnos con un sentido permanente».

«Nosotros podemos hacer viviendas, decir, ¿cuántas viviendas faltan?, ¿6000?, elijamos un gran terreno, donde sobre, en Tacuarembó, donde sea, hagamos 6.000 viviendas, ¿resolvimos el problema de vivienda?, no, no es un problema cuantitativo. Yo creo que primero hay que tener metas claras, metas de desarrollo, de producción, en función de eso van a venir las políticas de afincamiento y en función de eso la vivienda. Que hay situaciones de emergencia, hay situaciones de emergencia, pero las situaciones de emergencia tampoco se resuelven por el lado de la vivienda, a una familia que hoy está haciendo cola para recibir un plato de ensopado, seguramente en su prioridad no está primero la vivienda, está primero el ensopado, lo que no podemos seguir haciendo en el ministerio y yo eso lo dije cuando asumí, es que el ministerio haga lo mismo, entregarle a la gente una vivienda como si le entregáramos un ensopado y después nos olvidamos de ella y no nos importa qué pasó con su vivienda, si la vendió, si la alquiló, si retornó, eso que dio el Estado». *

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