En una carta, enviada por Correo Nacional, los firmantes se identifican como amigos de un empresario preso

Amenazan de muerte e intentan sobornar al director de Aduanas

El director nacional de Aduanas, Víctor Lissidini, denunció ante el juez penal de 8º Turno, doctor Pablo Eguren, una amenaza de muerte e intento de «soborno» que recibió a través de una carta en la que, insólitamente, los firmantes se identifican como amigos de un empresario que está preso.

La carta, que llegó a la Aduana a través del Correo Nacional, está fechada el 8 de enero y en ella se advierte que «queremos que sea muy confidencial nuestra amenaza ya que si llega a los medios de prensa nos vamos a enojar y allí va a correr mucha sangre de vuestra parte».

«No queremos eso, queremos actuar y llegar a un acuerdo que es sólo numérico, que nos diga cuánto y pasa por nuestras oficinas (señala entonces cinco direcciones pertenecientes a una conocida empresa de fuegos artificiales), donde usted se comprometa menos o le quede más cómodo».

Fuentes de la DNA señalaron a LA REPUBLICA sus dudas sobre varios elementos manejados en la carta, en la que viene trabajando la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) que ya pudo establecer el local de Correo del que fue remitida la amenaza.

«Diga cuánta plata quiere…»

Autoidentificados como «un grupo de contrabandistas muy importante en el Uruguay», que «operamos todos en equipo», y se declaran «hermanos de sangre» del empresario procesado por libramiento de cheques sin fondo, advierten a Lissidini «lo que pasa cuando nos mojan la oreja como lo hizo en esta oportunidad usted a nuestro grupo de empresas nos enojamos».

«No queremos llegar a tener que pasar a mayores por lo tanto le pedimos que nos diga cuánto QUIERE, CUANTA PLATA QUIERE COMO PARA DEJAR DE MOLESTAR PARA QUE PODAMOS REANUDAR nuestra actividad comercial», dicen.

En otro tramo asombroso de la amenaza, explican su operativa: «Tenemos el tema de la fábrica de fuegos artificales y que tenemos que ordenar, empezar a mandar a Brasil la producción (ya que no se puede ingresar directo de China), por eso es que le pedimos no(s) apoye a los efectos de que nadie salga mal herido de esta situación»

La carta también compromete a un funcionario aduanero: «Le pagamos ya a un funcionario suyo U$S 6.000 para que nos guardara el caso el año pasado, cuánto quiere usted, nos dice el número de cuenta y no tenemos problema en depositar lo que sea necesario», subrayan.

«Hay ediles y gente del gobierno»

La inverosímil amenaza, suscripta como «LOS AMIGOS DE M…» (señala el apellido), finaliza con dos rúbricas y aclaración de firma que coinciden con el apellido de la esposa del empresario, y cierra con la frase: «Nota: Atrás de esta persona hay muchos ediles y gente del gobierno que no queremos utilizar, por ahora.»

Los informantes de LA REPUBLICA explicaron su preocupación porque la carta constituye una doble amenaza: «Por un lado se ataca al director de Aduanas, y por otro se compromete a la familia y allegados de un empresario que está preso, pero no por un delito aduanero».

Otras fuentes consultadas, que no descartaron que la amenaza obedezca a algún tipo de revancha en la interna de la Aduanas, recordaron que la empresa de fuegos artificiales comprometida en la nota había inspeccionada en dos oportunidades por personal de la DNA.

En el año 2001, se actuó luego de una denuncia de la Sección Automotores de la Policía de Montevideo, que pidió apoyo a Aduanas para relevar una mercadería; y el pasado año, cuando se denunció que material de pirotecnia estaba depositado en un local de Florida no autorizado por el Servicio de Material y Armamento del Ejército. En ambos casos no hubo infracción. *

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