Llamadas al Director
Mientras nosotros firmábamos Sanguinetti aumentó 13% los combustibles
Señor Director:
Voté por Ancap porque estoy de acuerdo con los trabajadores y los dirigentes, pero quiero saber una cosa. Mientras nosotros firmamos, el presidente de Ancap, Jorge Sanguinetti, aumentó un 13% los combustibles. ¿Cuándo habrá alguien que nos defienda de estos abusivos aumentos? Se anuncia 10% más para este mes que viene, quiere decir que en menos de un mes nos mete un veintitrés por ciento de aumento. ¿No sería el momento también para que no sigan con estos aumentos? Porque esto sí que es un abuso. Y nadie dice nada. Me gustaría preguntarle al señor Sanguinetti: sería bueno saber dónde compra él cuando echa combustible en sus autos… a ver si nos puede dar el nombre de la estación de servicio donde carga a ver si es cierto que paga el combustible o no lo paga y por eso lo aumenta. Porque él, aparte de las horas de trabajo tiene horas libres, ¿no?
Teléfono: 3085…
El Director: Cumplo con publicar su llamada, estimado lector, y le diré que su preocupación es compartida por una gran mayoría de uruguayos. Esperemos que el pueblo vuelva a dar un no rotundo al fundamentalismo neoliberal.
Los que vuelven a la caza de brujas
Señor Director:
Acabo de leer la carta publicada bajo el título: ¿Quién se acuerda de Pascasio Báez? Volvemos a oír la reivindicación de la injusta muerte del peón rural, Pascasio Báez, asesinado por integrantes del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros. Más allá de hecho el público reconocimiento de la responsabilidad por parte de los dirigentes de este movimiento, de su arrepentimiento múltiples veces expresado, del terrible cautiverio que la mayoría de los responsables padeció, debemos preguntarnos cuál es el verdadero objetivo de quien expresa su recordación. Preguntémonos si las personas que hoy agitan el nombre de Pascasio Báez han tenido algún gesto con los Pascasio Báez vivos o muertos, si han tenido alguna consideración con los trabajadores de nuestro medio rural, que viven padeciendo y mueren sin el apoyo de nuestro gobierno y de nuestros hombres de empresa. ¿Dónde se levantan las voces en reivindicación de los cada vez menos pobladores de nuestra campaña, que forzados por la miseria emigran hacia las zonas de cantegriles de Maldonado y Montevideo? ¿No serán tan injustas como esta muerte las de tantos trabajadores rurales, obreros de la construcción y de la industria, que perecen por docenas sin contar con elementos de protección de su trabajo? ¿No sería bueno recordar sus nombres en las porteras de las estancias, o en el hall de los hoteles cinco estrellas, o en los lobby de los apartamentos lujosos o en los portones de las pocas fábricas que van quedando? Lo que sucede es que muchas veces los mártires sólo se recuerdan para utilizarlos como instrumentos en las campañas electorales. Seguramente alguno que ya avizora el triunfo del Frente Amplio, saca a relucir estos argumentos porque de la economía nacional, señores, de la situación de nuestra industria, de nuestro agro, nuestro comercio, no pueden hablar más promesas de glorias futuras a nuestro hambreado ciudadano. ¡Ya no hay quien les crea! ¡No existe quien les crea! Entonces vuelven a la caza de brujas, como tanto resultado les ha dado otrora, entonces hoy lo agitan de nuevo para conservar el poder. ¡Lamentable! Podían afinar más el ingenio.
Teléfono: (0472) 21…
El Director: Estimada lectora, cumplo con transcribir su extensa e indignada llamada sobre un asunto que lamentablemente como tantos otros temas, suelen reaparecer en la palestra política cíclicamente, muchas veces traídos por quienes a su vez son, o han sido, promotores o auspiciantes de la impunidad para el genocidio, la tortura, el secuestro y la desaparición de niños inocentes y cientos más de aberraciones y violaciones a los elementales derechos de la humanidad. De todas formas, cuando sienten tambalear su espacio de poder, se aferran nuevamente a sacudir fantasmas que en otras oportunidades les han sido muy beneficiosos para sus fines de permanencia. De todas formas lo que ellos y todos debemos aceptar es que estamos viviendo un país, un continente, un mundo distinto. Y hay que comprenderlo así y ajustarse a la nueva verdad.
¿Por qué no reponen los auriculares robados de los teléfonos públicos ?
Señor Director:
He notado los últimos días en varias cabinas telefónicas de la ciudad, que a muchos aparatos públicos les han robado el auricular cortándoles el cable. Y hay dos cosas que me preocupan. Primero Antel no proceda a reponer como debe corresponder los faltantes en esos aparatos que son un servicio público indispensable, y segundo la tristeza que siento porque pasen cosas así. Yo he tenido oportunidad de ver en el extranjero algunas ciudades en las que las cabinas de teléfonos públicos tienen hasta guías telefónicas para consulta de los usuarios.
Teléfono: (099)92…
El Director: Entiendo que su planteo es de toda pertinencia, estimada lectora, pues es una preocupación nos atañe a todos en la comunidad. Ofrezco a Antel, como es habitual, la posibilidad de responder a esta inquietud.
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