
Magliocca sustituirá al contraalmirante Oscar Otero (un obispo de la Iglesia mormona, casado con la hija del ex comandante en jefe de la Armada durante el golpe, Conrado Olazábal), quien pasa a retiro.
Magliocca es hombre del Opus Dei y afÃn al ex presidente Julio MarÃa Sanguinetti. Su designación fue interpretada como “un paso más en el avance del sanguinettismo dentro de la estructura de la Armada”.
Este oficial debió responder ante la Justicia Penal sobre el nombramiento de reservistas en puestos clave de esa fuerza.
Según informaron en su momento a LA REPUBLICA fuentes judiciales, Magliocca era uno de los militares “más complicados” en esa investigación.
El director de Personal tiene como misión seleccionar, administrar y distribuir al personal según su jerarquÃa en las distintas unidades.
La Justicia tenÃa sus dudas respecto a que un oficial de la reserva estuviera a cargo del apostadero naval de La Paloma al producirse el hundimiento de la nave de guerra.
El 5 de agosto de 2000, once marinos perdieron la vida como consecuencia del hundimiento del Valiente, que chocó con el buque carguero griego Skyros.
Magliocca –quien también asumió la jefatura de la Dirección Nacional de Inteligencia del Estado (Dinacie)– estuvo involucrado en otro caso. Poco antes del hundimiento, el capitán de navÃo Alex Lebel, comandante de la fuerza de mar, fue relevado de su cargo y debió cumplir un arresto a rigor de treinta dÃas en La Paloma. La decisión se debió a que Lebel se negó a cumplir una sanción que le aplicó Magliocca por presentar a una prueba de evaluación oficiales a su cargo sin preparación. Luego de un fuerte altercado y ante la negativa de Lebel de cumplir la orden de su superior se le relevó del cargo. Lebel estaba considerado para ascender al grado de contraalmirante.
Luego se formó un Tribunal de Honor para Lebel –el cual integró el propio Magliocca– que lo encontró culpable, entre otros motivos, “por no defenderse de los agravios de LA REPUBLICA“.
LA REPUBLICA habÃa publicado oportunamente, que Lebel participó en interrogatorios de detenidos polÃticos durante la dictadura y que tenÃa amistad con el coronel Neira, un militar acusado de aplicar malos tratos a prisioneros. En su declaración, Lebel admitió su participación en interrogatorios y tener amistad con el oficial del Ejército, aunque aclaró que nunca habÃa sido acusado de torturar.
Actualmente, el “caso Lebel” también está en manos de la Justicia Penal ordinaria a nivel de un Tribunal de lo Contencioso Administrativo.
La interna del arma, agitada en aquel perÃodo comandado por el vicealmirante Francisco Pazos, también dio lugar a otros episodios menos conocidos de enfrentamientos a nivel de la cúpula de la Marina. Uno de ellos tuvo como protagonistas a Magliocca y al contraalmirante Raúl Lecumberry, quien impuso una sanción con treinta dÃas de arresto a rigor a un grupo de oficiales a raÃz de presuntas maniobras con fondos de la Armada. La decisión de Lecumberry, sin consultar a Magliocca, fue tomada por éste como un desconocimiento a su función de Director de Personal, por lo que adoptó una serie de acciones que fueron interpretadas como represalias.*
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