Expectativa en Salto tras el anuncio de segundo operativo; escasa mercadería para comercializar
Una honda expectativa imperaba ayer en el «bagashopping» salteño a la espera de un segundo procedimiento del cuerpo inspectivo central de la Dirección Nacional de Aduanas, prometido desde la capital por su titular, doctor Víctor Lissidini.
La tónica en estos últimos días del gran emporio para la comercialización de artículos ingresados de contrabando ha sido de concurrencia de los vendedores a sus puestos con muy escasa mercadería.
Los bagayeros asisten a sus lugares de venta llevando muy poca mercadería y no la dejan en los puestos por las noches. Todo ello ante la posibilidad de un operativo sorpresa o de eventuales saqueos a cargo de patotas de marginales como acaeció el pasado sábado a la medianoche.
La feria de la Plaza de Deportes, por su parte, tuvo el pasado domingo muy poca concurrencia de los vendedores informales, ante la advertencia de un nuevo operativo aduanero desde Montevideo con apoyo de la Guardia de Coraceros. Sólo algunos, alrededor de 15 vendedores, instalaron sus puestos con algunas pocas ropas y juguetes de escaso valor para el caso que fueran los funcionarios aduaneros capitalinos a realizar controles.
En las veredas delimitadas por Agraciada, Santos Errandonea y 19 de Abril, se pudo observar grandes «claros» en el predio, lo que dejó demostrado a las claras que esos lugares son los que todos los domingos se instalan los vendedores de artículos que vienen desde Brasil, Paraguay, Argentina y otros lugares.
Los funcionarios aduaneros no se hicieron presentes en la feria dominical a realizar controles, pero es público que están preparando un operativo para la semana que se inicia que se realizará en el «bagashopping». Dicho operativo, según anunció Lissidini, se estaría efectuando en la presente jornada. Se estima que para la jornada de hoy no concurrirían los vendedores ambulantes y si lo hacen sería con muy pocas mercaderías.
Por otra parte fuentes de los «bagayeros» consultados por LA REPUBLICA dijeron que no existen grandes empresarios dueños de muchos puestos; explicaron que son unos 280 puestos que tienen propietarios individuales que le pagan un arriendo individual al Club Atlético Ferrocarril. Lo que sí admitieron es que existen capitalistas del contrabando, una suerte de mayoristas, que surten a aquellos que comercian contrabando al menudeo. Esos «mayoristas», según dijeron las fuentes, poseen una estructura «bien aceitada», una especie de organización para ingresar mercaderías ilegalmente al país y acumulan la mercadería en depósitos diseminados por toda la ciudad. *
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