Vázquez planteó dos veces a Batlle en Brasil la necesidad de renegociar la deuda externa
El presidente del Encuentro Progresista-Frente Amplio admitió tener diferencias sobre este punto y reafirmó que la posición de la izquierda es la de buscar caminos de renegociación «de una deuda externa que es extremadamente pesada». En 2003, Uruguay deberá pagar U$S 1.792: por concepto de amortizaciones, U$S 551: por intereses y U$S 2.344: por otros vencimientos (bonos del tesoro, letras de tesorería, etc.); en 2004 los pagos serán, respectivamente, U$S 1010:, U$S 594: y U$S 1.514:. Vázquez y Batlle coincidieron en Brasilia, el miércoles por la noche, durante la fiesta que ofreció en el Planalto el flamante presidente norteño Luiz Inácio Lula da Silva. Horas después, volvieron a encontrarse, esta vez en el aeropuerto de Porto Alegre, en el viaje de regreso al Uruguay. El doctor Tabaré Vázquez dialogó desde Brasil con el informativo Compacto 1410 de 1410 AM LIBRE que dirige Raúl Legnani.
–¿Cómo ha vivido toda esta jornada allí en Brasil?
–Con una gran expectativa, con una gran alegría y con una enorme esperanza. La expectativa que abre la posibilidad de un cambio político en la conducción de este enorme país, la alegría de ver cómo el pueblo brasileño festejó este acontecimiento, y la esperanza de que mejore Brasil por su gente pero también que mejore Brasil porque mejorando Brasil, mejorando Argentina, sin dudas también el Uruguay va a mejorar.
–Lo vimos poniendo mucho énfasis en el tema del hambre, algo muy parecido al planteo social que está haciendo el Encuentro Progresista, ¿usted sintió lo mismo?
–Mire, sentí algo que… una profunda emoción porque encontré en el discurso de un mandatario que asume conceptos que normalmente no se manejan en estos discursos, encontré la referencia a problemas de la gente y problemas y hablar de la gente, de lo que es la vida, de lo que es el hambre, el trabajo, la pobreza, la necesidad de tener contemplado el derecho a la salud, a la Educación, en fin, un profundo concepto humanista en el discurso, y además un discurso que encerró hermosas palabras de sentimientos humanos, cuando Lula dijo que quiere tener el corazón grande como Brasil para lograr todo lo que quiere para los brasileños, encerró conceptos de sentimientos y referencias a la gente que realmente para mí hicieron del discurso algo que aplaudí con mucha fuerza.
–El habló de una alianza del capital productivo, fue muy específico, capital productivo con el mundo del trabajo, ¿cómo evalúa esa propuesta que hace Lula?
–Es una propuesta que nosotros también como fuerza política en el Uruguay la hemos planteado y la hemos desarrollado, dar a la inversión, al capital de inversión, las condiciones favorables para que se vuelque hacia el sector productivo, y estas inversiones se hagan en el sector productivo, ya sea de servicios, o ya sea de producción primaria, de industrias o hacia la exportación, porque realmente ese es el capital en inversiones que los países necesitan, no el capital especulativo, golondrina, que hoy viene y mañana se va. Yo recuerdo que de este tema del trabajo y de los capitales en la campaña electoral de 1994, en el cierre de la misma, usted estuvo presente en Juan Lacaze, yo hablé del trabajo y de la inversión y del capital que se debe volcar hacia lo productivo y creemos que este es el concepto que puede ayudar a que haya un sostenido y sustentable desarrollo humano, no sólo un desarrollo económico sino un desarrollo económico con justicia social, con trabajo, para que realmente se puedan superar estas instancias tan dramáticas que están viviendo nuestros pueblos latinoamericanos.
–Vázquez, sabemos que estuvo en una fiesta y que allí se encontró con el doctor Batlle, ¿estuvieron intercambiando alguna idea?
–Sí, el doctor Batlle me expresó que se retiraba justamente en ese momento de esta fiesta en Planalto y que se iba a encontrar con el Agregado Comercial de los Estados Unidos con el que iba a conversar sobre aspectos vinculados al comercio entre nuestros dos países y una vez más le planteé el tema que nos preocupa enormemente sobre la deuda externa y nuestra visión de la necesidad de renegociar ordenadamente, adecuadamente, con tiempo, una deuda que se nos está haciendo absolutamente pesada para pagar por parte de los uruguayos.
El doctor Batlle me volvió a reiterar conceptos que ya me había dicho cuando nuestra última entrevista en Montevideo, en cuanto a que él podía manejar el tema de la deuda externa en el cumplimiento de estos dos años, 2003 y 2004, y que para el próximo gobierno no iba a quedar una carga que no le permitiera también manejar el tema. Nosotros tenemos algunas dudas sobre este punto, creemos en la necesidad de conversar con tiempo y buscar caminos de renegociación de una deuda externa que es extremadamente pesada para nuestro país.
–¿Quedó alguna fecha para encontrarse con el Presidente?
–No, no, no quedamos de encontrarnos, tuvimos este intercambio, no sólo ahí en esta oportunidad a la que estamos haciendo referencia, sino también cuando en el aeropuerto de Porto Alegre cambiamos de avión, tuvimos un tiempo juntos en una sala de espera y le plantée este tema, y bueno, me contestó con los mismos términos el Presidente, pero de cualquier manera dejamos estampada nuestra preocupación por este punto.
–¿En la asunción se analizó la situación en Venezuela?
–Usted sabe que sí. Era un tema que estaba en el ambiente, se ha conversado en los corrillos, en las reuniones, estaba presente el presidente de Venezuela, y nosotros también lo conversamos esto de pasada con el presidente Batlle, nosotros expresamos la opinión que nuestra fuerza política ha mantenido, que en el Uruguay se conoce, que por otro lado también los parlamentarios uruguayos a nivel de diputados aprobaron por unanimidad en cuanto a que hay que respetar la Constitución, hay que respetar la ley, hay que respetar las instituciones democráticas como punto inexcusable para seguir adelante por los caminos de diálogo, por los caminos de intercambio, de búsqueda de consensos y de acuerdos, pero respetando la Constitución y la ley y respetando las instituciones democráticas como debe ser en todos nuestros países.
La última, ahora sí, un mensaje para el pueblo uruguayo de lo que está significando esta hora para América Latina.
Yo lo expresaría en las propias palabras del presidente Lula que me parece que son las más significativas y las que realmente pueden expresar lo que creemos que se debe dar a nivel de nuestros países, y yo quiero referirme fundamentalmente al nuestro, al Uruguay, cuando Lula habla de su llegada a la presidencia de la República acá en Brasil, dice ‘la esperanza venció al miedo’, creo que aquí se encierra todo lo que esperamos en nuestro Uruguay, que la esperanza venza al miedo». *
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