Sin recursos y con atrasos en los pagos
Las Intendencias de todo el país tuvieron en 2002 uno de los peores años en materia económica, lo que repercutió en el relacionamiento con los trabajadores. Sin recursos y con atrasos cada vez más importantes en las partidas del gobierno nacional, los municipios están en crisis. Como medida paliativa acordaron con el Ministerio de Economía la realización de un fondo para el desarrollo de obras municipales pero se estima que eso no brindará soluciones de fondo. La Federación de Municipales, por su parte, evalúa la posibilidad de realizar una marcha nacional.
El 17 de junio el presidente Jorge Batlle se reunió con los intendentes y les prometió un cronograma con los pagos para el resto del año. Acerca de la medida que adoptó tres días después, dejando libre la banda de flotación del dólar, no les dijo ni una palabra. El año transcurrió sin que los intendentes recibieran nunca el cronograma y con atrasos cada vez mayores en las partidas.
El 17 de diciembre, exactamente seis meses después de la reunión con Batlle, el ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, les informó que no tendría dinero para completarles las partidas de este año y se comprometió a darles un cronograma para el año próximo. El 26 de diciembre el Congreso de Intendentes nombró una delegación para seguir conversando con Atchugarry en reclamo de sus recursos.
La Federación Nacional de Municipales, por su parte, se reunió y el 5 y 6 de diciembre en Fray Bentos para plantear la necesidad de comenzar a hacer movilizaciones zonales apuntando a «una gran movilización nacional».
Atrasos salariales que llegan a los diez meses en el caso de Rocha, reducción de personal, incumplimiento de convenios, falta de diálogo con los gobiernos municipales son los principales problemas que enfrentan los trabajadores en prácticamente todo el país. *
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