El año más difícil para la IMM
Esta situación llevó a una huelga general de once días que se caracterizó por el alto grado de agresión y terminó con cinco trabajadores presos en Cárcel Central, recientemente liberados.
La huelga motivó una serie de críticas cruzadas orientadas hacia el relacionamiento entre la fuerza política y el gobierno municipal, y respecto a la relación entre la administración y los trabajadores.
El punto más álgido de 2002 para la IMM estuvo signado por la huelga general, que comenzó el 24 de octubre como consecuencia del incumplimiento del convenio salarial. Durante los once días de huelga hubo fuertes enfrentamientos, con piquetes en el Palacio Municipal para impedir el ingreso de quienes pretendían entrar a trabajar. Decenas de locales municipales, incluyendo las tres usinas, los servicios de Alumbrado y Saneamiento y los Centros Comunales Zonales (CCZ) fueron ocupados, mientras la IMM contrató empresas privadas para asegurar la recolección de residuos en la ciudad.
Dos trabajadores de estas empresas fueron agredidos a balazos por manifestantes que los llamaron «carneros» y en el Palacio Municipal los directores y el intendente Arana fueron insultados todos los días que duró la huelga.
Huelga salvaje
Las agresiones incluyeron «piñatas» entre los radicales y moderados de Adeom en varias instancias, tanto dentro del ejecutivo gremial como en las asambleas. Una asamblea realizada el 30 de octubre en el Cilindro Municipal terminó a los balazos y sin resolución. El 4 de octubre, Adeom levantó la huelga sin conseguir el incremento salarial esperado. La asamblea, realizada en el Palacio Peñarol, terminó con agresiones a los periodistas.
El 28 de noviembre el juez Homero Da Costa procesó con prisión a cinco funcionarios municipales por este hecho. Los liberó 23 días después.
El 3 de diciembre la IMM realizó su primera reunión con Adeom con la intermediación del PIT-CNT. El dirigente Juan Castillo afirmó: «Fue como tener una barra de hielo en lugar de una mesa». Si bien ambas partes se comprometieron a volver a reunir la comisión bipartita, el año termina sin que el tema salarial haya vuelto a tocarse. El balance de este episodio fue negativo: «perdimos todos», reconocieron los jerarcas municipales.
Boleto estable
La IMM debió enfrentar además un segundo conflicto a nivel del transporte, con fuertes cuestionamientos a la conducción del área dentro de la administración. El boleto subió dos veces en el año pero se mantiene desde hace seis meses pese a las dificultades económicas.
El 15 de febrero de este año el boleto subió de 9.50 a diez pesos como consecuencia del incremento del gasoil, que aumentó un 4.78% desde el 7 de febrero, la caída de venta de boletos, que fue del 7%, y la ampliación de la banda de flotación del dólar.
El 1º de junio la tarifa volvió a aumentar, esta vez a once pesos. Fue a pedido de las empresas de transporte, que debían hacer frente a un incremento salarial por IPC comprometido con sus trabajadores. Veinte días después el entonces ministro de Economía, Alberto Bensión, liberó la banda de flotación del dólar, que fue seguida de la crisis financiera.
En setiembre la comuna debió enfrentar un conflicto en el transporte como consecuencia de las medidas que debían adoptarse para mantener estable el boleto.
En esa instancia se llegó a analizar la posibilidad de intervenir la empresa Cutcsa. Finalmente, el 1º de octubre fue paralizada el 6.7% de la flota de ómnibus, equivalente a noventa unidades y se racionalizaron los recorridos.
El 1º de diciembre los trabajadores del sector aceptaron dejar en suspenso el nuevo incremento salarial por IPC que les correspondía para poder mantener el precio del boleto.
Areán en la mira
En materia de credibilidad 2002 tampoco fue un año bueno para el intendente Mariano Arana.
Las últimas dos semanas del año estuvieron llenas de fuertes críticas a su secretario privado, Mario Areán, quien ha recibido múltiples acusaciones de tráfico de influencias y está siendo investigado por los tribunales de conducta política del Frente Amplio (FA) y de la Vertiente Artiguista (VA).
El viernes 20 de diciembre el semanario «Brecha» afirmó que numerosos dirigentes del FA habían pedido a Arana el alejamiento de Areán, lo cual fue desmentido por el intendente. Si bien nadie quiso plantear frontalmente sus denuncias contra el secretario de Arana, tanto el FA como la VA expresaron su voluntad de investigar el tema y la diputada Margarita Percovich reconoció que el intendente «siempre ha sido puesto en conocimiento» de las denuncias contra Areán. *
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