Tres universidades argentinas pidieron a Batlle por la nuera de Juan Gelman
La nuera de Juan Gelman fue asesinada en Uruguay, en 1976, tras el robo de su hija recién nacida.
Según sostiene la carta de la Universidad de Buenos Aires, a María Claudia «se le ha conculcado un derecho humano inalienable: el de contar con una sepultura pública que permita conservar su memoria».
Como ya ha informado LA REPUBLICA, en 1976, los cuerpos represivos de las dictaduras de Argentina y Uruguay, en complicidad, secuestraron en Buenos Aires a María Claudia García Irureta Goyena de Gelman –siete meses de embarazo en una joven de apenas 19 años– para asesinarla en Montevideo después de que diera a luz a una niña. Recién en abril de 2000 y luego de tres investigaciones paralelas: la que hicieron Juan Gelman y su compañera Mara la Madrid, la que hizo LA REPUBLICA y la que realizó el propio Batlle, la nieta pudo reencontrarse con su abuelo. Pero los restos de María Claudia nunca fueron recuperados.
Esta semana se sumaron a los reclamos realizados por más de 6 mil poetas y artistas del mundo entero entre ellos varios premios Nobel y más de 200 artistas e intelectueles uruguayos, las tres universidades más importantes de Argentina, la UBA, la San Martín y la de La Plata.
Además según informó Página/12, en su última sesión, el Consejo Superior de la UBA respaldó la carta enviada por el rector a Batlle. «Como la víctima estaba embarazada… esta acción clandestina constituyó un secuestro de vientre ya que fue llevada a cabo con el solo objeto de asesinar en Uruguay a una ciudadana argentina para quitarle su bebé». La carta concluye solicitándole a Batlle que «arbitre todos los medios necesarios para ubicar en territorio uruguayo los restos de María Claudia». En la misma sesión del órgano de gobierno universitario, Jaim Etcheverry propuso conceder a Gelman el título de profesor honorario de la UBA.
Además de la iniciativa del rector, consejos directivos de las facultades de la UBA ya se pronunciaron en el mismo sentido. El decano de Filosofía y Letras, Félix Schuster, remitió otra carta al presidente uruguayo, en la que apuntó que, al ser desconocido su paradero, la nuera de Juan Gelman «fue condenada a una doble muerte ignominiosa: es, sin duda, un derecho humano inalienable, propio de nuestra civilización y venido del fondo de los siglos, que todo ser humano fallecido tenga una sepultura pública para rendirle homenaje y guardar su memoria».
A través de su presidente, Alberto Dibbern, y luego de su Consejo Superior, la Universidad Nacional de La Plata resolvió expresar su solidaridad con el pedido de Juan Gelman.
En la Universidad Nacional de General San Martín, donde Gelman recibió el Doctorado Honoris Causa y donde conduce una cátedra de Poesía Latinoamericana, el Consejo Superior adhirió a la carta enviada al mismo Batlle por el rector, Daniel Malcolm, y el director de la Escuela de Humanidades, Carlos Ruta.
Cabe recordar que como informara LA REPUBLICA existe una demanda judicial presentada por Juan Gelman para que se investigue el paradero de los restos de María Claudia.
El juez Gustavo Mirabal procedió a instruir el caso y ya tomó declaración al senador Rafael Michelini quien ratificó que el presidente Batlle le dijo que sabía quién había matado a María Claudia.
LA REPUBLICA informó que María Claudia fue asesinada por el capitán de Coraceros Ricardo «Conejo» Medina y que su cuerpo estuvo enterrado en los fondos del Batallón 13º de Infantería.
Las cartas a Batlle
Carta de la Universidad de Buenos Aires
Buenos Aires, 9 de diciembre de 2002
Señor Presidente:
En nombre de la Universidad de Buenos Aires, me dirijo respetuosamente a usted a fin de expresarle nuestro interés, que sabemos compartido por numerosas personas y organizaciones sociales, en el destino de la ciudadana argentina María Claudia García Irureta Goyena de Gelman.
Como usted sabe, María Claudia, de 19 años, sin militancia política, fue secuestrada en Buenos Aires en agosto de 1976 y luego trasladada ilegalmente a Montevideo por militares uruguayos. Como la víctima estaba embarazada de siete meses, a la luz de lo sucedido, esta acción clandestina constituyó un secuestro de vientre ya que fue llevado a cabo con el sólo objeto de asesinar en Uruguay a una ciudadanía argentina para quitarle su bebé.
Esa hija de María Claudia y Marcelo Ariel Gelman ha podido ser hallada en el Uruguay como resultado de la investigación realizada por el abuelo Juan Gelman y su esposa Mara La Madrid. En este sentido, corresponde destacar el mérito indiscutible que a usted, señor Presidente, le corresponde por haber convalidado ese hallazgo. Pero queda aún pendiente el esclarecimiento del destino de los restos de María Claudia, a quien se le ha conculcado un derecho humano inalienable, el de contar con una sepultura pública que permita conservar su memoria.
Convencidos de que el señor Presidente comparte nuestra convicción de que el esclarecimiento de esta situación constituye una deuda pendiente con nuestras sociedades, le solicitamos respetuosamente que arbitre todos los medios necesarios para ubicar en territorio uruguayo los restos de María Claudia Irurela Goyena de Gelman. Esto no haría más que ratificar la dignidad característica de esa gran Nación uruguaya.
Hago llegar al señor Presidente las expresiones del sincero respeto de esta Universidad así como las de mi consideración más distinguida.
Guillermo Jaim Etcheverry – Rector
UNSAM – UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN MARTIN
Sr. Presidente de la República Oriental del Uruguay
Dr. Jorge Batlle
De nuestra mayor consideración:
En nombre de esta Universidad Nacional, en nombre de sus autoridades, profesores, investigadores y alumnos, con todo el respeto y cariño que merece en su persona el pueblo uruguayo, quiero hacer llegar a usted nuestra unánime solicitud de cooperación para encontrar los restos de María Claudia Irureta Goyena, nuera del poeta argentino Juan Gelman.
Juan Gelman ha recibido, de nuestra Universidad, la máxima distinción que una Casa de Altos Estudios pueda otorgar siendo así el primer doctorado Honoris Causa que la Universidad Nacional de San Martín confiere a un argentino. Desde entonces, Juan Gelman conduce, en la Escuela de Humanidades de esta Universidad, una cátedra de Poesía Latinoamericana en estrecha conexión con poetas y hombres de la cultura del resto de América, Europa y Oriente.
Estos lazos académicos innegables entre nuestra Universidad y Juan Gelman, se enraízan en un gesto que le concede toda su legitimidad y excede nuestra particular Casa de Estudios. Toda Universidad ha de estar fundada, en su esencia, sobre una honda y honesta consagración en la búsqueda de la verdad y en la promoción inexorable de la dignidad humana. Por esto, la poesía y la lucha por los derechos humanos, le es particularmente pertinente a toda Casa de Altos Estudios. En la persona de Juan Gelman reconocemos y honramos estos vínculos que nos permiten, con dignidad ser lo que somos. Todos sabemos que el horror por el que transitó el pueblo argentino en la década de los setenta golpeó con toda su amargura la vida personal y familiar de este eximio poeta que es Juan Gelman. Además de sufrir un exilio prolongado, de ser acusado reiterada e injustamente, su hijo Marcelo y su nuera María Claudia García Irureta Goyena fueron secuestrados por un comando de represores de Automotores Orletti y llevados a ese Centro Clandestino de Detención (CCD), María Claudia fue secuestrada con un embarazo avanzado de siete meses. Marcelo fue torturado –según testimonio ante
la Justicia argentina, un sobreviviente de Automotores Orletti– y asesinado en la primera quincena de octubre del año 1976, sus restos fueron recuperados a fines de 1989. El destino de María Claudia parecía ser otro; no fue torturada, tuvo una dieta especial e incluso le dieron la posibilidad de cambiar su ropa. Según testimonio y datos surgidos de la investigación llevada adelante, alrededor del 8 de octubre del mismo año fue trasladada un Centro Clandestino de Detención del Uruguay (SID) en Montevideo. De allí fue trasladada al Hospital Militar de Montevideo para el parto, cuya fecha probable fue el 1º de noviembre de 1976. Tras su regreso al SID en los primeros días de noviembre, se la vio salir del mismo con su hija, a fines de diciembre, custodiada por dos militares uruguayos y trasladada a otro CCD de Montevideo, donde fue asesinada para arrebatarle la beba.
¿Por qué recordar estos sucesos conocidos por todos? ¿Por qué traer a este presente tan duro, difícil y complejo, la memoria de lo que fue y ya no será? La vida de nuestros pueblos, su historia, como sus riberas, están bañadas por aguas que cursan destinos hermanos. Estos hechos, por usted conocidos, son testimonio de esa barbarie que golpeó a nuestros pueblos y de la que nuestra historia intenta levantarse con fortaleza, aún cuando su sombra acecha de continuo con rostros diversos. Estos esfuerzos han de permitirnos mirar con dignidad a nuestros muertos y con esperanza a nuestros hijos. Sin embargo, para todos aquellos, para quienes sus muertos son sus hijos, esa mirada de dignidad en su única y más honda esperanza. Nuestros ojos no pueden desviarse, distraerse, de la mirada de dolor, dignidad y esperanza de nuestro pueblo. Ello mismo, nos dará lucidez para enfrentar el presente desde la memoria irrenunciable del dolor. Otorgarle a nuestros muertos el reposo debido, bañar en la verdad el oprobio del silencio atroz y cómplice, restituirle a sus familias la dolida serenidad de poder acompañar el reposo silente de sus seres amados; todo ello, es una posibilidad inexcusable de sostener, una vez más, el hondo, aunque sombrío, sentido de la existencia humana. La experiencia de la familia Gelman es una entre muchas otras, pero nuestro coraje de esclarecimiento será testimonio de nuestro compromiso con todas y, en ellas, con la verdad.
Señor Presidente, sabemos de su valioso aporte, que permitió verificar los resultados de la investigación tras el hallazgo (cuatro meses antes) de la hija de María Claudia, nieta del poeta Juan Gelman. Por esto, y por la debida honra del querido y hermano pueblo uruguayo, esperamos confiados en su comprensión, esfuerzo y cooperación para encontrar los restos de María Claudia. Desde el fondo de los siglos, la voz profunda de la humanidad nos sigue repitiendo el gesto valiente de Antígona ante su hermano insepulto: «Pues yo les diga a esos mismos que están frente de la ciudad, que si nadie más quiere venir conmigo a sepultarle, yo le sepultaré. Yo arrostraré el peligro por dar sepultura a mi hermano… yo misma encontraré cómo le abra la fosa y cómo le forme un túmulo; yo misma le llevaré en mis brazos y le envolveré. Y nadie mande lo contrario». (Esquilo).
La verdad siempre hurga caminos para mostrarse; que ella sea nuestro testigo, para que el tiempo, la historia y nuestros pueblos nos conserven en su memoria con respeto o desprecio.
Lo saludan a usted y en su nombre a todo el pueblo uruguayo.
DANIEL MALCOLM – RECTOR – UNV. NAC. DE GRAL. SAN MARTIN
CARLOS RAFAEL RUTA – DIRECTOR – ESCUELA DE HUMANIDADES UNIVERSIDAD DE SAN MARTIN
UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA
La Plata
Expediente Código 100 Nº 54085 Año 2002
Atento a que el poeta argentino Juan Gelman reclama frente al gobierno de la República Oriental del Uruguay que se recuperen los restos mortales de su nuera María Claudia y el esclarecimiento de los diferentes hechos criminales incluidos en su secuestro y posterior asesinato junto a su marido, Marcelo Ariel, hijo de Gelman y
CONSIDERANDO:
que asimismo solicita la identificación de los responsables de tales hechos y de quienes han secuestrado a su nieta, quien naciera en noviembre de 1976 y luego fuera entregada a una pareja de personas pertenecientes a la policía de Montevideo, hasta que en el año 2000 fuera entregada, luego de una lucha solidaria apoyada desde todo el mundo;
que esta Casa de Estudios ha dado pases claros desde la recuperación de la democracia y particularmente en los últimos años en el apoyo al trabajo a favor de la justicia, la igualdad y el respeto de los derechos y las libertades fundamentales en todo el mundo;que la Dirección de Derechos Humanos de la Universidad se ha expedido favorablemente con respecto al pedido formulado por el poeta;
Por ello;
EL PRESIDENTE DE LA UNIVERSIDAD «ad-referendum» del Consejo Superior
RESUELVE:
ARTICULO 1º – Expresar la solidaridad de la Universidad Nacional de La Plata al pedido del poeta Juan GELMAN a las autoridades de la República Oriental del Uruguay para que se encuentren los restos de su nuera María Claudia y para que se esclarezcan los hechos criminales incluidos en su secuestro, su asesinato y el de su marido, y el rapto de su hija.
ARTICULO 2º – Poner de manifiesto que los autores materiales e intelectuales de tales hechos deben ser identificados y llevados delante de la justicia, como muestra cabal de que la sociedad democrática no permite que dichos crímenes aberrantes queden impunes.
ARTICULO 3º –
efectúense las comunicaciones pertinentes; tome razón la Secretaria de Extensión Universitaria y pase para su conocimiento y efectos a la Dirección de Derechos Humanos. Cumplido, pase a consideración de la Junta Ejecutiva.
RESOLUCION Nº 567
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