Empresas de transporte vendieron 21 millones de boletos menos que en 2001
En 2001 se vendieron 277.082.424 boletos,13.044.905 boletos menos que los 290.127.329 que se expidieron en el 2000. Esto significó una caída del 5.64% en el 2001 respecto al 2000.
Desde el año 1994, cuando se vendieron 366.740.796 boletos, la caída ha sido constante y llegó a un acumulado del 30,17% en las ventas.
Si se toman los valores de 1982, se concluye que hace veinte años en Montevideo se vendieron 390.278.649 boletos: un 34.38% más que ahora. La caída en las ventas es una de las variables que influye en el precio del boleto. Sin embargo, la Intendencia de Montevideo (IMM) no prevé aumentos en los próximos meses; aunque el director de Acondicionamiento Urbano, Roberto Villarmarzo, reconoce que el precio está «muy ajustado».
Soportando costos
Villarmarzo admitió que «si sube el combustible, seguramente el boleto no aguante más», pero advirtió que «depende cuánto suba». Agregó que «no es verdad que se va a disparar cuando aumente, como se ha manejado. Si el dólar y el combustible no se disparan, tampoco se va a disparar el boleto».
De cualquier manera el jerarca está convencido de que la tarifa actual «soporta todos los costos». Indicó que si la próxima suba de combustible viene acompañada de cambios en la aplicación de impuestos como el IVA y el Imesi, «es posible que no sea necesario subirlo». Agregó: «Por ahora no lo tenemos previsto».
Villarmarzo dijo a LA REPUBLICA que la IMM realizó ajustes en la fórmula de cálculo tarifario y «ahora toma los costos reales de las empresas, a partir de los balances auditados. Eso sumado a la paralización de flota y al acuerdo al que llegaron las empresas y los trabajadores para no aumentar los salarios el 1º de diciembre permite mantener el precio del boleto».
Sin aumento salarial
Los trabajadores del transporte urbano aceptaron postergar hasta abril el reajuste salarial, aunque incluyeron una cláusula en el acuerdo con las empresas que establece que en caso de que el boleto suba antes de esa fecha, deberá darse un incremento en el sueldo. Sin embargo, las partes involucradas reconocen que habrá dificultades para otorgar reajustes por IPC, como se hacía hasta ahora.
El último aumento del boleto, que fue el 1º de junio, se hizo para financiar un reajuste salarial acordado por las empresas con la Unott, que implicaba recuperación semestral por IPC. A esto su habían sumado sucesivos aumentos del precio del gasoil, incluyendo un incremento del 7,91% en los primeros días de mayo. Para esa fecha, el Poder Ejecutivo ya había dispuesto la ampliación de la banda de flotación del dólar, lo que incrementó los insumos. Este último aumento del boleto tuvo lugar tres meses después de la suba del 14 de febrero y fue el incremento fijado en el período más corto. El aumento de un peso significó el diez por ciento de incremento. Veinte días después, el entonces ministro de Economía, Alberto Bensión, resolvió liberar la banda de flotación del dólar. Posteriormente vino la crisis bancaria y los insumos literalmente se dispararon. Pese a eso la administración se mantuvo firme y «en los últimos seis meses el boleto es, según Villarmarzo, «la única tarifa pública que no cambió». *
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