Hoy, a la hora 0.37, blancos, colorados, encuentristas y el senador del Nuevo Espacio votaron la iniciativa

Senado aprobó en general proyecto sobre nuevo banco: MPP se abstuvo

La sesión estuvo pautada por una previa decisión del Movimiento de Participación Popular (MPP) de no participar de la misma, y por una áspera discusión procesada en la interna del Encuentro Progresista-Frente Amplio (ver notas aparte). En el Partido Nacional, el único ausente fue el senador herrerista Carlos Garat, quien había solicitado licencia por razones particulares.

La deliberación comenzó a la hora 18.15.

Desde las barras, unos 25 ahorristas siguieron atentamente la sesión de la Cámara Alta, hasta que a la hora 22.55 fueron desalojadas cuando hacía uso de la palabra el colorado Julio Herrera.

Durante el debate, el senador nacionalista Francisco Gallinal aludió al ministro Atchugarry cuando dijo en comisión que las personas afectadas por estas instituciones «podrían lograr hasta la recuperación del 80% de sus ahorros en un plazo a determinar».

El senador quincista Alberto Brause fue el miembro informante de la iniciativa y destacó las virtudes del proyecto que optó ante una alternativa frente a lo que significaría «la liquidación lisa y llana de los bancos».

Reproches

Posteriormente, el senador Gallinal reprochó al Poder Ejecutivo «el tiempo que ha demorado en construir un instrumento que permitiera crear una esperanza de salida para todos los sectores involucrados».

También cuestionó «la forma en que se procesaron las negociaciones para la reapertura de algunas de estas instituciones».

Por otra parte, Gallinal sostuvo que «a partir del momento que se apruebe la ley será de exclusiva responsabilidad del gobierno la reapertura del Banco de Crédito».

El parlamentario dijo estar «absolutamente identificado en el concepto general de la defensa a ultranza de los derechos de los ahorristas, y ese propósito estamos convencidos que lo vamos a alcanzar».

Condicionantes

El senador socialista José Korzeniak se refirió a las condicionantes del EP-FA «para que este proyecto mejore y mejore el país», aludiendo a «la atención de emergencia social y de pobreza de mucha gente», así como de las inversiones para la reactivación productiva y la solución al endeudamiento interno.

«El hombro al país»

Sobre la hora 20.53, el senador Jorge Larrañaga (Alianza Nacional) reivindicó el apoyo a la iniciativa: «Hemos votado esta ley en el sentido de ponerle el hombro al país en un momento de dificultades y de enorme colapso en el sistema financiero nacional».

Dijo tener dudas sobre propuesta de «liquidación lisa y llana o la propuesta del Poder Ejecutivo». Sin embargo, «en un proceso de liquidación se perjudicaba a todos: los trabajadores, las pérdidas de trabajo, y los deudores iban a ser sometidos a un riguroso proceso de recuperación de activos para hacer posible esa liquidación».

«Seguramente presentará incertidumbre, dificultades como las ha tenido el sistema financiero nacional, pero creemos que es el mal menor», manifestó Larrañaga.

Destacó la incidencia del Partido Nacional: «Cuando muchos desde adentro y desde afuera señalaban que íbamos a ser una oposición a ultranza a todo lo que podía pedir el Presidente de la República, estamos cumpliendo con la palabra dada por nuestros compañeros de darle gobernabilidad al país, para buscar los mecanismos que permitan lograr las soluciones».

Según Larrañaga, «la defensa de esta ley es la del ahorro nacional, del crédito, pero habida cuenta que toda la sociedad ha contribuido en parte de la solución con centenas de millones de dólares, está bien que se prioricen los depositantes, los trabajadores; pero también amerita mejores soluciones para el endeudamiento interno, que es otro de los problemas que tiene el país».

Responsabilidades

En tanto, el senador Alberto Couriel (Vertiente Artiguista) se refirió a la situación de «crisis más profunda que se ha vivido en el país». ¼Valoró que «todos los partidos apoyando esta solución puede significar que mejore la confianza y la credibilidad que el sistema financiero no tiene». Expuso como dato que en el año 2002 se perdieron el 40% de los depósitos.

No obstante, puntualizó: «Hay responsablidades del gobierno, de partidos políticos, de la política económica. A partir de eso, hemos tenido una posición constructiva, pero no me quiero olvidar de las responsabilidades por las que se llegó a esta situación, como es el caso del modelo económico».

También manifestó que «si se hubiera procesado lisa y llanamente la liquidación (de los bancos), se hubieran perdidos 2.400 puestos de trabajo, al abrirse dos bancos se están perdiendo 1.000″.

Sostuvo que este nuevo Banco Comercial «nace bien, nace en mejores condiciones que muchas instituciones de plaza. Tal vez con US$ 1.000 millones de activos, US$ 140 millones de liquidez, US$ 70 millones en Bonos. Pero el elemento clave tiene que ver con su dirección y con su directorio, si volvemos a un directorio político y seguimos multiplicando la política de clientela a la que nos tienen acostumbrados los bancos estatales, este banco no va a caminar».

También destacó: «Se eliminó el cronograma de privatizaciones que estaba en la ley, a pedido nuestro». En tanto, la senadora comunista Marina Arismendi recordó que «se incitó a la gente a endeudarse en dólares. Pero hubo gente del gobierno que se creyeron su propia historia y se endeudaron en dólares».

Sostuvo que lo que cayó fueron «determinadas concepciones de plaza financiera, de paraíso».

«Si en la esquina de mi casa yo sé que hay un grupo de carteristas, yo agarro fuerte la cartera», expresó Arismendi al aludir a «sagas y dinastías con historias».

No somos responsables

Para el senador socialista Manuel Núñez, el EP-FA «no tiene responsabilidad por la crisis y la caída del sistema financiero. Somos partidos de oposición, no integramos ninguna coalición de gobierno y hemos combatido la política económica seguida en el país por varios gobiernos, desde la dictadura hasta acá».

«No somos responsables que desde la crisis de Argentina o antes, más de US$ 6.000 millones se hayan fugado del país al exterior, coffre fort, o en estafas del Banco Comercial o del Montevideo, ni de la pérdida de 2.500 millones de reserva entre enero y junio de este año», agregó.

Núñez también dijo que su fuerza política tampoco es responsable de la asistencia por parte de la CND por US$ 1.200 millones a estas instituciones.

«Excelente proyecto»

«Este es un excelente proyecto de ley», manifestó el líder de Asamblea Uruguay, Danilo Astori, al iniciar su intervención a la hora 00.23 de hoy. Dejó la constancia de la actitud de Atchugarry frente a este proyecto: «Un ministro diferente».

Polémica Heber-Michelini

El senador socialista Manuel Núñez agregó que dentro de las opciones que estaban planteadas «sin lugar a dudas ésta es la mejor o menos mala». Agregó que el sector acompaña el proyecto «por responsabilidad».

«La situación amerita que todos pongamos algún granito de arena para dar una salida posible a esta situación, pero no lo hacemos con alegría, porque se llegó a esta situación por una muy mala administración, mala previsión económica y muy mala política económica que desembocó en estos hechos», agregó Núñez.

Por otro lado, resaltó la falta de control del Banco Central para evitar al vaciamiento de los bancos Montevideo y Comercial «no fue por ausencias de normas, pudo haberse controlado la situación antes de que los hechos se cumplieran».

Aunque resaltó que no será el apoyo de los cuatro partidos políticos al proyecto lo que otorgará confiabilidad al sistema, sino entre otras cosas, el seguro de g
arantías, un funcionamiento cristalino del sistema financiero en general y mejorar los controles que debe ejercer el Banco Central.

Planteó que su sector no está de acuerdo con que se incluyan en el proyecto las referencias al Banco de Crédito y solicitó que las mismas fueran desglosadas del resto del articulado y se trate como proyecto de ley separado.

Resaltó que su sector acompaña el proyecto pero no la propuesta del senador Francisco Gallinal de incrementar la cantidad de miembros del Directorio del Banco Central de tres a cinco para que puedan participar los partidos minoritarios.

Cuando comenzó a hacer uso de la palabra el senador Julio Herrera, del Foro Batllista, próximo a la hora 23.00, quien se refirió a que la «sorpresiva» caída de las empresas en el mundo se debe a un funcionamiento muy sofisticado que en algunos casos logran evadir los controles más elaborados, el público que estaba apostado en las barras, mayoritariamente deudores del Banco Comercial, comenzó a aplaudir y a reclamar a viva voz una solución. Por tal motivo, se procedió al desalojo de las barras. Herrera se refirió a que la «inconducta» de algunos banqueros precipitó la crisis en sus propios bancos, la cual ha afectado a todos: a los ahorristas, empresas y personas físicas. Por ello consideró que ante esa situación tan grave debió buscarse un camino de salida, ya que «no basta la cacería de culpables, que los hay, porque eso no reabre los bancos, no defiende el ahorro, ni los puestos de trabajo».

Al hacer uso de la palabra el senador Luis Alberto Heber (Herrerismo) jerarquizó la unanimidad de voluntades que recogía la iniciativa y se refirió a la crisis argentina que repercutió en el sistema financiero de nuestro país y que no se supo atender el tema del gasto.

En ese momento, se produjo la mayor polémica cuando el senador Rafael Michelini, del Nuevo Espacio, solicitó una interrupción a Heber.

Michelini recriminó que con el voto de Heber en el Presupuesto Nacional «se subieron los gastos», y agregó que a la desconfianza no se llegó por la crisis argentina, sino «porque se estaba haciendo un ajuste fiscal tras otro y hubo un ministro de Economía y Finanzas, al cual Heber defendió, que de un día para otro cambió la política cambiaria».

«Para recuperar la confianza el gobierno, que en aquel momento integraba el Partido Nacional, debe reconocer que se cometieron errores y si el gobierno era bueno, ¿por qué los nacionalistas se alejaron del mismo?», añadió el legislador nuevoespacista.

Ante tales afirmaciones de Michelini, Heber señaló que él mismo tenía que tener «paciencia». Agregó que «estaba intentando hacer una narración cronológica de los hechos y no desastrosa como la del senador Michelini».

Asimismo, Heber calificó la intervención del Michelini como «fuera de lugar» y le solicitó que se «ubicara» en el tema en discusión, al que definió como «trascendente, ya que generó una mayoría excepcional».

«Ya le contestamos al país, a través de la prensa, por qué sacamos a los ministros del gabinete. Que lea la prensa el senador Michelini», ironizó el legislador nacionalista.

Más adelante, Heber agregó que se estaba realizando «un esfuerzo para ayudar al país a restablecer la confianza y este proyecto es una señal histórica en momentos históricos para el país».

Consideró que el ex ministro de Economía y Finanzas, Alberto Bensión, «no fue un mal ministro, sino que se fue desgastando ante la situación, que no estaba preparado para enfrentar, y se había deteriorado su capacidad de diálogo».

«Quien sí está preparado para esto es el actual ministro, Alejandro Atchugarry. No creo que Bensión pudiera sacar esta ley y menos salir del feriado bancario», añadió Heber.

El parlamentario nacionalista sostuvo que la iniciativa «da una serie de señales que procuran regenerar la confianza perdida, mientras que en un proceso de liquidación y cierre se fomenta la desconfianza».

Para Heber, «éste es el mejor escenario, no va a ser el perfecto pero es el mejor camino para el país y la mejor señal, ya que por encima de las diferencias, el sistema político se ha puesto de acuerdo para darle al Ejecutivo una herramienta para recuperar la confianza».

Posteriormente, el senador socialista Reinaldo Gargano expresó que la asistencia dada al área de la banca suspendida por el Banco Central suma 1.173 millones de dólares, y la otorgada por el gobierno central es de 538 millones de dólares.

Agregó que su sector ha cuestionado la asistencia prestada por el gobierno como «ilegal e inconstitucional», ya que se trata de «dinero que se recogió de los impuestos que financian al presupuesto nacional y que tenían como destino, entre otros, la educación, la salud pública, el mantenimiento de la seguridad interna por parte de los ministerios del Interior y de Defensa Nacional».

«No me parece que el sistema financiero uruguayo tuviera una fortaleza tremenda, porque al final se cayó, al haber perdido el 50 por ciento de los depósitos. Además, en el manejo de la crisis ha habido mucho de error y de incompetencia porque podría haberse evitado esta situación», añadió el parlamentario socialista.

Gargano expresó: «Â¡Ojalá se cumpla la esperanza que tiene el gobierno de recuperar un 30 por ciento de esto que ha invertido en asistir al sistema financiero!».

Resaltó que la decisión del EP-FA de acompañar el proyecto fue «una resolución racional, pensada y articulada que apuesta a dar respuesta a tres problemas: el de los ahorristas y el de la gente comprometida dentro de las 23 mil empresas que estaban ligadas y cruzadas con el Banco República y que operaban con los bancos Montevideo y Caja Obrera».

Agregó que «también está contemplado el tema de los trabajadores que no sólo pierden los puestos de trabajo, sino que en el proyecto se articula un mecanismo de seguro de desempleo que está financiado con los propios ingresos de los trabajadores bancarios».

Se refirió a que la «peculiaridad del robo» en los bancos Montevideo-Caja Obrera es una demostración de la «incompetencia del Banco Central, porque el Trade Commerce Bank no estaba autorizado para operar y no se le puso coto a esa actuación». *

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