Los ex miembros del BCU ratificaron sus visiones opuestas sobre la crisis
En la víspera la Comisión Investigadora, en el ámbito de la Cámara de Representantes, sobre el sistema financiero y bancario del Uruguay recibió por separado a los ex directores del Banco Central del Uruguay (BCU).
En ese contexto compareció en primera instancia ante el grupo de labor investigativa, la contadora Medero, quien luego de cinco horas de reunión y al finalizar el encuentro, declinó realizar declaraciones a la prensa.
Sólo se limitó a decir que había ratificado las expresiones que realizó en su momento ante el Directorio del Partido Nacional, en las que explicaba el motivo de su renuncia al Directorio del Banco Central.
Medero denunció en este sentido una relación conflictiva con los demás directores de la institución financiera.
En dicha renuncia, la ex jerarca establece que había una relación irregular entre el ex ministro de Economía y Finanzas, Alberto Bensión, y el Banco Central, que no se ajustaba a sus competencias.
La ex directora planteó desavenencias en cuanto a la capitalización del Comercial, la que juzgó inconveniente y contraria a la ley. A su vez, considera que la asistencia al Banco Comercial era «ilegal y violatoria de la carta orgánica del Banco Central». Extiende este criterio a la asistencia recibida por los bancos Montevideo y de Crédito.
Por otro lado, en un documento que presentó ante el Directorio del Partido Nacional, la contadora Medero expresó que el ex ministro Bensión actuó «en reiteradas ocasiones excediendo sus competencias y afectando negativamente la autonomía y el patrimonio del Banco Central del Uruguay».
Mientras la contadora integró el Directorio del BCU tuvo «múltiples opiniones contrarias a las decisiones adoptadas».
A su vez expresó que estuvo en contra del acuerdo de capitalización del Comercial por considerarlo «inconveniente a la ley» dado que a su juicio «otorgaba beneficios excesivos a los accionistas extranjeros».
Por otra parte, calificó como «ilegal la asistencia del Estado a ese banco y violatoria de los artículos de la carta orgánica del BCU». También discrepó con la adquisición del Banco Caja Obrera por parte del Banco Montevideo, por «no contemplar aspectos del pliego de condiciones que estableció el gobierno», y aseguró que hubo «un vaciamiento del Caja Obrera».
Para Medero, era necesario «aumentar el control» sobre el Banco Montevideo, y consideró que la autoridad monetaria «tuvo fallas en la supervisión de las instituciones financieras».
Al ser consultado el diputado Raúl Sendic (Movimiento 26 de Marzo) indicó que Medero realizó «una serie de denuncias relacionadas con la ilegalidad de la asistencia que se dio a algunas de las instituciones, las que fueron más allá de lo que permiten las normas legales que rigen al Banco Central, ya que se asistió por encima de su patrimonio, y eso es una limitante que establecen las normas».
También denunció «ocultamiento de información» de las resoluciones de los servicios técnicos del Banco». La ex integrante del Directorio del BCU denunció a su vez que recibió «presiones en el seno del Directorio del banco», al sostener que cada vez que planteaba una discrepancia sobre la asistencia al Comercial recibía, de parte de los demás miembros del Directorio, «amenazas de reflotar la discusión sobre todo el proceso de privatización del Banco Comercial en 1990″.
«Medero resaltó que hubo maquillaje de algunos de los informes de los balances del Comercial para hacer aparecerlos como positivos, cuando en realidad los mismos eran negativos», aseguró Sendic.
La ex jerarca manifestó que existió «desconocimiento del entonces ministro de Economía y Finanzas hacia el Directorio del Central en muchas de las oportunidades donde se tomaron resoluciones en el Ministerio».
Asimismo, Medero puso énfasis en algunos cambios que deben darse, desde el punto de vista legal, sobre potestades que tienen que ver con el contralor y la transparencia del sistema financiero.
Rodríguez Batlle reivindicó honorabilidad
Por su parte, el ex presidente del Directorio del BCU, César Rodríguez Batlle, inició su exposición ante la Comisión parlamentaria con una reivindicación de su honorabilidad y lo que ha significado, para él, que se ponga en tela de juicio algunas de las resoluciones que se tomaron, o que se tengan dudas de si se condujo con transparencia al frente del Directorio del Banco.
Asimismo, advirtió que el Directorio del BCU «es un organismo colectivo, y que ninguna de las resoluciones importantes la tomaba sólo el presidente», según aseguraron fuentes participantes del encuentro.
Con respecto al Banco Comercial se habló del convenio que firmó el Poder Ejecutivo con los accionistas y los efectos sobre el apoyo que se le continúa dando.
Rodríguez Batlle, en declaraciones a la prensa, resaltó la acción del BCU ante la crisis del sistema financiero y consideró que siempre actuó «dentro de la ley aplicando su carta orgánica y dentro de los plazos y de las posibilidades que tenía».
Sostuvo que en el caso del Banco Montevideo «se le solicitó garantías, se le cortaron las posibilidades de ciertas operaciones con el grupo Peirano, se avanzó sobre el veedor y se llegó a la intervención cuando ya no era posible seguir adelante».
En cuanto a las denuncias referidas a que el Central no aplicó debidamente los controles sobre el sistema financiero, para evitar situaciones irregulares, sostuvo que «se trata de una crisis enorme de la que se fueron seis mil millones. Mientras, el BCU puso en asistencia en esos bancos privados unos cien millones de dólares, y en el BHU cerca de 230 millones de dólares, esto quiere decir que ocurrió una gran ola que desbarató todo el sistema».
«Tanto el Comercial como el Montevideo tuvieron un mal manejo, mientras el BCU actuó en los plazos que pudo. Pero el primer Banco Central que ejerce la intervención y la denuncia penal en la región es el de Uruguay, después el de Paraguay y luego el de Argentina», indicó Rodríguez Batlle.
Agregó: «Cuando se pide la intervención, el Directorio la aprueba. Ahora, si a alguien le hubiera gustado que fuera antes, nos tendría que haber dado algún elemento. No teníamos ninguna razón para haberlo hecho antes».
También resaltó como un hecho poco común que se les haya requerido a los dueños del Montevideo «capitalización y títulos propios como garantía», quienes además «los dieron», y aseguró que solicitaron esos títulos para plantear hipotecas, y que se trabó el embargo para que los mismos no se vendieran. «Pero el vaciamiento se verá con base a los bienes que se obtengan».
Según el ex presidente del BCU existió «toda una estrategia» del gobierno, del Banco Central y del Ministerio de Economía y Finanzas para sostener al sistema.
Según el ex presidente del Central, «las entidades financieras internacionales funcionaron todas con su liquidez y en ningún momento recibieron apoyo de parte del BCU», y aseguró que sí se respaldó al Banco Hipotecario del Uruguay (BHU) en primera instancia, y luego al Montevideo y al Comercial.
Reconoció que si bien «hubo algunas constancias de parte de una directora», sobre la capitalización del Comercial, de toda maneras esta entidad bancaria «no tenía ni que aprobar ni considerar el contrato, porque no era parte del mismo, sino que se trataba de un contrato entre los accionistas y la República».
Negó que hubieran existido presiones hacia los demás integrantes del Directorio del banco, como así lo denunció la contadora Medero.
«Yo no presiono a nadie y no creo que nadie se deje presionar porque cualquiera tiene su condición profesional y conocimientos c
omo para contrarrestarlo si fuera presionado», resaltó.
Por su parte, la doctora Eva Holtz, quien tampoco aceptó realizar declaraciones a la prensa, presentó un informe escrito a los legisladores sobre los temas, ante lo cual la Comisión no hizo preguntas y resolvió volver a citarla para otra ocasión.
Holtz realizó un análisis del contexto en el que fue desarrollándose la crisis desde el punto de vista financiero y económico, y cómo impactó en esto otras realidades que tuvieron que ver con el sistema financiero, como por ejemplo, la crisis regional Argentina y de la fiebre aftosa.
El grupo parlamentario de investigación volverá a reunirse con los ex directores del BCU. El próximo jueves comparecerá Rodríguez Batlle y la semana entrante lo hará el ex ministro de Economía y Finanzas, Alberto Bensión.
Por otro lado se aprobó la prórroga hasta el 10 de marzo para la presentación de los informes finales sobre el resultado de la actuación de la investigación. *
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