Cierran servicios en el Pereira Rossell y hay al menos 90 pacientes esperando para operarse

Renuncia masiva de médicos y paro nacional del SMU

Un total de ochenta pacientes aguardan ser intervenidos en los hospitales generales, entre ellos se encuentran pacientes oncológicos. Diez personas también esperan ser operadas por padecer quiste hidático.

La asistencia en las áreas críticas de los hospitales públicos, quebró. Los médicos que se encuentran en conflicto con el MSP suman 2.000, de los cuales 50% son exclusivamente contratados por la cartera y el restante 50% además cuenta con cargo presupuestado.

Los dos grupos de médicos reciben incentivos que rondan los once mil pesos por cumplir funciones en CTI de adultos y niños, puerta de emergencia y block quirúrgicos.

Ayer en asamblea, los galenos que reciben incentivos y además cuentan con cargo presupuestado –reciben sueldo base no superior a los cuatro mil pesos–, resolvieron presentar renuncia.

La dimisión será instrumentada por el Comité Ejecutivo del SMU, pues la renuncia como funcionario público debe transitar distintos caminos jurídicos. Mientras que el SMU no concrete las renuncias, los médicos presupuestados continuarán asistiendo en los hospitales.

Los galenos que son exclusivamente contratados, ya habían dejado sus puestos desde el 16 de noviembre, cuando el MSP caducó sus contratos, aunque decenas de ellos continuaban en sus puestos. A partir de hoy este grupo no asistirá en los hospitales.

De los dos mil médicos que reciben incentivos, 800 pertenecen a Montevideo y 1.200 al Interior. Según el MSP, entre 300 y 400 médicos de la capital accedieron a firmar el nuevo contrato propuesto por Salud Pública. El SMU exhortó a que los médicos presupuestados renuncien, tal como resolvió la asamblea ayer en la noche.

Los médicos también plantean un paro nacional que podría extenderse entre 48 y 72 horas.

Cierran servicios

El centro de cuidados intermedios Nº 2 del Hospital Pereira Rossell, que asiste con quince camas a recién nacidos, se encuentra clausurado desde ayer. Mientras que la Unidad Nº 1 que presta la misma atención con doce camas, también deberá dejar de funcionar a partir de hoy, porque no hay médicos para atenderla. Además, si la Unidad Nº1 de Cuidados Intermedios continuara con las puertas abiertas, no habría profesionales universitarios para asistir los partos normales y de alta complejidad o riesgo.

En el Hospital Pereira Rossell se registran unos 23 partos diarios. Una de las consecuencias más graves, según calificó el catedrático de Obstetricia y Ginecotocología, Ruben Panizza, es que «hoy sábado sólo habrá un médico para asistir el CTI donde están internados cinco niños y sólo habrá un médico para atender los partos».

Hasta ahora, desde que se inició el conflicto con los médicos incentivados a principio de noviembre, quince recién nacidos fueron trasladados desde el Hospital Pereira Rossell a CTI privados. El SMU hará un monitoreo por posibles omisiones de asistencia y eventualmente las denunciará a la Justicia. El SMU también solicita que los líderes políticos Lacalle, Sanguinetti y Vázquez se pronuncien sobre este conflicto.

Mientras el ministro Alfonso Varela admitió ayer en una declaración a la prensa, durante la que no aceptó preguntas de los periodistas, que «la situación es compleja pero que la asistencia está garantizada», los diputados de la comisión de Salud y los médicos del Pereira Rossell dijeron que la capacidad del sistema mutual es limitada, por tanto puede haber problemas para atender la sobredemanda que llegará desde los hospitales estatales.

El diputado Gustavo Amen (Foro Batllista) dijo a LA REPUBLICA que teme «por la asistencia de la gente que tiene menos recursos».

La piedra angular

Salud Pública denunció a principios de noviembre los contratos firmados con los médicos en el año 2000, que establecían aumentar los haberes según el Indice de Precio al Consumo (IPC). Los nuevos contratos propuestos por el MSP establecen un aumento igual al del resto de los funcionarios públicos. El ministro Varela admitió ayer, luego que fracasara la mediación de la comisión de salud de Diputados, que «no hay recursos en la secretaría de Estado para contemplar un aumento por IPC».

Hace dos años los médicos «contratados por Salud Pública» tenían una relación de dependencia y recibían beneficios como el resto de los funcionarios públicos. Un decreto de noviembre de 2000 puso fin a esta situación y tras un conflicto los médicos lograron que sus retribuciones fueran ajustadas por IPC.

Los galenos perdieron hace dos años el aguinaldo, aportes al Banco de Previsión Social y beneficio de Asistencia Integral.

Tira y afloje

Ayer, en la Comisión Parlamentaria los médicos «incentivados» que reclaman un aumento de 15% en sus salarios, propusieron que en enero y junio de 2003 se efectivice un aumento de 7,5% y 6,9%, respectivamente.

El MSP no aceptó esta oferta que incluía pagar en dos cuotas tal ajuste, a pesar que los galenos estaban dispuestos a aceptar el nuevo contrato planteado por Salud Pública.

De cualquier manera y a último momento, los profesionales solicitaron que se les abonara una partida de aguinaldo en cuatro meses, beneficio que habían perdido en el año 2000.

Próximo a la hora 17.00 de ayer el ministro Varela comunicó vía telefónica al diputado Luis Gallo, que no aceptaba la propuesta del pago del aguinaldo. La partida significaría unos tres millones de pesos por año. La negativa del MSP se transformó en el punto final de la negociación de la Comisión de Salud.

Lo cedido por el MSP

El MSP acordó ayer reconocer la deuda del 15% de ajuste correspondiente a los meses de agosto, setiembre y octubre, incluyendo 16 días de noviembre cuando aún el contrato caducado estaba vigente.

El MSP planteó pagar la misma retribución que regía hasta julio para renovar los contratos de 2003, es decir, sin considerar el 15% de aumento y sólo teniendo en cuenta el incremento que recibirán el resto de los funcionarios públicos.

El MSP estaba dispuesto a integrar una comisión bipartita para estudiar la racionalización de los incentivos o compensaciones.

La cartera nunca aceptó la partida de aguinaldo planteada a último momento por el Sindicato Médico.

Gallo señaló que culminó la mediación que llevó 48 horas porque «no se logró un acuerdo debido a la inflexibilidad de las partes». Agregó estar «muy decepcionado porque creíamos que habíamos avanzado». Adelantó que habrá una situación muy crítica desde el punto de vista asistencial.

Por su parte, desde el SMU, Escandor El Ters «consideró que las consecuencias políticas, civiles, penales y asistenciales que puedan surgir del conflicto son de estricta responsabilidad del ministro».

Ayer, Varela, en esa suerte de conferencia de prensa, exhortó nuevamente al diálogo.

En la noche, luego de culminada la mediación parlamentaria, los contactos continuaban entre el MSP y el SMU. También anoche, varios médicos presupuestados que cubrieron a quienes fueron despedidos, denunciaron que no se les pagó las horas trabajadas durante el conflicto.

Gente en espera para ser operada

Aunque el Pereira Rossell encierra el área más sensible, los Hospitales Maciel y Pasteur cuentan con unas ochenta personas que aguardan ser intervenidas por distintas patologías, sobre todo oncológicas. También diez pacientes esperan operarse por padecer quiste hidático. Aunque en el Hospital Pasteur los nuevos contratos propuestos por Salud Pública fueron firmados por el 80% de los médicos, el problema igual subsiste porque cirujanos y anestesistas de los hospitales generales sólo i
ntervienen urgencias y emergencias desde el 16 de noviembre.

El gerente de la Asociación Española, Oscar Magurno, dijo a LA REPUBLICA que hasta el momento su entidad recibió doce niños recién nacidos que fueron derivados a CTI desde el Pereira Rossell, y también se operó a 18 niños.

«Para nosotros es una cuestión asistencial porque podemos incurrir en omisión de asistencia si no recibimos los casos desde Salud Pública», declaró. Acerca del precio por cama de CTI, Magurno negó haber propuesto al ministro Varela una cifra cercana a los 200 dólares diarios. «No sé la cantidad exacta, pero esa cifra es absolutamente insuficiente», entendió.

LA REPUBLICA informó días pasados que el costo de una cama de CTI pediátrico en el sistema mutual oscila entre 600 y 800 dólares. *

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